Salud Pública recuerda la importancia de hidratarse, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y proteger especialmente a mayores, menores y personas con enfermedades crónicas
La llegada del calor comienza a hacerse notar en Canarias. La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha emitido un aviso preventivo ante el aumento de las temperaturas previsto a partir de este fin de semana, una situación habitual con la proximidad del verano pero que puede provocar problemas de salud si no se adoptan medidas de protección adecuadas.
Aunque por el momento no se prevé que se alcancen temperaturas consideradas de riesgo extremo, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de actuar con prudencia y seguir una serie de recomendaciones para evitar golpes de calor, deshidratación y otras complicaciones asociadas a las altas temperaturas.
El calor puede afectar seriamente a la salud
Desde Salud Pública recuerdan que la exposición prolongada al calor puede generar desde molestias leves hasta situaciones de gravedad que requieren atención médica urgente.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la sed intensa, el cansancio, la debilidad, los mareos, los dolores de cabeza, las náuseas, los calambres musculares o las palpitaciones.
Sin embargo, también pueden aparecer señales de alarma mucho más graves como desmayos, alteraciones de la conciencia, convulsiones, delirios o incluso estados de coma, situaciones que requieren asistencia sanitaria inmediata.

Los colectivos más vulnerables frente a las altas temperaturas
Las autoridades sanitarias advierten de que no todas las personas responden igual al calor. Existen grupos especialmente sensibles que pueden sufrir complicaciones incluso con temperaturas moderadas.
Entre ellos se encuentran:
- Bebés y menores de cuatro años.
- Personas mayores de 65 años.
- Mujeres embarazadas.
- Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales o hipertensión.
- Pacientes con diabetes u otras enfermedades crónicas.
- Personas que toman determinados medicamentos como diuréticos o sedantes.
- Trabajadores expuestos al sol durante largas jornadas.
- Deportistas y personas que realizan actividad física intensa al aire libre.
- Personas que viven solas o en situación de vulnerabilidad social.
Hidratación constante y comidas ligeras
Una de las recomendaciones fundamentales es evitar la deshidratación.
Los especialistas aconsejan beber agua con frecuencia incluso sin tener sensación de sed, especialmente en los días más cálidos.
Asimismo, se recomienda reducir el consumo de bebidas alcohólicas, energéticas, refrescos azucarados y productos con alto contenido en cafeína, ya que pueden favorecer la pérdida de líquidos.
En cuanto a la alimentación, se aconseja priorizar frutas, verduras, ensaladas y comidas ligeras, evitando platos copiosos o con alto contenido graso.
Evitar el sol en las horas de más calor
La Dirección General de Salud Pública insiste en que las actividades al aire libre deben planificarse evitando las horas centrales del día, cuando la radiación solar y las temperaturas alcanzan sus máximos niveles.
Para quienes deban permanecer en el exterior, se recomienda utilizar ropa ligera y holgada, proteger la cabeza con sombreros o gorras y permanecer siempre que sea posible en zonas de sombra.
También se aconseja trasladar las actividades deportivas o los trabajos físicos intensos a las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.
Mantener los hogares frescos
Dentro de las viviendas, los expertos recomiendan mantener las estancias ventiladas y frescas, bajar persianas durante las horas de mayor insolación y evitar el uso de aparatos que generen calor adicional.
Asimismo, refrescarse con agua, duchas templadas o paños húmedos puede ayudar a regular la temperatura corporal en los momentos de más calor.
Un plan activo desde hace más de dos décadas
Canarias cuenta desde 2004 con un Plan de Vigilancia y Prevención frente al Calor, coordinado por la Dirección General de Salud Pública, que combina información meteorológica, sistemas predictivos y vigilancia epidemiológica para minimizar los efectos de las temperaturas extremas sobre la población.
El objetivo principal es reducir los riesgos para la salud y mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de calor intenso que puedan afectar al Archipiélago.
Qué hacer ante síntomas de alarma
Sanidad recuerda que ante síntomas como mareos persistentes, debilidad extrema, fiebre, visión borrosa, náuseas intensas o pérdida de conocimiento, es fundamental solicitar atención médica lo antes posible.
En situaciones de emergencia, la recomendación es contactar inmediatamente con el 112, servicio que permanece operativo las 24 horas del día.
Las autoridades sanitarias insisten en que la prevención sigue siendo la mejor herramienta para afrontar con seguridad el aumento de temperaturas previsto para los próximos días en Canarias.