🚫 «No es un secreto, es un delito»: El demoledor dato que obliga a Canarias a romper el silencio sobre el abuso infantil

El Gobierno autonómico lanza una campaña directa a menores y adultos tras revelarse que el 53% de las agresiones sexuales a niños en las islas ocurren dentro del propio entorno familiar.

CANARIAS | Tolerancia cero contra el abuso. La Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias, mediante la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias, ha activado una potente campaña institucional bajo el lema ‘No es un secreto, es un delito’. El objetivo prioritario es demoler una de las barreras más difíciles en la detección de la violencia sexual infantil: el silencio.

A través de un despliegue de piezas audiovisuales y digitales, la iniciativa envía un mensaje rotundo a los menores: ningún comportamiento de un adulto que les provoque miedo, incomodidad o daño debe guardarse oculto, sin importar quién sea esa persona.

Radiografía de una realidad alarmante

La urgencia de esta acción responde a estadísticas que obligan a la sociedad a mantener los ojos abiertos. Los datos de atención a menores víctimas de violencia sexual en el archipiélago arrojan conclusiones contundentes:

  • 🏠 El 53% de las agresiones sexuales atendidas entre 2024 y 2025 en Canarias fueron perpetradas por personas del entorno familiar directo.
  • 📞 La Fundación ANAR recibió el pasado año más de 242.000 peticiones de auxilio en todo el país, de las cuales 4.144 llamadas y chats procedían de Canarias.

Estas cifras evidencian que el peligro no siempre está en contextos lejanos o desconocidos, sino en entornos cotidianos y de supuesta confianza.

Canales de ayuda confidenciales y seguros

Para activar los protocolos de protección de manera inmediata, la campaña redirige de forma prioritaria a las plataformas de la Fundación ANAR, que ofrecen un espacio seguro, anónimo y respetuoso para los jóvenes:

  • 📱 Teléfono gratuito: 116 111
  • 💻 Chat online: chatanar.es

🗣️ “Un niño o una niña no debe cargar nunca con un secreto que le hace daño. La responsabilidad es de las personas adultas: observar, acompañar y actuar”, recalca firmemente Sandra Rodríguez, directora general de Protección a la Infancia y las Familias.

Una responsabilidad colectiva: Apelar al entorno

El enfoque de ‘No es un secreto, es un delito’ huye deliberadamente de la recreación explícita o el morbo; apuesta por un lenguaje ético, directo y centrado en la prevención. Además, la iniciativa no solo busca empoderar a las víctimas para que hablen, sino que interpela directamente a toda la comunidad (familias, educadores, entrenadores y entornos deportivos).

El Gobierno de Canarias insiste en la necesidad de desterrar mitos peligrosos, como minimizar conductas extrañas bajo el pretexto de que son «cosas de niños» o mirar hacia otro lado ante una sospecha. La verdadera protección de la infancia requiere una red de adultos dispuestos a escuchar, creer y denunciar a tiempo.