El SEPRONA precinta las edificaciones y corta el suministro de agua en Lomo Catela, donde se investiga una trama de parcelación irregular de terrenos rústicos
La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe contra la edificación ilegal en Canarias tras proceder al precinto y paralización de nueve construcciones levantadas sin licencia en el paraje de Lomo Catela, en el municipio de Telde (Gran Canaria), un área clasificada como suelo protegido donde no está permitido el uso residencial.
La actuación fue ejecutada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), en cumplimiento de una resolución judicial, e incluyó además el corte del suministro de agua que abastecía a las edificaciones, con el objetivo de impedir la continuidad de las obras y del uso irregular de las mismas.

Las investigaciones apuntan a la existencia de un sistema organizado de parcelación ilegal del suelo, mediante el cual se adquirían fincas rústicas con protección medioambiental que posteriormente eran divididas en pequeñas parcelas. Estas subparcelas eran vendidas de forma irregular, facilitando posteriormente la instalación de servicios básicos y la construcción de viviendas sin ningún tipo de autorización.
Este tipo de prácticas constituye un delito contra la ordenación del territorio y el urbanismo, además de generar un importante impacto ambiental en espacios de alto valor ecológico. Desde la Guardia Civil se advierte de que estas actuaciones provocan daños en muchos casos irreversibles sobre el paisaje, la biodiversidad y el equilibrio del entorno natural.
La intervención se enmarca en un dispositivo más amplio que el SEPRONA mantiene activo en la provincia de Las Palmas para detectar, frenar y perseguir la proliferación de asentamientos ilegales, una problemática en aumento en distintas zonas del archipiélago.
Las autoridades insisten en la necesidad de cumplir la normativa vigente en materia de ordenación del territorio, recordando que cualquier actuación en suelo rústico o protegido requiere de los permisos correspondientes.
Con este operativo, la Guardia Civil reafirma su compromiso con la defensa de la legalidad urbanística, la protección del medio ambiente y la preservación del territorio.