El proyecto experimental instalado en Gran Canaria busca demostrar que la energía térmica oceánica puede abastecer de electricidad continua a territorios insulares sin depender del petróleo
Canarias vuelve a situarse en el centro de la innovación energética internacional. Una empresa británica ha instalado en aguas de Gran Canaria una plataforma flotante capaz de transformar la diferencia de temperatura del océano en electricidad renovable continua, una tecnología que podría revolucionar el suministro energético en territorios insulares.
El proyecto, desarrollado por la compañía británica Global OTEC y probado en la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), utiliza el sistema conocido como OTEC (Ocean Thermal Energy Conversion), basado en aprovechar el contraste térmico entre el agua cálida de la superficie y el agua fría de las profundidades marinas para generar energía eléctrica.
La plataforma ya se encuentra operativa en el banco de ensayos marinos de PLOCAN, frente a la costa de Gran Canaria. Su principal objetivo es comprobar cómo responde esta tecnología en condiciones reales de mar abierto, enfrentándose a oleaje, corrosión marina y temporales, uno de los grandes retos para este tipo de sistemas energéticos.

Según explican los responsables del proyecto, el sistema funciona mediante un proceso relativamente sencillo: el agua caliente superficial evapora un fluido especial que mueve una turbina generadora de electricidad. Posteriormente, el vapor vuelve a estado líquido gracias al enfriamiento producido por agua fría extraída de grandes profundidades oceánicas.
La principal ventaja de esta tecnología es que puede generar energía las 24 horas del día, independientemente del sol o del viento, algo especialmente importante para archipiélagos y territorios aislados que todavía dependen de combustibles fósiles importados para producir electricidad.
El proyecto PLOTEC cuenta con financiación europea a través del programa Horizonte Europa y con apoyo de UK Research and Innovation, alcanzando una inversión de 3,5 millones de euros. En el consorcio participan entidades de España, Reino Unido, Portugal, Italia y Austria.
Desde PLOCAN destacan que Canarias reúne unas condiciones únicas para probar esta tecnología debido a la proximidad entre aguas profundas y la costa, además de contar con infraestructuras especializadas para el ensayo de energías marinas.
Los investigadores señalan que, si los resultados son positivos, esta tecnología podría convertirse en una alternativa estratégica para reducir la dependencia energética en islas y comunidades costeras, además de contribuir a abaratar el coste de la electricidad y disminuir las emisiones contaminantes.
El ensayo continuará durante los próximos meses con el objetivo de recopilar datos reales sobre rendimiento, mantenimiento y viabilidad económica antes de dar el salto a instalaciones comerciales de mayor tamaño.