Gobierno de Canarias y Cabildo de Gran Canaria destinan más de un millón de euros a la recuperación de la emblemática Dracaena tamaranae, de la que apenas sobreviven unos 61 ejemplares silvestres
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria han presentado oficialmente el Plan de Recuperación del drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae), una estrategia destinada a garantizar la supervivencia de esta especie endémica catalogada en peligro de extinción y considerada una de las joyas botánicas más singulares del Archipiélago.
El acto tuvo lugar en el Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, rodeado de ejemplares de drago, y sirvió también para constituir oficialmente el grupo de trabajo técnico encargado de coordinar y supervisar todas las actuaciones previstas en el programa de recuperación.
El plan contará con una inversión total de 1.095.607 euros y establece una hoja de ruta para los próximos cinco años con el objetivo de reforzar las poblaciones existentes, crear nuevos núcleos y garantizar la conservación genética de la especie.

Una especie única de Gran Canaria al borde de la desaparición
Actualmente, la población natural conocida del drago de Gran Canaria es extremadamente reducida y se encuentra localizada en riscos de difícil acceso del suroeste de la isla.
Según el último censo realizado en 2023, existen únicamente 61 ejemplares silvestres identificados, concentrados principalmente en las zonas de Rampa de Tauro y Fataga-Vicentillos, aunque las estimaciones indican que la población total nunca supera el centenar de individuos.
La situación de esta especie ha llevado a las administraciones públicas a impulsar un programa específico de conservación ante las amenazas que ponen en riesgo su supervivencia.
Más de 1.700 hectáreas protegidas para recuperar la especie
El documento aprobado por el Ejecutivo autonómico delimita más de 1.700 hectáreas consideradas áreas críticas para la conservación del drago de Gran Canaria.
Entre las principales actuaciones previstas destacan:
- 🌱 Plantación de nuevos ejemplares obtenidos en vivero
- 🌿 Refuerzo de las poblaciones silvestres existentes
- 🧬 Conservación genética mediante bancos de germoplasma
- 🐐 Control de herbívoros introducidos que dañan la especie
- 🪨 Protección y restauración del hábitat natural
- 🌦️ Medidas frente a fenómenos climáticos extremos
El plan también contempla la creación de nuevas poblaciones en zonas adecuadas de la isla para aumentar las posibilidades de supervivencia de la especie a largo plazo.

Mariano H. Zapata: “Es un paso decisivo para asegurar el futuro de la especie”
Durante la presentación, el consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano H. Zapata, destacó la importancia de este proyecto para la biodiversidad canaria.
Según señaló, “este plan supone un paso decisivo para asegurar el futuro de una de las especies más singulares y emblemáticas de Gran Canaria, mediante una estrategia basada en el rigor científico, la cooperación institucional y la planificación a largo plazo”.
El consejero subrayó además que la coordinación entre administraciones será clave para garantizar el éxito de las actuaciones previstas tanto en la recuperación de ejemplares y hábitats como en la conservación genética del drago.
Zapata recordó además que la Consejería también ha aprobado recientemente otros planes de recuperación de especies amenazadas como:
- 🌿 La escobilla de Guayadeque
- 🌱 La yerbamuda de Jinámar
- 🌵 El cardo de Tenteniguada
- 🌲 La piñamar y la piñamar mayor
- 🦎 Los lagartos gigantes de El Hierro y Tenerife
A su juicio, estas actuaciones demuestran “la sensibilidad del Gobierno de Canarias con la protección de la flora y fauna endémica de las islas”.
El Cabildo destaca la cooperación institucional para proteger la biodiversidad
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, destacó que el plan permitirá actuar directamente sobre una de las especies más amenazadas de la isla.
García Brink explicó que las medidas previstas incluyen el control del ganado en las zonas de recuperación, la estabilización de ejemplares en riesgo y el refuerzo de la conservación genética.
Además, agradeció la colaboración del Gobierno de Canarias y destacó que “la protección de la biodiversidad requiere cooperación institucional y trabajo conjunto”.
Un grupo técnico supervisará las actuaciones
Dentro del plan se ha constituido oficialmente un grupo de trabajo técnico integrado por representantes y personal especializado tanto del Gobierno de Canarias como del Cabildo de Gran Canaria.
Este órgano será el encargado de realizar el seguimiento periódico de las actuaciones previstas y evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos de conservación establecidos en el programa.
Aunque el horizonte inicial de actuación es de cinco años, la vigencia del plan se mantendrá hasta alcanzar los objetivos marcados para garantizar la recuperación del drago de Gran Canaria.