🐢 Una llamada puede salvar una vida: el Cabildo pide avisar al 112 ante cualquier tortuga marina en apuros

Medio Ambiente alerta de que los rescates improvisados pueden poner en grave peligro a estos animales protegidos y recuerda que solo los especialistas deben intervenir

El Cabildo de Fuerteventura, a través de la Consejería de Medio Ambiente, ha recordado a la ciudadanía que la mejor forma de ayudar a una tortuga marina en apuros es llamar inmediatamente al 112, activando así el protocolo oficial de actuación que moviliza al servicio de recogida de fauna accidentada, al equipo veterinario y al Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas.

La campaña tiene como objetivo concienciar a la población sobre la importancia de evitar actuaciones bienintencionadas que, por desconocimiento, pueden empeorar el estado del animal. En los últimos años se han popularizado en redes sociales vídeos de rescates improvisados que, lejos de ayudar, pueden comprometer seriamente la supervivencia de las tortugas marinas.

El consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, insiste en que «ante una tortuga marina con problemas, la mejor decisión siempre será avisar al 112 y dejar que actúen los profesionales. Una intervención inadecuada puede comprometer la recuperación del animal».

Asimismo, recuerda que, aunque la colaboración ciudadana es muy importante, esta debe limitarse a seguir en todo momento las indicaciones y el asesoramiento de los especialistas.

No todas las tortugas necesitan ayuda

Desde la Consejería explican que no todas las tortugas que se observan flotando en el mar están en peligro, ya que estos reptiles suelen permanecer en la superficie para regular su temperatura corporal.

Solo cuando el animal presente signos evidentes de dificultad o aparezca varado en la costa debe activarse el protocolo de emergencia llamando al 112, indicando la localización exacta y el estado en el que se encuentra.

Qué hacer mientras llegan los especialistas

Mientras el equipo especializado se desplaza hasta el lugar, se recomienda mantener a la tortuga en un espacio tranquilo y protegido del sol, colocándola a la sombra y cubriéndola con una toalla o manta húmeda, evitando cualquier manipulación innecesaria.

El Cabildo insiste en que nunca debe devolverse una tortuga al mar sin que haya sido valorada previamente por los profesionales, ya que podría sufrir lesiones internas o problemas que no son visibles a simple vista.

Qué nunca se debe hacer

La Consejería recuerda también que no deben retirarse redes, plásticos, sedales o anzuelos que puedan estar atrapando al animal, ya que una manipulación incorrecta podría provocar heridas de mayor gravedad.

Igualmente, si la tortuga presenta golpes o fracturas en el caparazón, no debe ejercerse presión sobre las zonas dañadas.

Además, se anima a la ciudadanía a tomar fotografías del animal y del entorno donde ha sido localizado, ya que estas imágenes pueden ser de gran utilidad para el equipo veterinario y de recuperación.

Un único mensaje: llamar al 112

Con esta campaña, el Cabildo de Fuerteventura busca reforzar la protección de las tortugas marinas y recordar que, ante cualquier duda, tanto si el animal está vivo como si ha fallecido, la actuación más segura, rápida y eficaz es llamar al 112, permitiendo que sean los profesionales quienes se encarguen de la intervención y aumenten las posibilidades de recuperación del ejemplar.