Una avería o imprudencia en el vehículo de residuos provocó un violento fuego que obligó a poner en prealerta de evacuación a los menores del centro. Los Bomberos de Tenerife evitaron el desalojo «in extremis» en la calle Anémona.
Santa Cruz de Tenerife — La tranquilidad de la primera hora de este miércoles se vio bruscamente truncada en la calle Anémona. Lo que debía ser una jornada rutinaria en el servicio municipal de gestión de residuos en Santa Cruz de Tenerife estuvo a punto de transformarse en una emergencia de graves proporciones cuando un camión de la basura se vio envuelto en un violento fuego en las inmediaciones del centro de Aldeas Infantiles.
El suceso puso al descubierto el peligro al que quedan expuestas infraestructuras de extrema sensibilidad cuando fallan los protocolos de mantenimiento o seguridad del transporte de residuos. La virulencia de las llamas y la columna de humo generada a escasos metros del inmueble encendieron todas las alarmas en el recinto socioeducativo.
Alerta máxima para poner a salvo a los menores
Ante la amenaza directa de que el fuego se propagara por el terreno colindante y alcanzara el edificio, la dirección de Aldeas Infantiles no dudó en activar de inmediato sus protocolos de emergencia interna.
Las instalaciones quedaron completamente acondicionadas para llevar a cabo una evacuación de urgencia de los niños y del personal presente en el centro en caso de que las llamas rebasaran el perímetro. Se vivieron momentos de viva tensión e incertidumbre mientras se valoraba si el humo o la velocidad del fuego obligaban a abandonar el inmueble.
Contención «in extremis» y balance final
La rápida y contundente intervención de los Bomberos de Tenerife resultó determinante para evitar que la situación derivara en un desastre mayor. Los efectivos del parque insular desplegaron de urgencia sus líneas de agua para cercar el foco, cortar el avance de la masa térmica y evitar que la radiación afectara al centro asistencial.
Gracias al despliegue técnico y a la pronta respuesta de los equipos de extinción, el conato pudo ser dado por controlado sin que el fuego llegara a tocar las estructuras de Aldeas Infantiles y sin que fuera necesario ejecutar el desalojo definitivo de los menores.
Aunque el incidente afortunadamente se saldó sin heridos ni daños en el edificio, el suceso deja al descubierto la necesidad de revisar las condiciones de seguridad y la operatividad de la flota de residuos que transita por áreas de vulnerabilidad especial.
