Se les acabó el retiro dorado: caen en Tenerife los fugitivos detrás del mayor ‘macromacro’ negocio de marihuana de Hungría

Pensaban que cambiando de cara y usando documentación falsa se salvarían de cumplir 20 años de cárcel, pero la Policía Nacional los cazó en pleno sur tinerfeño

  • Los arrestados montaron en tierras húngaras una megainstalación con más de 6.200 plantas y 58 kilos de cannabis seco.
  • Su alto perfil de peligrosidad y sus conocimientos en artes marciales obligaron a desplegar al grupo de élite GOES para reducirlos.
  • El sur de la isla vuelve a quedar bajo la lupa como refugio y base de operaciones para huidos de la justicia europea.

Se creían intocables, pero la cobertura en las Islas Canarias les ha durado bastante poco. La Policía Nacional ha puesto fin al «retiro dorado» en el sur de Tenerife de dos prófugos internacionales reclamados con urgencia por las autoridades de Hungría mediante Órdenes Europeas de Detención y Entrega (OEDE).

¿El motivo de la cacería policial? Ser las mentes pensantes tras la mayor infraestructura de cultivo y tráfico de cannabis jamás desmantelada en la historia del país centroeuropeo, un delito por el que se enfrentan a penas de hasta 20 años de prisión.

Un negocio millonario en Hungría y una fuga de película

El origen de este historial delictivo se remonta a abril de 2025, cuando las fuerzas de seguridad húngaras reventaron una vivienda adquirida por esta red. Lo que encontraron dentro superó todas las previsiones: 6.289 plantas de cannabis en pleno rendimiento y 58 kilogramos de marihuana procesada y lista para su distribución. Fue el golpe más severo al narcotráfico en la historia reciente de ese país.

Tras el reventón policial, la pareja emprendió la huida a través de Europa hasta asentarse estratégicamente en el sur de Tenerife. Sabían perfectamente a lo que se enfrentaban, por lo que no escatimaron en precauciones para no ser cazados: se sometieron a un cambio radical de imagen física y utilizaban documentación e identidades falsas para eludir cualquier control rutinario en las islas.

Artes marciales, peligrosidad extrema y despliegue del GOES

La investigación no fue sencilla, pero el rastro falso terminó cayendo. No obstante, detenerlos no era cuestión de enviar una patrulla convencional. Los agentes constataron que ambos fugitivos contaban con avanzada formación en artes marciales, una extremada peligrosidad y posibles conexiones con entornos delictivos ya asentados en la zona sur tinerfeña.

Ante el riesgo evidente de un enfrentamiento violento, el asalto final fue asumido por el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES), la unidad de élite de la Policía Nacional.

Emboscada en la vía pública y resistencia violenta

El desenlace se precipitó en plena calle cuando los agentes detectaron a la pareja dirigiéndose hacia su vehículo. A pesar de verse acorralados por los especialistas del GOES, los sospechosos plantaron cara y ejercieron una fuerte resistencia física intentando zafarse del arresto. Tras unos momentos de tensión, los efectivos lograron reducirlos y engrilletarlos en el suelo.

Además de las reclamaciones internacionales, ahora se les suman diligencias por falsedad documental y atentado contra los agentes de la autoridad.

Tenerife: ¿destino turístico o guarida del crimen organizado?

Tras su paso por comisaría, los detenidos han sido puestos a disposición del Juzgado Central de Guardia de la Audiencia Nacional, el órgano encargado de tramitar los expedientes de extradición para mandarlos de vuelta a Hungría en un furgón policial.

El operativo deja al descubierto una realidad incómoda y recurrente: la facilidad con la que grandes redes delictivas europeas intentan camuflarse entre la masa turística y la geografía del sur de Tenerife. Esta vez, las identidades falsas y las técnicas de combate no les sirvieron de nada frente al grupo de élite policial.