El Gobierno canario activa un plan de rescate técnico en Gran Canaria para evitar la pérdida de fondos europeos de biorresiduos

El Ejecutivo autonómico y las mancomunidades insulares estrechan lazos para evitar que el déficit de personal técnico frene el avance del reciclaje orgánico.

La Consejería de Transición Ecológica y Energía asume el liderazgo en la implantación del contenedor marrón ante las dificultades técnicas y fiscales que afrontan los municipios de la isla para cumplir con la estricta normativa estatal.

Las Palmas de Gran Canaria. – La gestión de los residuos orgánicos en Canarias entra en una fase decisiva. La Dirección General de Calidad Ambiental, bajo el paraguas de la Consejería de Transición Ecológica y Energía, ha desplegado esta semana en Gran Canaria una ofensiva técnica dirigida a las administraciones locales. El objetivo prioritario: garantizar que ningún ayuntamiento se quede fuera de la próxima convocatoria de Expresiones de Interés, una línea de financiación clave nutrida parcialmente con fondos europeos FEDER para la implantación definitiva del quinto contenedor.

Las jornadas, coordinadas operativamente por la Oficina Técnica de Economía Circular (OTEC), se celebraron de manera estratégica en dos puntos neurálgicos de la isla: las sedes de la Mancomunidad del Norte y de la Mancomunidad del Sureste. Allí se dieron cita representantes institucionales y cuadros técnicos locales con un propósito que va más allá de la mera ventanilla informativa: recibir tutorización directa para sortear la complejidad burocrática de las ayudas comunitarias.

Un salvavidas técnico ante la presión normativa

El director general de Calidad Ambiental, Ángel Montañés, fue explícito al enmarcar el propósito de estas sesiones. El Ejecutivo regional no busca ser un mero ente fiscalizador, sino un aliado logístico de los municipios.

«Desde el Gobierno de Canarias queremos que todas las administraciones locales cuenten con el apoyo técnico y político suficiente para poder ofrecer a sus vecinos la posibilidad de depositar de forma separada el residuo orgánico y evitar así que llegue al vertedero», afirmó Montañés.

El trasfondo de esta urgencia radica en las «enormes dificultades» estructurales y de personal que sufren los ayuntamientos isleños para adaptarse a las obligaciones que impone la legislación estatal de residuos. Para mitigar esta brecha, la OTEC pondrá a disposición de las entidades locales un servicio de asistencia técnica completamente gratuito. Este equipo se encargará de asesorar de forma personalizada en la redacción, preparación y presentación de los proyectos que competirán por la asignación de los fondos FEDER.

Más allá del contenedor: La reforma de las ordenanzas fiscales

Uno de los puntos más complejos abordados durante las sesiones técnicas no tuvo que ver con la logística de los camiones de basura, sino con la arquitectura jurídica de los ayuntamientos. La implantación de la recogida selectiva de biorresiduos exige una actualización profunda de las ordenanzas fiscales y reguladoras de cada municipio.

Para ello, la Dirección General presentó un paquete de herramientas diseñadas específicamente para guiar a los secretarios e interventores municipales en la reforma de sus tasas de residuos. El fin es doble: por un lado, dar cobertura legal al nuevo servicio de recogida del contenedor marrón y, por otro, adecuar la fiscalidad local a los principios de «quien contamina paga», eje vertebrador de la Estrategia Canaria de Economía Circular.

Gran Canaria a dos velocidades: Las demandas del Norte y el Sureste

El paso de las jornadas por las dos mancomunidades evidenció que la realidad de la isla es heterogénea, lo que obligará a la Consejería a aplicar criterios de flexibilidad en sus futuras políticas de subvención.

El Sureste exige apoyo a la consolidación

En el Sureste de la isla, la percepción del problema es distinta porque las infraestructuras básicas ya están desplegadas. Vanesa Martín, presidenta de la Mancomunidad del Sureste y alcaldesa de Ingenio, reivindicó el trabajo previo de su comarca.

«En la Mancomunidad del Sureste ya hemos hecho los deberes y vamos un paso por delante. Al tener ya instalados los contenedores que financia esta convocatoria inicial, nuestra mirada está puesta en el futuro», matizó Martín.

La alcaldesa trasladó al equipo de la Consejería una propuesta firme para que las próximas líneas de financiación no se limiten a la compra de contenedores nuevos, sino que subvencionen proyectos de optimización y perfeccionamiento de los sistemas de recogida ya existentes. Según fuentes de la Mancomunidad, el equipo técnico autonómico mostró receptividad y tomó nota para estudiar su encaje en las fases posteriores del plan.

El Norte confía en su músculo tecnológico

Por su parte, desde la Mancomunidad del Norte, su gerente Alejandro Peñafiel valoró positivamente el marco de cooperación abierto por el Gobierno regional. Peñafiel recordó que el Norte lleva años alineando sus políticas con la economía circular, teniendo como gran referente e impulsor de proyectos e innovación a su Parque Científico Tecnológico, una infraestructura que pretenden aprovechar para maximizar el rendimiento de las nuevas ayudas.

El horizonte de la sostenibilidad: Metas 2030

Este paquete de encuentros técnicos no constituye una acción aislada, sino que se inscribe dentro de la hoja de ruta marcada por la Estrategia Canaria de Economía Circular 2021-2030 y el más reciente Plan de Acción de Economía Circular 2024-2026.

Con la vista puesta en el final de la década, el departamento que dirige Mariano H. Zapata busca un cambio de paradigma radical en el archipiélago: reducir drásticamente el volumen de residuos que colmata los complejos ambientales de las islas y reintroducir la materia orgánica en la economía local en forma de compost o energía, garantizando la viabilidad ambiental de un territorio fragmentado y ultraperiférico.