El Gobierno de Canarias pone en marcha el último impulso para completar la conexión entre la TF-5 y la TF-2

Las obras, con una inversión de casi 5,9 millones de euros, permitirán mejorar la movilidad entre Santa Cruz y La Laguna y acabar con una infraestructura que llevaba años bloqueada.

El Gobierno de Canarias ha dado este lunes un paso decisivo para completar una de las infraestructuras viarias más esperadas de Tenerife. El presidente canario, Fernando Clavijo, presidió el acto simbólico de colocación de la primera piedra de las obras que permitirán finalizar los tramos B y C de la vía Ofra-El Chorrillo, una actuación que conectará de forma directa la TF-5 con la TF-2 y aliviará parte del intenso tráfico que soporta diariamente el área metropolitana.

El proyecto, adjudicado a la empresa Señalizaciones Villar S.A., cuenta con una inversión de 5.847.749,72 euros y supondrá la culminación de una infraestructura que llevaba años paralizada por diferentes obstáculos técnicos, jurídicos y administrativos.

Durante el acto, al que asistieron representantes del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, los ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna, además de colectivos vecinales, Clavijo quiso tener un recuerdo para quienes han convivido durante años con una obra inacabada.

«Quiero agradecer la paciencia, la comprensión y el no haber tirado la toalla de los vecinos y vecinas que han soportado durante tanto tiempo las afecciones de esta obra», señaló el presidente.

Clavijo destacó que, tras años de dificultades, «hoy estamos aquí con una obra adjudicada que nos va a permitir dignificar el entorno y dar a esta zona la conexión que se merece», subrayando que la nueva vía facilitará la salida hacia el sur de la isla y evitará desplazamientos innecesarios para miles de conductores.

El presidente también quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a los residentes de la zona, asegurando que «los vecinos han esperado demasiado tiempo y ahora la obra tendrá toda la vigilancia necesaria», garantizando un seguimiento permanente de los trabajos hasta su finalización.

Además, puso en valor el trabajo conjunto entre las administraciones públicas para sacar adelante un proyecto que permanecía estancado.

«Esta obra es un ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones permite desbloquear proyectos fundamentales para la ciudadanía», afirmó.

Por su parte, el consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, explicó que la nueva conexión entre la TF-2 y la TF-5 «reforzará la conectividad del área metropolitana y contribuirá a reducir los problemas de congestión en uno de los principales corredores viarios de Tenerife».

Rodríguez recordó además que recuperar esta actuación era uno de los principales compromisos del actual Ejecutivo.

«Uno de nuestros objetivos prioritarios ha sido retomar proyectos que llevaban demasiado tiempo en punto muerto. La vía Ofra-El Chorrillo es un ejemplo claro de ello», aseguró.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, también calificó la adjudicación como «un paso decisivo para seguir mejorando la movilidad en el área metropolitana», destacando que permitirá mejorar la conexión entre barrios, incrementar la seguridad vial y dar mayor fluidez al tráfico.

Dávila recordó además que esta actuación forma parte de un plan mucho más amplio que incluye otras obras como la pasarela de Padre Anchieta, el tercer carril de la TF-5, la mejora de enlaces estratégicos y el refuerzo del transporte público.

Una conexión clave para la movilidad

Las obras permitirán completar los tramos B y C de la vía Ofra-El Chorrillo. El tramo B unirá la glorieta de Moraditas con la de San Matías, mientras que el tramo C enlazará esta última con la TF-2, completando así una conexión estratégica entre Santa Cruz de Tenerife y La Laguna.

La finalización de estos trabajos permitirá eliminar los desvíos provisionales existentes desde hace años, mejorar la capacidad de la red viaria, aumentar la seguridad de los desplazamientos y agilizar la circulación en una de las zonas con mayor intensidad de tráfico de la isla.

Además, el proyecto incorpora actuaciones de mejora e integración paisajística para embellecer el entorno y responder a las demandas trasladadas tanto por los ayuntamientos como por los vecinos de los barrios afectados.