El SCS crea una nueva Subdirección de Farmacia para afrontar la innovación terapéutica y garantizar el acceso a los tratamientos en Canarias

El Servicio Canario de la Salud (SCS) da un nuevo paso en la transformación de su política farmacéutica con la creación de una nueva Subdirección de Farmacia, una estructura que nace con el objetivo de afrontar los principales desafíos que plantea actualmente la atención sanitaria y mejorar la gestión de los medicamentos en el conjunto de la red pública de Canarias.

La iniciativa fue presentada este jueves, 10 de septiembre, durante una reunión ejecutiva de la Dirección del SCS presidida por la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, y el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya. El encuentro reunió a los equipos de las direcciones generales y a los responsables de las diferentes áreas y gerencias de Atención Primaria y Atención Hospitalaria del sistema sanitario público canario.

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La creación de esta nueva estructura pretende dar respuesta a un escenario sanitario cada vez más complejo, marcado por el envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas, la aparición constante de nuevos tratamientos y el desarrollo de tecnologías capaces de modificar de manera significativa la forma en la que se toman decisiones sobre medicamentos.

La apuesta del SCS pasa así por evolucionar hacia una política farmacéutica más estratégica, coordinada y orientada a resultados, poniendo el foco no únicamente en el medicamento, sino también en el beneficio que cada tratamiento aporta a la salud de los pacientes.

Una nueva estructura para un escenario sanitario cada vez más complejo

La nueva Subdirección de Farmacia nace con una misión especialmente relevante: contribuir a que la incorporación de los nuevos medicamentos y tratamientos se realice de manera ordenada, eficiente y equitativa en todo el territorio autonómico.

La innovación terapéutica está transformando la medicina. Cada vez existen más tratamientos dirigidos a enfermedades complejas, terapias personalizadas y medicamentos que pueden ofrecer nuevas alternativas a pacientes que hasta hace pocos años disponían de opciones terapéuticas mucho más limitadas.

Pero esta evolución también supone un reto para los sistemas sanitarios públicos. La llegada de nuevos tratamientos obliga a evaluar su eficacia, seguridad, impacto real sobre los pacientes y sostenibilidad económica, al mismo tiempo que se debe garantizar que las personas que los necesitan puedan acceder a ellos en condiciones de igualdad.

En este contexto se sitúa la creación de la Subdirección de Farmacia del SCS, que pretende convertirse en una herramienta para reforzar la coordinación y establecer una visión común de la política farmacéutica dentro del sistema sanitario público de Canarias.

El objetivo es avanzar hacia un modelo en el que las decisiones relacionadas con los medicamentos estén cada vez más vinculadas a la evidencia científica y a los resultados obtenidos en salud.

Del medicamento al resultado que obtiene el paciente

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Uno de los principales cambios que plantea este nuevo modelo es avanzar hacia una gestión orientada a resultados.

Esto significa que la valoración de un tratamiento no debe limitarse únicamente a determinar si un medicamento puede utilizarse, sino que también resulta necesario analizar qué impacto tiene realmente sobre la salud de las personas, cuáles son sus beneficios y cómo contribuye a mejorar la calidad asistencial.

Esta perspectiva pretende facilitar la toma de decisiones clínicas y de gestión mediante información objetiva y datos que permitan conocer el comportamiento de los tratamientos en la práctica asistencial.

La nueva Subdirección de Farmacia incorpora, por tanto, una visión estratégica en la que los datos, la tecnología y la evaluación adquieren un papel cada vez más importante.

El propósito último es que la innovación terapéutica pueda incorporarse al sistema sanitario de manera protocolizada y con criterios homogéneos, evitando diferencias injustificadas en el acceso a los tratamientos entre pacientes o territorios.

Seis grandes líneas estratégicas

Durante la reunión, la subdirectora de Farmacia, Guayarmina Luján, presentó las principales líneas de trabajo que marcarán la actividad del nuevo departamento.

Entre ellas se encuentra el impulso de una gobernanza sólida y una coordinación efectiva entre los diferentes niveles del sistema sanitario. La intención es favorecer que Atención Primaria, Atención Hospitalaria y los distintos órganos de gestión trabajen con criterios cada vez más coordinados.

Otra de las prioridades será anticiparse a los escenarios futuros mediante una planificación estratégica que permita al sistema sanitario prepararse ante los cambios derivados del envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad o la aparición de nuevas alternativas terapéuticas.

La calidad y la seguridad del paciente constituyen igualmente uno de los ejes centrales. El uso adecuado de los medicamentos debe ir acompañado de mecanismos que permitan evaluar su utilización, detectar posibles problemas y mejorar continuamente los procesos asistenciales.

A ello se suma la monitorización y evaluación de los resultados, con el objetivo de que las decisiones puedan apoyarse cada vez más en la evidencia y en el impacto real de los tratamientos.

La utilización de los datos y de las nuevas tecnologías será otro de los pilares de esta transformación, especialmente para mejorar la capacidad de análisis y facilitar decisiones más rápidas y fundamentadas.

Finalmente, la Subdirección trabajará en la actualización de marcos, procesos e instrumentos para conseguir una ordenación más ágil, transparente y orientada al valor.

Equidad en el acceso a los tratamientos

Uno de los objetivos que adquiere mayor relevancia es garantizar la equidad.

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Canarias presenta una particularidad territorial que hace especialmente importante la coordinación del sistema sanitario. La existencia de islas y diferentes niveles asistenciales exige mecanismos que permitan que los pacientes puedan acceder a los tratamientos que necesitan con independencia del lugar en el que residan.

La nueva política farmacéutica pretende precisamente establecer criterios comunes para todo el Servicio Canario de la Salud, favoreciendo una respuesta homogénea y evitando diferencias en la utilización de medicamentos cuando no existan razones clínicas que las justifiquen.

La intención es consolidar una política farmacéutica común para todo el SCS, capaz de combinar la incorporación de la innovación con la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad del sistema.

La farmacia, una pieza cada vez más estratégica dentro de la sanidad

La evolución de la farmacia hospitalaria y de la gestión farmacéutica ha convertido estos servicios en una pieza esencial de la asistencia sanitaria moderna.

Detrás de la dispensación de un medicamento existe un proceso que implica selección, evaluación, adquisición, almacenamiento, preparación, control, seguimiento y análisis de resultados.

La aparición de tratamientos cada vez más sofisticados y personalizados incrementa todavía más la importancia de estos procesos y exige una coordinación estrecha entre farmacéuticos, médicos, personal de enfermería y responsables de gestión.

La digitalización también está modificando esta actividad. Los sistemas de información permiten disponer de una mayor cantidad de datos sobre tratamientos y pacientes, mientras que las herramientas tecnológicas facilitan el seguimiento, la trazabilidad y el control de los medicamentos.

El reto consiste ahora en convertir toda esa información en conocimiento útil para mejorar las decisiones y, sobre todo, para conseguir mejores resultados para los pacientes.

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Balance de la actividad asistencial del SCS

La reunión celebrada este jueves no se centró únicamente en la política farmacéutica.

Durante el encuentro también se realizó un balance de la actividad desarrollada por los centros sanitarios públicos de Canarias durante los primeros seis meses de 2026 y se analizaron los principales proyectos que actualmente están en marcha en las diferentes áreas asistenciales y de gestión.

Los responsables de las distintas direcciones y gerencias abordaron la evolución de la actividad sanitaria y las medidas adoptadas para responder a la demanda asistencial.

Entre los asuntos tratados estuvieron también los proyectos vinculados a Salud Digital y la evolución de la Atención Primaria en Gran Canaria y Tenerife.

Las gerentes de ambas áreas, Alicia González y Juan José Afonso, presentaron el balance de sus respectivos servicios y analizaron la capacidad de respuesta ante la presión asistencial.

También se abordaron los sistemas utilizados para monitorizar esa presión y organizar los recursos disponibles en función de las necesidades de cada momento.

Formación y gestión farmacéutica

La jornada incluyó además una actividad formativa desarrollada en colaboración con ANGEM bajo el título ‘El medicamento en el hospital. Una visión desde la gestión’.

La sesión estuvo impartida por Juan Carlos Alonso Punter, director económico-financiero del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, y permitió profundizar en la importancia de la gestión del medicamento dentro de las organizaciones sanitarias.

La formación se enmarca en el nuevo escenario que afronta la farmacia hospitalaria, en el que las decisiones relacionadas con los medicamentos tienen una repercusión directa tanto sobre la calidad asistencial como sobre la organización y sostenibilidad de los servicios sanitarios.

Un cambio de modelo con la mirada puesta en el futuro

La creación de la Subdirección de Farmacia supone, en definitiva, un nuevo paso en la estrategia del Servicio Canario de la Salud para adaptar su política farmacéutica a las necesidades de una sanidad que está experimentando una profunda transformación.

El aumento de la cronicidad, el envejecimiento de la población, la digitalización y la llegada de nuevas terapias obligan a desarrollar herramientas capaces de evaluar mejor las alternativas disponibles y de garantizar que la innovación llegue a los pacientes bajo criterios de seguridad, eficacia y equidad.

El desafío será conseguir que esa innovación pueda incorporarse al sistema de manera sostenible y que las decisiones adoptadas permitan obtener el máximo beneficio posible tanto para los pacientes como para el conjunto de la sanidad pública canaria.

Con la creación de esta nueva estructura, el SCS pretende avanzar hacia una política farmacéutica más coordinada, basada en datos y resultados, y preparada para responder a los cambios que ya están transformando la asistencia sanitaria en Canarias. 🏥💊📲

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