El Museo Arqueológico de Fuerteventura recibe una pieza única de cerámica aborigen majo tras 55 años fuera de la Isla

La histórica vasija, donada por Juan Martín Guerra, pasa a formar parte de los fondos del MAF y refuerza la recuperación del patrimonio cultural majorero

El Museo Arqueológico de Fuerteventura (MAF) ha presentado oficialmente una pieza cerámica de extraordinario valor patrimonial perteneciente a la cultura del pueblo majo, una obra única que regresa a la Isla tras más de medio siglo fuera de su lugar de origen gracias a la donación realizada por Juan Martín Guerra.

El acto institucional contó con la presencia del propio donante, representantes del Cabildo de Fuerteventura y del equipo técnico del museo, en una jornada marcada por la reivindicación de la memoria histórica majorera y la importancia de la colaboración ciudadana en la protección del patrimonio cultural.

La pieza, considerada excepcional tanto por su tipología como por sus singulares motivos decorativos, pasa desde hoy a integrarse en los fondos patrimoniales que custodia el MAF, convirtiéndose en un nuevo referente para el estudio de la cultura aborigen de Fuerteventura.

Una pieza clave para conocer la cultura del pueblo majo

Según explicaron desde el Museo Arqueológico de Fuerteventura, esta cerámica aporta información fundamental sobre las expresiones materiales y las tradiciones del pueblo majo, siendo considerada una pieza única dentro del patrimonio arqueológico insular.

Tras su incorporación al museo, el objeto será sometido a un proceso de catalogación y análisis exhaustivo por parte de especialistas con el objetivo de profundizar en su contexto histórico y cultural.

La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, destacó durante el acto que esta incorporación supone mucho más que la llegada de una pieza arqueológica.

“Tiene un enorme valor para nuestra isla, ya que no es solo una cerámica, sino una parte fundamental de nuestra identidad y de la cultura del pueblo majo”, afirmó.

Asimismo, agradeció públicamente el gesto realizado por Juan Martín Guerra, subrayando que “su gesto individual se convierte hoy en un beneficio colectivo”.

La presidenta insistió además en la importancia de que este tipo de bienes patrimoniales pasen a formar parte del patrimonio público para garantizar su conservación y estudio.

“Donar este tipo de bienes es valorar y respetar la esencia de un pueblo, entendiendo que el patrimonio no debe quedarse en lo privado, sino estar en este Museo donde puede ser protegido, estudiado y puesto al alcance de toda la ciudadanía”, añadió.

El MAF refuerza la recuperación del patrimonio histórico de Fuerteventura

Por su parte, el consejero Rayco De León explicó que esta incorporación responde a una de las líneas estratégicas del Museo Arqueológico de Fuerteventura: localizar y recuperar piezas del patrimonio cultural majorero que actualmente permanecen dispersas en colecciones privadas o instituciones fuera de la Isla.

“La colaboración ciudadana es una herramienta indispensable para la protección del patrimonio, permitiendo que bienes de titularidad privada regresen al ámbito público para el disfrute y estudio de toda la ciudadanía”, señaló.

Desde el Cabildo recuerdan que esta donación se suma a otros esfuerzos institucionales orientados a recuperar parte del patrimonio majo que históricamente terminó fuera de Fuerteventura, consolidando así al MAF como uno de los principales espacios de conservación y difusión de la memoria histórica insular.

La historia de una pieza única: más de 55 años fuera de Fuerteventura

La cerámica cuenta además con una singular historia documentada durante más de medio siglo.

La pieza fue localizada originalmente en 1971 en el conocido Bazar Estoril de Las Palmas de Gran Canaria y perteneció durante décadas a la colección privada de Chandan Bulchand, Cónsul de la India en Las Palmas.

Su autenticidad fue avalada en aquel momento por el historiador y arqueólogo Julio Moisés, restaurador oficial del Patrimonio Nacional y asesor del Cabildo de Gran Canaria, quien llegó a calificarla como “una pieza única en su género”.

Posteriormente, en febrero de 1996, fue adquirida por Juan Martín Guerra, quien ha custodiado la pieza hasta su donación al Museo Arqueológico de Fuerteventura.

El propio donante explicó que desde el primer momento en que vio la cerámica comprendió que se trataba de una pieza excepcional, motivo por el cual decidió seguir su rastro hasta conseguir adquirirla.

Ahora, tres décadas después, ha querido devolverla definitivamente a su lugar de origen.

La vasija conserva incluso pequeñas muescas históricas en su borde que, según los expertos, fueron realizadas para efectuar antiguos análisis de expertización destinados a confirmar su origen en la antigua Maxorata.

Con esta donación, la pieza culmina un viaje de 55 años para reintegrarse definitivamente en el patrimonio histórico y cultural de Fuerteventura.

El Museo Arqueológico invita a conocer la cultura aborigen majorera

El Cabildo de Fuerteventura ha invitado a la ciudadanía a visitar el Museo Arqueológico de Fuerteventura y descubrir de cerca la riqueza patrimonial de la cultura aborigen de la Isla.

Con esta nueva incorporación, el MAF continúa consolidándose como un espacio vivo dedicado no solo a la conservación de restos materiales, sino también a la reconstrucción permanente de la historia y la identidad del pueblo majorero.