La compraventa de viviendas en Canarias descendió un 11 % durante el pasado mes de octubre, según los últimos datos oficiales, situando al Archipiélago entre las comunidades autónomas con mayor caída del Estado.
Este descenso refleja un enfriamiento del mercado inmobiliario, tras varios años de fuerte actividad, y responde a una combinación de factores económicos y sociales que están afectando tanto a compradores como a vendedores.
Principales causas de la caída:
Subida de los tipos de interés
El encarecimiento de las hipotecas ha reducido la capacidad de compra de muchas familias. Los préstamos son ahora más caros y exigentes, lo que frena nuevas operaciones.
Aumento del precio de la vivienda
En muchas zonas de Canarias, especialmente en áreas turísticas y urbanas, los precios siguen siendo elevados, alejándose del poder adquisitivo medio de la población residente.
Menor acceso a financiación
Las entidades bancarias han endurecido las condiciones para conceder hipotecas, exigiendo más ahorro previo y mayor estabilidad laboral.
Incertidumbre económica
La inflación, el coste de la vida y la inestabilidad económica general hacen que muchas personas opten por posponer la compra de una vivienda.
Tensión entre vivienda residencial y uso turístico
La presión de la vivienda vacacional reduce la oferta disponible para residencia habitual, elevando precios y dificultando el acceso al mercado.
Expertos señalan que esta bajada podría ser un ajuste natural del mercado, aunque advierten de la necesidad de políticas públicas que faciliten el acceso a la vivienda, especialmente para jóvenes y familias con ingresos medios y bajos.
La vivienda sigue siendo uno de los principales retos sociales en Canarias, y la evolución de los próximos meses será clave para saber si esta tendencia se mantiene o se estabiliza.