El histórico centro educativo lanzaroteño es distinguido por su contribución a la economía azul y por formar a generaciones de profesionales vinculados al sector marítimo-pesquero de Canarias
La formación marítima y pesquera de Canarias suma un nuevo reconocimiento. El Instituto Politécnico de Formación Profesional Marítimo-Pesquera de Canarias, conocido popularmente como la Escuela de Pesca de Lanzarote, ha sido galardonado con el Premio Océanos 2026 en la categoría de Educación, una distinción que reconoce su trayectoria y su aportación al conocimiento, la conservación y el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos.
El reconocimiento fue entregado por la Sociedad Atlántica de Oceanógrafos durante un acto celebrado el pasado domingo en el Real Club Victoria de Las Palmas de Gran Canaria, coincidiendo con la víspera del Día Mundial de los Océanos. La directora del centro, Carmen Déniz, fue la encargada de recoger el galardón, acompañada por el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Esteban Reyes.
Un premio que reconoce décadas de trabajo en el ámbito marítimo
La concesión de este premio sitúa nuevamente a la Escuela de Pesca de Lanzarote entre las instituciones educativas de referencia del Archipiélago en materia de formación marítimo-pesquera.
La Sociedad Atlántica de Oceanógrafos distingue cada año a entidades, profesionales y organizaciones que contribuyen de manera destacada al conocimiento de los océanos, la protección del medio marino y el desarrollo sostenible de las actividades vinculadas al mar.
En esta edición, el jurado ha puesto el foco en la labor desarrollada por el centro lanzaroteño, que durante décadas ha formado a miles de profesionales que hoy desarrollan su actividad en sectores estratégicos para la economía canaria.
Carmen Déniz destaca el papel de la formación en la economía azul

Durante el acto de entrega, la directora del centro quiso subrayar la importancia que tiene la formación especializada para afrontar los retos del futuro de Canarias.
“La formación es un eje estratégico del Ejecutivo canario en el desarrollo de la economía azul”, afirmó Carmen Déniz durante su intervención.
La responsable del centro también destacó la estrecha relación que mantiene la institución educativa con el sector profesional marítimo y pesquero, una colaboración que considera esencial para adaptar la enseñanza a las necesidades reales de la actividad.
En este sentido, explicó que esta conexión permanente con empresas, profesionales e instituciones ha permitido al centro evolucionar junto al sector.
“Siempre ha sido muy abierta”, señaló al referirse a esa relación, añadiendo que ha permitido a la Escuela de Pesca “sentirse muy cerca del ámbito marítimo-pesquero y de sus necesidades, aunque esté ubicado en una isla no capitalina”.
La educación ambiental, uno de los pilares del proyecto educativo
Uno de los aspectos más valorados en la concesión del Premio Océanos ha sido la apuesta del centro por integrar la sostenibilidad ambiental en todas sus actividades formativas.
Según explicó Carmen Déniz, el actual equipo directivo y docente ha trabajado durante los últimos años para consolidar una estrategia ambiental que impregna todo el funcionamiento del instituto.
Esta línea de actuación ha llevado al centro a certificarse en un sistema de gestión ambiental adaptado a las particularidades de unas enseñanzas que generan residuos específicos relacionados con la actividad marítima.
Entre ellos se encuentran aguas oleosas, aguas de sentinas, aceites usados, baterías y otros materiales que requieren una gestión especializada para evitar impactos sobre el medio ambiente.
Gestión responsable de residuos y energías limpias
La directora destacó que uno de los principales objetivos ha sido implicar a toda la comunidad educativa en la protección del medio marino y en una correcta gestión de los residuos generados durante la actividad formativa.
Actualmente, el centro dispone de un punto autorizado para la recogida de residuos peligrosos y cuenta con procedimientos específicos para garantizar su tratamiento adecuado.
Además, incorpora una profesional dedicada específicamente a labores de educación ambiental, encargada de promover acciones de sensibilización entre el alumnado.
La sostenibilidad también forma parte del día a día del instituto a través de medidas concretas.
Entre ellas destaca el funcionamiento de las instalaciones mediante energía fotovoltaica, una apuesta por las energías renovables que reduce la huella ambiental del centro.
Asimismo, la Escuela de Pesca ha eliminado las tradicionales máquinas expendedoras de bebidas y las ha sustituido por fuentes de agua con el objetivo de reducir el consumo de plásticos de un solo uso.
A ello se suma la puesta en marcha de la campaña de sensibilización ambiental “Que no cunda el plástico”, dirigida a fomentar hábitos más responsables entre alumnado y profesorado.
Esteban Reyes: “Es un reconocimiento al compromiso y la trayectoria del centro”

Durante el acto también intervino el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Esteban Reyes, quien puso en valor el papel que ha desempeñado la Escuela de Pesca a lo largo de su historia.
“Este premio supone un reconocimiento al compromiso, la trayectoria y la contribución del centro a la formación de generaciones de profesionales que desempeñan una labor fundamental para el desarrollo económico y social de Canarias”, destacó.
Asimismo, señaló que el galardón refleja la necesidad de seguir fortaleciendo la formación especializada en un sector que afronta importantes desafíos en los próximos años.
“Este premio pone de relieve la importancia de seguir fortaleciendo una formación especializada y de calidad, capaz de afrontar los desafíos presentes y futuros de los sectores marítimo y pesquero desde el conocimiento, la innovación y la sostenibilidad”, afirmó.
Una formación estratégica para un territorio rodeado por el mar
El acto contó además con la participación del decano de la Facultad de Ciencias del Mar, Luis Cesáreo Cana Cascallar, quien destacó la relevancia que tiene la formación marítima para el futuro de Canarias.
El responsable académico recordó que la realidad geográfica del Archipiélago convierte al mar en un elemento fundamental para el desarrollo económico, social y territorial de las Islas.
“Donde el mar constituye un elemento esencial de nuestra identidad, nuestra economía y nuestra conectividad, disponer de una formación marítima de calidad es una cuestión estratégica”, señaló.
Asimismo, quiso destacar la dimensión educativa y social que caracteriza al centro lanzaroteño.
“En definitiva, nos encontramos ante una institución que ha entendido que educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino también en formar ciudadanos y profesionales comprometidos con el futuro de los océanos”, concluyó.
Otros reconocimientos de los Premios Océanos 2026
Junto a la Escuela de Pesca de Lanzarote, los Premios Océanos 2026 también distinguieron a otras figuras e instituciones destacadas por su labor en favor del medio marino.
La investigadora Cristina Romera Castillo recibió el reconocimiento en la categoría Individual, mientras que la organización SEO/BirdLife fue premiada en la modalidad de Colectivos-ONG.
Por su parte, AZTI Tecnalia obtuvo el galardón en la categoría de Empresa-Institución.
Más de 80 años formando a los profesionales del mar
La Escuela de Pesca de Lanzarote constituye uno de los centros formativos más veteranos y prestigiosos de Canarias. Inaugurada oficialmente en 1943, acumula más de ocho décadas formando a profesionales especializados en sectores vinculados al mar.
Su oferta educativa abarca especialidades relacionadas con la navegación, la pesca de litoral, el transporte marítimo, el mantenimiento de maquinaria naval, la seguridad marítima y la gestión de emergencias en el mar.
La enseñanza impartida está estrechamente ligada a la realidad del Atlántico y del Archipiélago, combinando formación teórica y práctica adaptada a las necesidades reales del sector.
A lo largo de su historia, el centro ha desempeñado un papel fundamental en la cualificación profesional de miles de trabajadores, favoreciendo el relevo generacional y contribuyendo a la modernización de actividades estratégicas para Canarias.
Su estrecha colaboración con empresas, cofradías de pescadores y organismos públicos facilita además la inserción laboral del alumnado y fortalece la transferencia de conocimiento hacia el sector marítimo-pesquero.
En un momento en el que la economía azul gana protagonismo como motor de desarrollo sostenible para Canarias, el trabajo que desarrolla la Escuela de Pesca de Lanzarote adquiere una relevancia creciente. La combinación de formación técnica, innovación, compromiso ambiental y conexión directa con el sector la ha convertido en una pieza clave para garantizar el futuro de las actividades vinculadas al mar y promover un modelo que combine crecimiento económico, conservación de los océanos y generación de empleo de calidad en el Archipiélago.
