¿Qué es la vivienda colaborativa? La última apuesta del Gobierno de Canarias para facilitar el acceso a la vivienda y combatir la soledad

El Ejecutivo autonómico impulsa un modelo residencial alternativo basado en la cooperación, la autonomía personal y el envejecimiento activo, con una inversión de tres millones de euros en once proyectos repartidos por las Islas.

La vivienda colaborativa en Canarias se ha convertido en una de las nuevas apuestas del Gobierno regional para afrontar algunos de los grandes desafíos sociales del Archipiélago: el acceso a la vivienda, el envejecimiento de la población, la soledad no deseada y la necesidad de crear comunidades más sostenibles.

Este modelo, también conocido como cohousing, fue el protagonista de una jornada organizada por la Viceconsejería de Bienestar Social en Las Palmas de Gran Canaria, donde expertos, administraciones públicas y entidades cooperativas analizaron las posibilidades de esta fórmula como alternativa a la vivienda tradicional.

¿Qué es la vivienda colaborativa?

La vivienda colaborativa es un sistema en el que un grupo de personas se organiza a través de una cooperativa para promover y gestionar sus propias viviendas. A diferencia del modelo convencional, los residentes no adquieren la propiedad individual del inmueble, sino el derecho a utilizar una vivienda dentro de una comunidad gestionada colectivamente.

La cooperativa mantiene la titularidad de los inmuebles de forma permanente, evitando así la especulación inmobiliaria y garantizando que las viviendas sigan siendo accesibles a largo plazo.

Los socios realizan una aportación económica inicial y posteriormente pagan una cuota mensual similar a un alquiler. Sin embargo, estas cuotas no dependen del mercado inmobiliario, sino de los costes reales de construcción, mantenimiento y funcionamiento del proyecto.

Además, la aportación inicial puede recuperarse cuando el socio decide abandonar la cooperativa.

La respuesta del Gobierno de Canarias a la crisis de vivienda

Jornada Vivienda colaborativa

Durante la inauguración de la jornada, el viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, defendió la necesidad de buscar nuevas soluciones para uno de los problemas que más preocupa actualmente a la ciudadanía.

Según explicó, Canarias debe explorar modelos innovadores que permitan ampliar las posibilidades de acceso a la vivienda, especialmente en un territorio limitado y fragmentado como el archipiélago.

«Estamos ante un cambio de paradigma que supone pasar de la individualidad al trabajo común y compartido», señaló Candil durante su intervención.

Para impulsar esta estrategia, la Consejería de Bienestar Social ha destinado tres millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation EU a la puesta en marcha de once proyectos de vivienda colaborativa en las islas de Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

Una herramienta para combatir la soledad y favorecer la autonomía

Uno de los principales objetivos de la vivienda colaborativa para mayores es permitir que las personas puedan seguir viviendo de forma independiente durante más tiempo, pero dentro de una comunidad que facilite el apoyo mutuo y la convivencia.

Este modelo busca reducir la soledad no deseada, fomentar la participación social y retrasar la necesidad de ingresar en centros residenciales o instituciones asistenciales.

Desde el Gobierno de Canarias consideran que este tipo de iniciativas pueden convertirse en una herramienta eficaz para promover el envejecimiento activo, mejorar la calidad de vida de las personas mayores y fortalecer las redes comunitarias.

Experiencias de éxito en otras comunidades

La jornada también permitió conocer experiencias desarrolladas en comunidades como Navarra, Cataluña y Euskadi, territorios donde la vivienda cooperativa en cesión de uso cuenta con una trayectoria más consolidada.

Representantes de administraciones públicas, cooperativas y entidades especializadas compartieron ejemplos de proyectos que ya están funcionando y analizaron las claves para extender este modelo a Canarias.

Los participantes coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones y sociedad civil para consolidar la vivienda colaborativa en Canarias como una alternativa real dentro de las políticas públicas de vivienda.

Un modelo que gana protagonismo en Canarias

El incremento de los precios de compra y alquiler, junto con las dificultades de acceso a una vivienda digna, ha impulsado el interés por fórmulas alternativas como el cohousing.