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Las Palmas de Gran Canaria vivió durante la madrugada del domingo 24 de mayo de 2026 una peligrosa persecución policial que terminó con tres detenidos, cuatro agentes heridos y varios vehículos dañados tras una huida por distintas calles de la capital grancanaria a bordo de un coche robado.
Los hechos tuvieron lugar pasadas las cinco de la madrugada, cuando agentes de la Unidad Nocturna Especializada (UNE) de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria detectaron un vehículo que figuraba como sustraído. Al intentar identificar a sus ocupantes y darles el alto, el conductor ignoró las órdenes policiales y emprendió una peligrosa fuga.
Según la información conocida, el conductor realizó numerosas maniobras temerarias durante la persecución, poniendo en grave riesgo la seguridad vial. En varios momentos de la fuga llegó incluso a circular en sentido contrario, obligando a otros conductores a apartarse para evitar colisiones.
La persecución se prolongó por diferentes vías de la ciudad y movilizó a varias unidades policiales, que trataron de interceptar el vehículo para evitar que continuara generando situaciones de peligro para el resto de usuarios de la vía.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando el vehículo fugado impactó contra dos unidades de la Policía Local que participaban en el operativo.
Como consecuencia de la colisión, cuatro agentes resultaron heridos, además de registrarse importantes daños materiales en los vehículos policiales implicados. Afortunadamente, las lesiones sufridas por los policías no revisten gravedad.
Pese a la violencia del impacto, los agentes consiguieron mantener el dispositivo y evitar que la situación terminara con consecuencias aún más graves.
Las investigaciones posteriores revelaron que el conductor carecía de permiso de conducción. Además, según ha trascendido, el individuo ya había protagonizado otra huida policial aproximadamente un mes antes, circunstancia que podría agravar su situación judicial.
Finalmente, los agentes lograron interceptar el vehículo y detener a sus tres ocupantes, que fueron puestos a disposición judicial.
Los arrestados podrían enfrentarse a diversas acusaciones relacionadas con:
La rápida intervención de los agentes permitió poner fin a una persecución que pudo haber terminado en tragedia debido a la elevada velocidad, las maniobras de riesgo y la circulación en sentido contrario durante parte del recorrido.
El suceso ha generado una importante repercusión en la capital grancanaria y vuelve a poner de manifiesto los riesgos a los que se enfrentan diariamente los cuerpos policiales en su labor de protección de la ciudadanía.
Las investigaciones continúan abiertas para esclarecer todos los detalles de una persecución que mantuvo en vilo a los agentes y puso en peligro a numerosos conductores y peatones durante la madrugada del domingo.