💥 CAOS EN LA COPA DEL REY: EL GÜÍMAR-HORTALEZA NO LLEGA A JUGAR TRAS UNA MAÑANA MARCADA POR LOS INCIDENTES EN TENERIFE

La expedición madrileña denuncia el lanzamiento de objetos contra su guagua y amenazas antes del encuentro | El partido fue suspendido y la Guardia Civil investiga los altercados | La RFEF deberá decidir ahora el futuro de la eliminatoria

Lo que debía ser una jornada histórica para el fútbol de Güímar terminó convirtiéndose en una de las imágenes más controvertidas de esta edición de la Copa del Rey.

La guagua del Sporting Hortaleza durante los incidentes registrados a su llegada a Güímar
La guagua del Sporting Hortaleza fue recibida con el lanzamiento de objetos antes de llegar al estadio de Tasagaya.

El encuentro entre el Atlético Unión Güímar y el Sporting Hortaleza, correspondiente a la vuelta de la eliminatoria previa de la Copa del Rey, nunca llegó a comenzar este domingo en el Municipal de Tasagaya-José Ramos, en Tenerife.

La tensión acumulada durante las horas previas, los incidentes registrados en la llegada de la expedición madrileña y los enfrentamientos posteriores entre integrantes de ambos equipos desembocaron finalmente en la suspensión del encuentro.

El caso queda ahora en manos de los organismos disciplinarios de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), mientras la Guardia Civil ha abierto una investigación para tratar de identificar a los responsables de los altercados.

Una llegada al estadio que encendió todas las alarmas

La jornada comenzó con tensión mucho antes de que los jugadores saltaran al terreno de juego.

La guagua en la que viajaba la expedición del Sporting Hortaleza fue objeto de lanzamientos cuando se aproximaba al estadio de Tasagaya. Las imágenes difundidas posteriormente muestran a varias personas lanzando objetos contra el vehículo.

RTVC informó de que varias personas con el rostro cubierto apedrearon el autobús del conjunto madrileño cuando se dirigía al recinto deportivo.

Otros medios que han seguido el caso también han informado del lanzamiento de huevos y otros objetos contra las lunas del vehículo.

La situación provocó preocupación dentro de la expedición visitante, que trasladó posteriormente a los responsables del encuentro sus quejas por lo ocurrido.

La Guardia Civil interviene ante el aumento de la tensión

La situación obligó a reforzar el dispositivo de seguridad desplegado en las instalaciones deportivas.

Según la información publicada posteriormente y el contenido del acta arbitral, los responsables del encuentro permanecieron a la espera de la llegada de efectivos de la Guardia Civil para evaluar las condiciones de seguridad.

Después de varios minutos de espera, el responsable del operativo comunicó al equipo arbitral que la seguridad estaba garantizada durante el desarrollo del encuentro.

Sin embargo, esa valoración no fue suficiente para convencer al conjunto madrileño.

El Sporting Hortaleza consideró que las circunstancias vividas desde su llegada al recinto habían generado un escenario en el que sus jugadores, técnicos y acompañantes no estaban en condiciones de afrontar el partido con normalidad.

La tensión también llegó al terreno de juego

Pero los incidentes no se limitaron al exterior del estadio.

Durante los momentos previos al encuentro se produjeron enfrentamientos verbales y un rifirrafe entre integrantes de ambos equipos y cuerpos técnicos.

También se denunciaron lanzamientos de objetos y agresiones, aunque las versiones ofrecidas por ambos clubes no coinciden en la interpretación de lo ocurrido.

El entrenador del Atlético Unión Güímar, Aythamy Díaz, manifestó que había sufrido una agresión durante los momentos previos al partido y posteriormente aseguró que podía aportar imágenes para acreditar su versión.

Desde el Sporting Hortaleza, por su parte, se defendió que las circunstancias vividas habían alcanzado un nivel de tensión incompatible con la disputa del encuentro.

El Sporting Hortaleza decide no disputar el partido

Con el paso de los minutos, la posibilidad de que el partido comenzara se fue alejando.

Los jugadores del conjunto madrileño permanecieron fuera del terreno de juego y el cuerpo técnico comunicó finalmente que no se consideraban en condiciones de disputar el encuentro.

El delegado del Sporting Hortaleza trasladó al equipo arbitral la decisión después de consultar con la directiva, el cuerpo técnico y los futbolistas.

El acta arbitral recoge que el equipo visitante justificó su negativa en las circunstancias vividas tanto durante su llegada al campo como durante los momentos previos a la salida al terreno de juego.

El árbitro terminó comunicando oficialmente la suspensión del partido.

El Güímar sí quería jugar

La postura del Atlético Unión Güímar fue radicalmente diferente.

El conjunto tinerfeño defendió durante toda la mañana que estaba dispuesto a disputar el encuentro y consideró que el dispositivo de seguridad permitía garantizar el normal desarrollo del partido.

Su entrenador, Aythamy Díaz, manifestó públicamente que se había dado por válida la seguridad del recinto y que el equipo estaba preparado para jugar.

El técnico también negó algunas de las versiones que circularon durante las horas posteriores a los incidentes y aseguró que determinados episodios habían sido interpretados de manera diferente por cada una de las partes.

El cruce de acusaciones deja, por tanto, dos versiones enfrentadas de lo ocurrido.

La salida del equipo madrileño tuvo que ser escoltada

Una vez tomada la decisión de suspender el encuentro, la expedición del Sporting Hortaleza abandonó las instalaciones bajo escolta de las fuerzas de seguridad.

El dispositivo policial acompañó al conjunto madrileño en su salida, en una operación destinada a evitar nuevos incidentes.

La Guardia Civil ha confirmado posteriormente la apertura de una investigación para determinar quiénes participaron en los altercados registrados antes del partido.

Fuentes del Instituto Armado señalaron que la actuación policial permitió controlar la situación y restablecer la normalidad después del elevado nivel de tensión registrado.

Dispositivo de la Guardia Civil durante los incidentes previos al Güímar Sporting Hortaleza
Dispositivo de la Guardia Civil desplegado durante los incidentes previos al encuentro.

Una eliminatoria que estaba al rojo vivo

El contexto deportivo hacía que el encuentro tuviera una enorme importancia para ambos equipos.

El Sporting Hortaleza llegaba a Tenerife con ventaja después de haber ganado 1-0 en el partido de ida, disputado el 27 de septiembre en Madrid.

El Atlético Unión Güímar necesitaba remontar ese resultado para continuar avanzando en la competición.

La expectación era máxima en Tasagaya. El conjunto tinerfeño tenía ante sí la posibilidad de hacer historia y convertirse en uno de los equipos capaces de superar esta fase previa de la Copa del Rey.

El premio: enfrentarse a un equipo profesional

El vencedor de la eliminatoria tenía reservado un premio especialmente atractivo: disputar la primera eliminatoria de la Copa del Rey frente a un equipo profesional.

La RFEF había fijado esa siguiente ronda para el 28 de octubre.

Entre los equipos de Primera División incluidos en el grupo correspondiente estaban Real Betis, Sevilla, Getafe y Rayo Vallecano.

Por eso, la cita de Tasagaya no era un partido cualquiera. Para el Atlético Unión Güímar suponía la posibilidad de escribir una página histórica en el fútbol tinerfeño.

Más de un millar de personas esperaban una jornada histórica

La expectación alrededor del encuentro había sido enorme.

La afición local acudió en masa al Municipal de Tasagaya con la ilusión de empujar a su equipo hacia una remontada que podía permitirle medirse a un club profesional.

Sin embargo, esa ilusión terminó transformándose en desconcierto cuando las horas pasaron y el balón nunca llegó a ponerse en juego.

Las gradas esperaron durante buena parte de la mañana mientras los responsables del operativo de seguridad, los árbitros, los representantes federativos y los dos clubes trataban de encontrar una solución.

La RFEF tiene ahora la última palabra

Con el partido suspendido, el resultado deportivo queda en el aire.

La Real Federación Española de Fútbol deberá analizar el acta arbitral, los informes de seguridad, las circunstancias denunciadas por ambos equipos y la decisión del Sporting Hortaleza de no disputar el encuentro.

El órgano disciplinario correspondiente tendrá que determinar qué ocurre con una eliminatoria que debía resolverse sobre el terreno de juego y que finalmente terminó en los despachos.

Entre las posibilidades que se manejan figura la adopción de una decisión disciplinaria o la determinación de nuevas condiciones para resolver el enfrentamiento, aunque la decisión definitiva corresponde a los órganos competentes de la RFEF.

La violencia vuelve a eclipsar al fútbol

Más allá de cuál sea el desenlace federativo, las imágenes de la jornada dejan una reflexión inevitable.

La Copa del Rey ofrece cada temporada historias protagonizadas por pequeños clubes que tienen la oportunidad de enfrentarse a los grandes del fútbol español.

En Güímar, esa oportunidad quedó paralizada antes de que comenzara el partido.

El lanzamiento de objetos contra un vehículo de una expedición deportiva y los enfrentamientos posteriores han terminado convirtiendo una fiesta deportiva en un episodio que ahora deberá ser investigado.

La rivalidad pertenece al fútbol. La violencia, las amenazas y los ataques no.

Un partido sin fútbol y una eliminatoria todavía sin dueño

El marcador terminó sin estrenarse. No hubo goles, ni remontada, ni clasificación sobre el césped.

El Sporting Hortaleza había llegado a Tenerife con un 1-0 de ventaja y se marchó sin disputar los 90 minutos que debían decidir el cruce.

El Güímar, por su parte, perdió la oportunidad de intentar sobre el terreno de juego una remontada que llevaba días esperando toda la comarca.

Ahora todo queda pendiente de una resolución federativa.

La Copa del Rey tendrá que esperar para conocer quién continúa adelante, pero la jornada de Tasagaya ya ha dejado una imagen difícil de olvidar.

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Incidentes entre integrantes de los equipos antes del partido Güímar Sporting Hortaleza
Momento de tensión durante los incidentes previos al encuentro en Tasagaya.