San Bartolomé de Tirajana decreta el cierre temporal del Centro Comercial Plaza por incumplimientos en materia de seguridad

El Ayuntamiento ordena el cese de la actividad tras constatar que la comunidad de propietarios no ejecutó las medidas exigidas en el decreto municipal de Urbanismo

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha decretado el cierre temporal del Centro Comercial Plaza, situado en Playa del Inglés, después de comprobar que la comunidad de propietarios no cumplió con las actuaciones obligatorias recogidas en un decreto municipal emitido por la Concejalía de Urbanismo para corregir diversas deficiencias relacionadas con la seguridad del inmueble.

La decisión se adopta tras las inspecciones realizadas por los servicios técnicos municipales, que verificaron que las medidas exigidas no habían sido ejecutadas dentro del plazo establecido, lo que ha llevado al Consistorio a ordenar el cese inmediato de la actividad hasta que se garantice el cumplimiento de todas las condiciones requeridas.

Según recoge el decreto municipal, la comunidad de propietarios debía subsanar diferentes deficiencias detectadas por Urbanismo, principalmente relacionadas con las instalaciones del edificio, los sistemas de seguridad y el cumplimiento de la normativa vigente, con el objetivo de garantizar la protección de trabajadores, comerciantes, clientes y visitantes.

El Ayuntamiento considera que la falta de ejecución de estas actuaciones supone un incumplimiento de los requerimientos municipales, por lo que ha adoptado esta medida de carácter cautelar priorizando la seguridad de las personas frente a cualquier otra consideración.

Un expediente que se prolonga desde hace años

El cierre decretado ahora no responde a un hecho aislado, sino que forma parte de un expediente administrativo que se arrastra desde hace varios años. El Centro Comercial Plaza ya fue objeto de actuaciones municipales por problemas relacionados con la seguridad del inmueble.

Tras permanecer clausurado durante un largo periodo, el complejo pudo reabrir parcialmente en 2023 una vez acreditado el cumplimiento de parte de los requisitos exigidos por el Ayuntamiento. Sin embargo, las inspecciones posteriores detectaron nuevas obligaciones pendientes, lo que ha desembocado en la emisión del nuevo decreto de cierre.

El cierre se mantendrá hasta que se corrijan las deficiencias

El decreto municipal establece que el cierre permanecerá vigente hasta que la comunidad de propietarios ejecute todas las actuaciones requeridas, aporte la documentación técnica correspondiente y los servicios municipales certifiquen que el edificio cumple íntegramente con la normativa de seguridad.

Una vez acreditado el cumplimiento de todas las exigencias, el Ayuntamiento podrá valorar el levantamiento de la medida cautelar y autorizar la reapertura del centro comercial.

Desde el Consistorio recuerdan que la protección de las personas y el cumplimiento de la normativa urbanística y de seguridad constituyen una prioridad, motivo por el que se ha actuado mediante este decreto municipal para evitar cualquier riesgo derivado del estado de las instalaciones.