La Guardia Civil investiga 34 operaciones de venta de oro realizadas por la sospechosa tras ganarse la confianza de las personas a las que cuidaba
La Guardia Civil ha detenido a una mujer de 32 años, de nacionalidad española y natural de Sevilla, como presunta autora de un delito de hurto tras una investigación desarrollada en el municipio de Santa María de Guía, en Gran Canaria.
La actuación policial comenzó después de que los familiares de las víctimas denunciaran la desaparición progresiva de diversas joyas del interior de una vivienda. Durante meses, los propietarios habían detectado la falta de varias piezas, sin poder determinar inicialmente qué había ocurrido con ellas.
Las sospechas se centraron en la cuidadora del hogar, al tratarse de la única persona ajena al entorno familiar que tenía acceso habitual a la vivienda y a todas sus dependencias.
Las investigaciones desarrolladas por la Guardia Civil permitieron reconstruir el modo de actuación de la sospechosa y determinar que los hechos se habrían prolongado durante un largo periodo de tiempo.
Los agentes concluyen que las sustracciones se venían produciendo desde el año 2025 hasta la actualidad, aprovechando la confianza absoluta depositada en la trabajadora.
Según la investigación, la mujer habría utilizado su condición de cuidadora para integrarse plenamente en el entorno familiar, obteniendo libertad de movimientos dentro del inmueble e incluso acceso a la vivienda cuando los moradores se encontraban ausentes.
La presunta autora habría aprovechado esa posición de confianza para acceder a las joyas de la propietaria y lucrarse posteriormente con su venta.
A medida que avanzaban las pesquisas, los investigadores localizaron numerosos movimientos comerciales relacionados con la comercialización de piezas de oro.
La Guardia Civil detectó un total de 34 transacciones comerciales efectuadas por la sospechosa, vinculadas presuntamente a la venta de joyas sustraídas.
Las piezas eran vendidas en diferentes joyerías por cantidades inferiores a su valor real, dificultando así la recuperación de gran parte del patrimonio desaparecido.
Los investigadores lograron recuperar únicamente un lote de joyas que aún no había sido transformado o fundido, siendo reconocido por la legítima propietaria como parte de los objetos sustraídos.
El perjuicio económico causado a la familia supera los 10.000 euros, aunque esta cifra podría ser significativamente mayor.
La valoración realizada no contempla aspectos como la antigüedad de las joyas, la composición de las piezas, su posible valor histórico ni el importante valor sentimental asociado a muchos de los objetos desaparecidos.
Tras recopilar suficientes indicios incriminatorios, la Guardia Civil procedió a la detención de la mujer como presunta autora material del delito de hurto.
Las diligencias policiales apuntan a que la detenida utilizó su empleo como cuidadora para obtener acceso privilegiado al patrimonio de las víctimas, aprovechándose de una relación basada en la confianza personal y familiar.
Una vez finalizadas las actuaciones policiales, la detenida fue puesta a disposición de la autoridad judicial competente junto con todas las diligencias instruidas por la Sección Territorial de Guía.
La Guardia Civil destaca que la colaboración de los familiares y la rápida denuncia de los hechos resultaron fundamentales para esclarecer el caso y recuperar parte de las joyas desaparecidas.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones encaminadas a localizar más piezas sustraídas o determinar el destino final de algunas de las joyas que todavía permanecen desaparecidas.
Los agentes trabajan para esclarecer completamente el alcance de los hechos y cuantificar con exactitud el patrimonio sustraído a lo largo de más de un año de presuntos hurtos continuados.
