Fuerteventura inicia la elaboración de los planes de gestión de cuatro zonas protegidas para las aves

El Cabildo culmina la consulta pública previa y traslada casi una veintena de informes al equipo redactor para avanzar en la conservación de espacios de especial valor ambiental de la Isla.

Puerto del Rosario, jueves 22 de octubre de 2026. El Cabildo de Fuerteventura ha iniciado una nueva fase en la planificación y protección de su patrimonio natural con la elaboración de los Planes de Protección y Gestión de varias Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA). La decisión llega después de finalizar el procedimiento de consulta pública previa, abierto para recoger las aportaciones de las administraciones públicas y de los propietarios de terrenos afectados.

La iniciativa comprende cuatro espacios del territorio insular que no coinciden con otros espacios naturales protegidos: Lajares, Esquinzo y Costa de Jarubio; Vallebrón y los valles de Fimapaire y Fenimoy; Llanos y Cuchillos de Antigua; y la Costa Norte de Fuerteventura. Se trata de enclaves de interés para la conservación de las aves y sus hábitats, cuya gestión requiere criterios específicos para compatibilizar la protección ambiental con los usos del territorio.

Paisaje natural de Lajares, en Fuerteventura
Paisaje de Lajares, uno de los territorios incluidos en el proceso de planificación de las ZEPA. Imagen ilustrativa.

Casi una veintena de informes, a disposición del equipo redactor

Durante el periodo de consulta previa, la Corporación insular ha recibido casi una veintena de informes con aportaciones relacionadas con la elaboración de los planes. La documentación será trasladada al equipo técnico encargado de redactar los instrumentos de protección y gestión de estos espacios.

Esta fase constituye un paso previo para definir las medidas que deberán orientar la conservación de cada zona, teniendo en cuenta sus características ambientales, la presencia de especies de interés y las necesidades de ordenación de los usos que se desarrollan en el territorio.

La finalización de la consulta previa no supone que los planes estén ya aprobados. El procedimiento continúa con la redacción de los documentos y contempla nuevas oportunidades para que la ciudadanía conozca las propuestas y presente sus observaciones durante los correspondientes periodos de información pública.

Cuatro espacios de especial interés para la biodiversidad insular

Las áreas incluidas en este proceso presentan características territoriales y ambientales diferentes, por lo que la planificación deberá atender a las particularidades de cada enclave. La finalidad es establecer criterios adecuados a la fragilidad de los hábitats y a las necesidades de conservación de las especies que encuentran refugio, alimento o zonas de reproducción en estos lugares.

Las cuatro zonas contempladas son:

  • Lajares, Esquinzo y Costa de Jarubio: un ámbito que combina paisajes interiores, terrenos abiertos y sectores costeros de relevancia ambiental.
  • Vallebrón y valles de Fimapaire y Fenimoy: un conjunto de espacios cuyo valor natural requiere una planificación adaptada a sus características.
  • Llanos y Cuchillos de Antigua: un territorio en el que la conservación debe tener en cuenta la configuración del paisaje y los hábitats presentes.
  • Costa Norte de Fuerteventura: un espacio de interés para la protección de la biodiversidad en el entorno litoral insular.
Ejemplar de bisbita caminero, ave característica de Canarias
La protección de los hábitats resulta fundamental para conservar las aves propias de los ecosistemas canarios.

Planes para mantener un estado de conservación favorable

El objetivo principal de los Planes de Protección y Gestión es establecer las condiciones necesarias para mantener estos espacios en un estado de conservación favorable. Para ello, deberán contemplar la preservación de las especies de aves presentes en cada ámbito y la protección de los hábitats prioritarios o de especial relevancia ecológica.

La planificación también permitirá delimitar diferentes áreas dentro de cada ZEPA, con distintos niveles de protección en función de la fragilidad y de los valores naturales que se deban preservar. Esta zonificación pretende proporcionar criterios claros para orientar las actividades y los usos compatibles con los objetivos de conservación.

La existencia de instrumentos de gestión resulta especialmente relevante para disponer de directrices que permitan evaluar las actuaciones que puedan afectar a estos espacios. La ordenación debe atender tanto a las necesidades de protección de la biodiversidad como a las características de los terrenos y a las actividades que puedan desarrollarse de acuerdo con la normativa aplicable.

La pérdida de hábitats y las molestias a las aves, entre los principales riesgos

Entre las amenazas identificadas para las zonas de protección de aves figuran la pérdida y fragmentación de los hábitats como consecuencia de la urbanización o de los cambios en los usos del suelo. Estas transformaciones pueden reducir la superficie disponible para determinadas especies y alterar la continuidad de los espacios naturales.

También preocupan las molestias y perturbaciones que pueden ocasionar a las aves determinadas actividades cuando no están adecuadamente reguladas, así como la contaminación y la degradación ambiental derivadas de vertidos, residuos y otras alteraciones del entorno.

La elaboración de los planes busca ofrecer herramientas para abordar estos problemas mediante criterios de gestión adaptados a cada espacio. La definición de las zonas de mayor sensibilidad y de los usos compatibles será uno de los elementos importantes para avanzar en la conservación de estos enclaves.

Corredor sahariano en un entorno árido de Fuerteventura
El corredor sahariano es una de las aves vinculadas a los ambientes abiertos y áridos de Canarias. Imagen ilustrativa de la especie.

El Cabildo prevé nuevos periodos de información pública

La participación pública continuará durante la tramitación de los documentos. Según la información facilitada por el Cabildo, se abrirán nuevos periodos de información pública para que la ciudadanía pueda conocer los planes y formular aportaciones.

Esta fase permitirá que las personas interesadas puedan examinar las propuestas que se elaboren y presentar observaciones dentro de los plazos que se establezcan. La consulta pública constituye una oportunidad para incorporar diferentes perspectivas antes de que avance la tramitación administrativa.

La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, y la consejera de Ordenación del Territorio, Nereida Calero, han señalado la necesidad de disponer de instrumentos de planificación que permitan abordar los problemas derivados de la ausencia de estos planes y armonizar los usos compatibles con los objetivos de protección y conservación.

Camachuelo trompetero, ave presente en ambientes áridos de Fuerteventura
El camachuelo trompetero es una de las especies de aves asociadas a los ambientes áridos de Fuerteventura. Imagen ilustrativa. Fotografía: Wikimedia Commons.

Un nuevo paso en la planificación ambiental de Fuerteventura

Con el inicio de la redacción de estos cuatro planes, Fuerteventura avanza en la definición de criterios específicos para gestionar espacios incluidos en la red de protección de aves. El resultado deberá concretarse en documentos que identifiquen las necesidades de conservación y establezcan directrices para compatibilizar los usos del territorio con la preservación de sus valores naturales.

Los próximos pasos serán la elaboración técnica de los documentos y la apertura de los correspondientes periodos de información pública. Hasta que concluya su tramitación, las medidas concretas que se establezcan deberán conocerse a través de los textos oficiales que se sometan a consulta y de las resoluciones administrativas que correspondan.

La protección de estos espacios representa un elemento importante para conservar la biodiversidad de Fuerteventura y garantizar que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de su patrimonio natural.