Calvario en Tenerife: un maestro canario denuncia cámaras, rituales y acoso en una habitación de alquiler

El docente describe meses de presión y falta de habitabilidad en una vivienda de La Orotava. El caso ya está en manos de la Guardia Civil y la vía judicial.

El mercado del alquiler en Canarias vuelve a mostrar su cara más amarga. Christian M., un maestro grancanario destinado en un colegio del norte de Tenerife, ha denunciado ante las autoridades la auténtica pesadilla que vivió tras arrendar una habitación por 400 euros al mes en La Orotava. Lo que comenzó como una solución habitacional debido a la escasez de oferta terminó en un severo deterioro de su salud y en una batalla legal.

Convivencia insostenible: suciedad y tensiones

Los problemas no tardaron en aparecer tras su llegada en septiembre de 2025. Según el relato del docente, la propietaria dejaba habitualmente a su perro en las zonas comunes, donde el animal permanecía rodeado de orines y excrementos durante largas horas.

Los fuertes olores hacían impracticable el uso de la cocina. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó cuando el inquilino trasladó sus quejas a la casera: a partir de ese momento, la relación se tornó hostil y comenzó un proceso de presión constante.

Vigilancia con cámaras y un chamán en el salón

La denuncia presentada detalla una preocupante falta de intimidad y control por parte de la propiedad:

  • Cámaras de videovigilancia instaladas en los espacios comunes del inmueble.
  • Fiscalización continua de sus horarios, consumo de luz, agua y visitas.
  • Acceso frecuente de la propietaria y terceras personas a la vivienda sin previo aviso.

Entre los episodios más insólitos, el maestro asegura haberse encontrado a un grupo de personas desconocidas en el salón y, en otra ocasión, a un chamán realizando un ritual en una de las zonas compartidas.

Tres semanas sin agua caliente: El afectado denuncia que, tras averiarse el termo, estuvo casi un mes sin este servicio básico, viéndose obligado a ducharse en un gimnasio para poder acudir a su puesto de trabajo en condiciones óptimas.

Desalojo forzoso y daños materiales

Ante la gravedad de la situación, Christian M. interpuso hasta tres denuncias ante la Guardia Civil. En una de ellas alertaba del temor a que le cambiaran la cerradura, algo que presuntamente ocurrió cuando regresó a por sus cosas al finalizar el contrato.

Cuando logró acceder al inmueble escoltado por los agentes, halló todas sus pertenencias dentro de bolsas de basura fuera de la habitación. El docente afirma que varios dispositivos electrónicos resultaron dañados y que parte de su ropa quedó completamente inutilizable debido a la aparente aplicación de productos de limpieza.

Consecuencias médicas y preocupación animal

La presión acumulada pasó una factura muy alta al maestro, quien sufrió graves crisis de ansiedad que lo llevaron a urgencias en repetidas ocasiones. Finalmente, su médica le otorgó la baja laboral, recomendándole abandonar la isla y regresar temporalmente a Gran Canaria.

Además de su situación personal, el denunciante recalca su profunda preocupación por el bienestar del perro de la vivienda. Durante meses recopiló vídeos y fotos del estado del animal para ponerlos a disposición de las autoridades competentes, de las cuales espera una respuesta.

El trasfondo de la crisis habitacional en Canarias

Este caso no es un hecho aislado, sino el reflejo de un mercado del alquiler completamente tensionado en el archipiélago. La falta de alternativas asequibles y los precios desorbitados obligan a perfiles profesionales desplazados, como docentes o sanitarios, a aceptar condiciones de habitabilidad muy precarias ante la imposibilidad de encontrar otra vivienda.

El procedimiento sigue ahora su curso en los tribunales, donde se dirimirán las responsabilidades penales o civiles. Cabe recordar que, por el momento, los hechos descritos corresponden de forma exclusiva al testimonio y las denuncias presentadas por el afectado.