La Policía buscaba una plantación de marihuana y encontró tres walabíes en una finca de Ciudad Real

La operación en Malagón permitió localizar 841 plantas de cannabis, animales en pésimas condiciones, conexiones eléctricas ilegales, armas y más de 6.000 euros en efectivo

Lo que comenzó como una investigación de la Policía Nacional sobre una presunta plantación ilegal de marihuana terminó destapando una situación mucho más compleja en una finca de Malagón, en la provincia de Ciudad Real. Durante el registro, los agentes localizaron una importante infraestructura dedicada al cultivo de cannabis y se llevaron una inesperada sorpresa: tres walabíes, animales similares a pequeños canguros y originarios de Australia, viviendo en la propiedad.

La intervención permitió además localizar numerosos animales en unas condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes, así como restos de ejemplares muertos.

Casi un millar de plantas de marihuana

La investigación policial se centraba en la existencia de una importante plantación de cannabis en la finca. Durante el operativo fueron localizadas 841 plantas de marihuana, con un peso aproximado de 50 kilos, además de otras 150 plantas secas.

Los cultivos estaban distribuidos en diferentes zonas de la propiedad. Los agentes localizaron seis áreas de cultivo, cuatro de ellas situadas en el exterior y otras dos en el interior de distintas instalaciones.

La finca contaba además con una infraestructura preparada para controlar diferentes fases del proceso de producción de la droga, desde el cultivo hasta su posterior procesamiento.

Entre las instalaciones descubiertas se encontraba incluso una plantación subterránea de unos 200 metros cuadrados, que en el momento de la intervención no estaba operativa debido a que había sufrido una inundación.

La gran sorpresa: tres walabíes

Pero el registro policial dejó una de las imágenes más insólitas de la operación.

En la zona ajardinada de la finca, los agentes encontraron tres walabíes, unos animales de la familia de los canguros originarios de Australia.

Los ejemplares se encontraban junto a otros animales que permanecían en la propiedad y, según la información facilitada por la Policía Nacional, presentaban unas condiciones higiénico-sanitarias preocupantes.

Además de los tres walabíes, fueron localizados 14 perros —11 galgos y tres teckels—, tres terneros y dos corzos.

La situación era especialmente grave debido a la presencia de cadáveres de animales en la finca.

Restos de animales y cientos de pollos muertos

Durante el registro fueron encontrados los restos de un ternero, dos corzos y dos perros, además de cientos de pollos muertos que, presuntamente, eran utilizados para alimentar a los perros.

Los animales tampoco contaban con la documentación legal correspondiente.

Ante esta situación, los servicios veterinarios de la Diputación Provincial de Ciudad Real se desplazaron hasta la finca para comprobar el estado de los ejemplares y proporcionar asistencia veterinaria a aquellos que lo necesitaban.

Posteriormente se organizó el traslado de los animales a diferentes centros especializados.

Los 14 perros fueron trasladados a la protectora de animales de Malagón, mientras que los corzos fueron llevados a una granja cinegética de Almodóvar del Campo.

Por su parte, los tres walabíes fueron trasladados al Parque Zoológico y Botánico Koki de Toledo, donde quedaron bajo cuidado especializado.

Enganches ilegales de electricidad y más de 10.000 euros de fraude

La investigación también permitió descubrir varias conexiones ilegales a la red eléctrica utilizadas para abastecer las instalaciones de cultivo.

La Policía Nacional calcula que el fraude de fluido eléctrico podría haber superado los 10.000 euros durante el último año.

Este tipo de conexiones permitía mantener en funcionamiento buena parte de la infraestructura utilizada para el cultivo interior de cannabis.

6.640 euros en efectivo y dos armas intervenidas

Durante el registro, los agentes localizaron además 6.640 euros en efectivo.

En la finca también fueron intervenidas armas. Entre ellas se encontraba una carabina de aire comprimido modificada para utilizar munición del calibre 0,36, así como una pistola detonadora.

El conjunto de hallazgos permitió a los investigadores ampliar las diligencias más allá de los delitos relacionados con el cultivo de cannabis.

Dos personas detenidas

La operación terminó con dos personas detenidas, a las que se atribuyen presuntamente delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delitos contra la flora y la fauna y maltrato animal.

La investigación permitió así destapar una infraestructura en la que, además del cultivo ilegal de marihuana, coexistían conexiones eléctricas fraudulentas, armas y numerosos animales que se encontraban en condiciones muy deficientes.

Una operación que comenzó buscando una plantación de cannabis terminó descubriendo una finca que escondía mucho más de lo que los investigadores esperaban encontrar: 841 plantas de marihuana, una plantación subterránea, conexiones eléctricas ilegales, dinero en efectivo, armas y más de una veintena de animales, entre ellos tres sorprendentes walabíes.