Un sistema anticolisión evita un posible choque frontal entre un Airbus de Iberia y un Boeing de Air Europa cerca de Canarias

Los controladores aéreos reclaman una investigación tras un incidente en el que el TCAS, la última barrera de seguridad, evitó una colisión en pleno vuelo

Un incidente de seguridad aérea registrado en el espacio aéreo gestionado desde Canarias estuvo a punto de convertirse en una tragedia. Un Airbus A321 de Iberia y un Boeing 787-9 de Air Europa, que volaban a la misma altitud y en direcciones opuestas, evitaron una colisión gracias a la actuación del sistema anticolisión TCAS (Traffic Collision Avoidance System).

La información ha sido dada a conocer por el Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA), que considera que lo ocurrido merece una investigación oficial para determinar cómo se produjo una situación de riesgo de estas características.

El incidente ocurrió durante la madrugada del 10 de julio

Según los datos difundidos por SPICA, el incidente tuvo lugar el pasado 10 de julio de 2026 a las 01:23 horas UTC, cuando el Airbus A321 de Iberia, con matrícula EC-OLE y que operaba el vuelo IBE0140, volaba por la aerovía N857 a 36.000 pies de altitud (FL360) entre los puntos ETIBA y BIPET, dentro del espacio aéreo oceánico del FIR/UIR de Canarias, gestionado por Enaire.

En ese mismo momento, un Boeing 787-9 de Air Europa, matrícula EC-NBM y con indicativo AEA05, circulaba por la misma aerovía, al mismo nivel de vuelo y en sentido contrario, generando una situación de conflicto.

El TCAS evitó la colisión

La activación del sistema TCAS fue decisiva para evitar el accidente.

En la cabina del avión de Iberia se activó primero un aviso de tráfico (Traffic Advisory) y, segundos después, una resolución automática ordenando una maniobra de descenso. Simultáneamente, el sistema emitió una resolución complementaria en el Boeing de Air Europa indicando la maniobra contraria.

Siguiendo las instrucciones del TCAS, ambas tripulaciones modificaron inmediatamente su trayectoria, incrementando la separación vertical entre los dos aviones y eliminando el riesgo de colisión.

«La última barrera de seguridad»

SPICA recuerda que el TCAS constituye la última barrera de seguridad cuando fallan las medidas preventivas del control del tráfico aéreo, por lo que considera que un episodio de este tipo debe ser analizado por las autoridades competentes para conocer qué originó la pérdida de separación entre ambas aeronaves.

El sindicato sostiene que la activación de una resolución TCAS no debe considerarse un incidente menor, ya que evidencia que dos aeronaves llegaron a una situación de riesgo que solo pudo resolverse gracias a la intervención automática del sistema instalado a bordo.

Investigación pendiente

Hasta el momento, ni Enaire ni la Comisión para la Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) han informado públicamente sobre la apertura de una investigación o las posibles causas del incidente.

El suceso concluyó sin daños personales ni materiales, aunque ha reabierto el debate sobre la importancia de los protocolos de separación entre aeronaves y el papel fundamental que desempeñan los sistemas automáticos de seguridad en la aviación comercial.