Detenido en Agüimes por incumplir una orden judicial que le prohibía tener animales tras una condena por maltrato

El SEPRONA rescata dos gatos de apenas unos meses de vida que permanecían bajo la custodia del investigado, quien ya había incumplido anteriormente la prohibición impuesta por un juzgado

La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha detenido a un hombre en el municipio de Agüimes como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena, al comprobar que mantenía bajo su custodia dos gatos, a pesar de tener prohibida judicialmente la tenencia de animales como consecuencia de una condena previa por maltrato animal.

La actuación fue desarrollada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) después de recibir una información que alertaba de la posible presencia de animales en el domicilio de una persona que tenía expresamente prohibido poseerlos por resolución judicial.

Un aviso de los servicios veterinarios permitió iniciar la investigación

La investigación se puso en marcha tras una comunicación realizada por los servicios veterinarios municipales, que informaron de la posible vulneración de la medida judicial.

A partir de ese aviso, los especialistas del SEPRONA llevaron a cabo diversas gestiones para verificar la información recibida y comprobar si el investigado estaba incumpliendo la sentencia dictada por la autoridad judicial.

Tras localizar la vivienda, los agentes realizaron las comprobaciones oportunas y confirmaron que el hombre mantenía bajo su cuidado dos gatos de entre uno y tres meses de vida.

Pesaba sobre él una sentencia firme que le prohibía tener animales

Una vez identificada la persona, los agentes consultaron las bases de datos policiales y judiciales, comprobando que sobre ella recaía una sentencia firme dictada por un Juzgado de Instrucción de Telde, que le imponía una inhabilitación especial para la tenencia de animales durante un periodo de dos años.

La resolución judicial también incluía una condena de siete meses de prisión por un delito previo de maltrato animal, motivo por el que la prohibición seguía plenamente vigente en el momento de la intervención.

No era la primera vez que incumplía la prohibición judicial

Durante la investigación, la Guardia Civil constató además que el detenido ya había sido investigado anteriormente por hechos similares, lo que evidencia una reiteración en el incumplimiento de las medidas impuestas por la Justicia.

En concreto, el pasado mes de enero, la misma unidad del SEPRONA detectó que el hombre mantenía bajo su custodia un perro, incumpliendo igualmente la prohibición de tenencia de animales.

En aquella ocasión, los agentes procedieron a la retirada inmediata del animal, advirtiéndole nuevamente de las consecuencias legales derivadas del incumplimiento de la sentencia.

Los dos gatos fueron retirados para garantizar su bienestar

Una vez confirmada la presencia de los dos felinos en el domicilio, se organizó una actuación conjunta entre efectivos de Seguridad Ciudadana y especialistas del SEPRONA.

Los agentes procedieron a la retirada inmediata de los dos gatos, que fueron puestos a disposición de los servicios municipales competentes, encargados desde ese momento de garantizar su protección, atención veterinaria y bienestar.

La intervención permitió constatar un nuevo incumplimiento de las medidas impuestas por la autoridad judicial, motivo por el que la Guardia Civil procedió a la detención del investigado como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena.

La condena tuvo su origen en un grave caso de maltrato animal

La prohibición judicial de poseer animales tenía su origen en una condena por un delito de maltrato animal cometido con anterioridad.

Según recoge la resolución judicial, un animal que se encontraba bajo la responsabilidad del ahora detenido sufrió lesiones graves sin recibir la atención veterinaria necesaria, unos hechos que motivaron tanto la pena de prisión como la inhabilitación para la tenencia de animales.

Las diligencias ya han sido remitidas al juzgado

Tras la detención, los agentes informaron al arrestado de los hechos que se le imputan y de los derechos que le asisten, procediendo a la instrucción de las correspondientes diligencias policiales.

Finalmente, el atestado policial, junto con toda la documentación relativa a la intervención de los animales, ha sido remitido a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Telde, en funciones de guardia, que continuará con la tramitación del procedimiento judicial.

Con esta actuación, la Guardia Civil vuelve a poner de manifiesto la importancia de velar por el cumplimiento de las resoluciones judiciales relacionadas con la protección animal, así como de actuar de forma inmediata cuando existen indicios de que una persona incumple las medidas impuestas por los tribunales para garantizar el bienestar de los animales.