El consejero Mariano Hernández Zapata advierte que las islas envían al vertedero el 67% de sus residuos, frente al 6% de Baleares, mientras el 96% de la energía consumida aún depende del petróleo.
La gestión de la basura y el modelo energético de Canarias se han puesto sobre la mesa en el V Foro de Transición Ecológica, un encuentro centrado por primera vez en analizar la valorización energética, es decir, la transformación de los residuos en energía útil. Durante la jornada, celebrada en Santa Cruz de Tenerife, las autoridades autonómicas plantearon la urgencia de cambiar el sistema actual.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, defendió que la protección del medio ambiente debe ir de la mano de la viabilidad económica. “Canarias no puede seguir enterrando residuos que pueden convertirse en energía y empleo”, señaló, apuntando que el modelo actual supone una pérdida de materias primas y de oportunidades de desarrollo.

La comparativa con Baleares y las metas de Europa
Zapata recordó que la Unión Europea exige que para el año 2035 solo el 10% de los residuos municipales terminen en los vertederos. Actualmente, el archipiélago se encuentra muy lejos de cumplir ese objetivo:
- Situación en Canarias: Las islas envían a los vertederos más del 67% de la basura que generan.
- El espejo de Baleares: Un territorio insular similar ha logrado reducir esa cifra hasta el 6% gracias a la implantación de infraestructuras modernas de tratamiento.
El Ejecutivo autonómico defiende un enfoque basado en la ciencia y la innovación para revertir estos datos, viendo en la economía circular una vía para atraer inversiones y reactivar el sector industrial de las islas.
Reducir la dependencia de los combustibles fósiles
Otro de los puntos clave del foro fue la soberanía energética. Prácticamente el 96% de la energía que consume Canarias procede de combustibles fósiles importados. Ante la incertidumbre de los mercados internacionales, los responsables públicos señalaron que aprovechar la basura para generar electricidad ayudaría a dar mayor estabilidad al suministro de hogares, hospitales y colegios, reduciendo la dependencia del exterior.
Para avanzar en esta dirección, la Consejería ya ha encargado un estudio que evalúe la viabilidad técnica de integrar la gestión del agua, la energía y los residuos bajo un mismo modelo adaptado a la realidad de cada isla. En esta línea, el director general de Calidad Ambiental, Ángel Montañés, insistió en que el primer paso obligatorio es diseñar una planificación específica para el archipiélago.
El encuentro concluyó con una mesa de debate técnico donde se expusieron casos de éxito de otros territorios y empresas del sector, con el objetivo de encontrar fórmulas que permitan reducir los vertidos y acelerar la transición hacia un modelo económico más sostenible.
