Una persecución en San José destapa el drama de un joven acusado de sustraer el coche de su propia madre

Dos jóvenes fueron detenidos en la madrugada del martes por la Policía Local en San José después de abandonar un vehículo en plena huida. El coche, que continuó su marcha sin freno de mano, terminó impactando contra un patrulla policial.

La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria protagonizó una persecución en el barrio de San José que terminó con dos detenidos y la identificación de un joven que presuntamente conducía un vehículo sustraído a su propia madre.

Los hechos ocurrieron cuando los agentes detectaron un vehículo sospechoso y procedieron a darle el alto. Lejos de detenerse, los ocupantes emprendieron la huida por las calles de la capital grancanaria, iniciándose una persecución que terminó de forma accidentada.

Durante la fuga, los ocupantes abandonaron el coche sin accionar el freno de mano, provocando que el vehículo continuara desplazándose hasta colisionar contra un coche patrulla de la Policía Local.

Tras abandonar el turismo, los ocupantes continuaron la huida a pie. Los agentes lograron interceptar a uno de los jóvenes en la calle Palma de Mallorca, en la Vega de San José, y a otro en la calle Cobre, en el barrio de San José. Sin embargo, otros dos implicados consiguieron escapar del lugar en un primer momento.

A pesar de ello, los policías consiguieron identificar al conductor, una persona conocida por los agentes por haber estado presuntamente implicada anteriormente en el robo de otro vehículo en el barrio de El Lasso.

Durante la investigación, los agentes localizaron a la propietaria del coche y descubrieron que se trataba de la madre del joven identificado como conductor. Según manifestó la mujer, no era la primera vez que su hijo le sustraía el vehículo sin autorización.

La madre explicó además a los policías que desconocía que el coche hubiera sido sustraído en esta ocasión, indicando que su hijo no convive con ella, carece de permiso de conducir y sufre problemas de adicción a las drogas. Según relató, pidió a los agentes que intentaran ayudar al joven ante la complicada situación personal que atraviesa.

Los agentes comprobaron asimismo que el vehículo presentaba signos evidentes de haber sido forzado. La ventanilla delantera izquierda mostraba daños compatibles con una manipulación para acceder al interior, mientras que el bombín de arranque también había sido alterado.

Una vez finalizadas las diligencias policiales y antes de formalizar las denuncias correspondientes, la Policía Local devolvió el vehículo a su legítima propietaria