Mano dura contra la suciedad en Las Palmas de Gran Canaria: multas millonarias y nuevas normas para acabar con el incivismo

La nueva normativa municipal refuerza las sanciones y establece nuevas obligaciones para ciudadanos y empresas con el objetivo de mejorar la limpieza y sostenibilidad de la ciudad

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado una nueva Ordenanza de Higiene Urbana que supone un endurecimiento significativo de las normas de limpieza en la capital grancanaria. La normativa introduce un régimen sancionador más estricto, con multas que oscilan entre los 750 euros y los 3,5 millones de euros, en función de la gravedad de la infracción.

El principal objetivo de esta ordenanza es combatir el incivismo, mejorar la limpieza de los espacios públicos y avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible y respetuoso con el entorno, en línea con la normativa europea en materia de gestión de residuos.

Un sistema sancionador más duro y disuasorio

Uno de los aspectos más destacados de la nueva regulación es el refuerzo del sistema de sanciones, que queda estructurado en tres niveles:

  • Infracciones leves, con multas de hasta 750 euros, como arrojar papeles, colillas u otros residuos de pequeño tamaño en la vía pública.
  • Infracciones graves, con sanciones que pueden alcanzar los 100.000 euros, incluyendo el abandono de muebles, electrodomésticos o escombros fuera de los puntos habilitados.
  • Infracciones muy graves, con multas de hasta 3,5 millones de euros, especialmente en casos de vertidos peligrosos que puedan causar daños al medio ambiente o a la salud pública.

Desde el consistorio se subraya que este endurecimiento busca actuar como elemento disuasorio ante conductas incívicas que generan un importante impacto en la ciudad, tanto a nivel ambiental como económico.

Conductas bajo vigilancia

La ordenanza regula de forma más detallada una amplia variedad de comportamientos que podrán ser sancionados. Entre ellos destacan:

  • Arrojar basura o residuos en la vía pública
  • Depositar residuos fuera de los horarios establecidos
  • Hacer un uso incorrecto de los contenedores
  • Abandonar enseres, muebles o escombros en la calle
  • Realizar vertidos ilegales en solares o espacios abiertos

Asimismo, se establece la obligación de mantener la limpieza en espacios privados visibles desde la vía pública, ampliando así la responsabilidad más allá de los espacios estrictamente públicos.

Nuevas obligaciones para ciudadanía y empresas

La normativa no solo refuerza las sanciones, sino que también introduce nuevas obligaciones. Entre ellas:

  • La separación obligatoria de residuos en origen
  • El respeto a los horarios de depósito de basura
  • El uso adecuado de los contenedores y servicios municipales
  • La responsabilidad directa de empresas y comercios en la gestión de sus residuos

En el caso de las actividades económicas, se refuerza especialmente la exigencia de mantener limpios los espacios vinculados a su actividad, así como de gestionar correctamente los residuos generados.

Más control y vigilancia

El Ayuntamiento prevé acompañar la entrada en vigor de esta ordenanza con un incremento de la vigilancia e inspección, con el fin de garantizar su cumplimiento en todos los barrios de la ciudad.

Esta medida responde a una problemática persistente en la capital, donde el abandono de residuos, los vertidos ilegales y otras conductas incívicas han generado quejas vecinales y un aumento de los costes de limpieza urbana.

Hacia una ciudad más limpia y sostenible

La nueva ordenanza se enmarca en una estrategia más amplia para transformar Las Palmas de Gran Canaria en una ciudad más limpia, eficiente y alineada con los estándares europeos de sostenibilidad.

Con esta normativa, el Ayuntamiento lanza un mensaje claro: la limpieza urbana es una responsabilidad compartida, y su incumplimiento tendrá consecuencias económicas importantes.