La subvención permitirá adquirir el histórico Museo Vivo de La Gañanía y garantizar la continuidad de un proyecto cultural que conserva la memoria rural de La Aldea desde hace más de cuatro décadas
El Gobierno de Canarias ha dado un importante paso para proteger el patrimonio cultural y etnográfico del Archipiélago al destinar 200.000 euros a la adquisición del Museo Vivo de La Gañanía, uno de los espacios más representativos de la Red de Museos Vivos de La Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria.
La ayuda, concedida por la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, permitirá a la Fundación Canaria Proyecto Comunitario de La Aldea asegurar la continuidad de este singular espacio que recrea la vida tradicional del mundo rural canario y que se ha convertido en una referencia para la conservación de la memoria colectiva del municipio.
Un museo que mantiene viva la historia de Canarias

El Museo Vivo de La Gañanía constituye un auténtico viaje al pasado, mostrando cómo era la vida vinculada a la agricultura y la ganadería en las zonas rurales de Gran Canaria.
A través de este espacio, vecinos y visitantes pueden conocer de primera mano las costumbres, herramientas, oficios y formas de vida que marcaron durante generaciones el desarrollo de La Aldea y de buena parte del mundo rural canario.
La subvención permitirá no solo la compra del inmueble, sino también realizar obras de conservación en la cubierta del edificio para garantizar su estabilidad y preservar este legado cultural para las futuras generaciones.
Más de 40 años protegiendo la identidad de La Aldea
La Fundación Canaria Proyecto Comunitario de La Aldea lleva más de cuatro décadas trabajando en la recuperación y difusión del patrimonio cultural del municipio.
Actualmente gestiona una red compuesta por dieciséis espacios museísticos, donde se recrean escenas de la vida cotidiana de épocas pasadas y se desarrollan actividades educativas destinadas a transmitir los conocimientos tradicionales de Canarias.
Estos espacios se han convertido en auténticos «museos vivos», donde la cultura popular no solo se exhibe, sino que también se explica, se interpreta y se mantiene activa gracias a la implicación de la comunidad local.
Migdalia Machín destaca el valor de la iniciativa
La consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, Migdalia Machín, destacó que esta actuación representa una herramienta fundamental para proteger el patrimonio cultural canario.
Según explicó, la adquisición del inmueble y las actuaciones de conservación previstas permitirán salvaguardar el legado etnográfico del municipio y recuperar la memoria colectiva de generaciones enteras.
Además, reafirmó el compromiso del Gobierno autonómico con las entidades que trabajan en la conservación de la identidad cultural del Archipiélago.
«El Gobierno de Canarias estará siempre al lado de los colectivos que custodian nuestra identidad, ofreciendo el apoyo necesario para que estas experiencias didácticas sigan vivas y no se ponga en riesgo su continuidad», señaló la consejera.
Un referente en la conservación del patrimonio canario
La Fundación Canaria Proyecto Comunitario de La Aldea nació con el objetivo de proteger, conservar y difundir el patrimonio cultural tangible e intangible de Canarias.
Entre sus principales líneas de trabajo destacan la catalogación del patrimonio etnográfico, la formación de educadores, la organización de actividades relacionadas con la cultura tradicional y el impulso del asociacionismo femenino en el medio rural.
Además, la entidad asesora a instituciones y organismos interesados en la preservación del patrimonio cultural canario y en la puesta en valor de las tradiciones locales.
Una inversión para preservar la memoria de las Islas
La concesión de esta subvención se enmarca en la estrategia del Gobierno de Canarias para reforzar la protección del patrimonio histórico y cultural del Archipiélago, en línea con los objetivos recogidos en la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias.
Con esta inversión, el Ejecutivo autonómico garantiza la continuidad de uno de los proyectos etnográficos más singulares de las Islas, asegurando que las futuras generaciones puedan seguir conociendo cómo vivían, trabajaban y se relacionaban quienes construyeron la historia de La Aldea y de Canarias.