La Policía Nacional detiene a la investigada en un chalet adosado de Los Cristianos. La mujer huyó de Reino Unido saltándose una prohibición judicial tras saquear las cuentas de la víctima incluso después de fallecida.
LOS CRISTIANOS. — Fin a la huida internacional de una de las fugitivas más buscadas por los tribunales británicos. La Policía Nacional ha detenido en el sur de Tenerife a una ciudadana de nacionalidad británica sobre la que pesaba una reclamación internacional por haber estafado más de 300.000 libras esterlinas (unos 345.000 euros al cambio) a una mujer de avanzada edad en su país de origen.
La arrestada se ocultaba en el núcleo turístico de Los Cristianos, en el municipio de Arona, donde residía de forma estable en un chalet adosado y desarrollaba su vida diaria con total normalidad intentando pasar desapercibida ante las fuerzas de seguridad del Estado.
Según ha detallado la Policía Nacional este viernes, la investigación abarca una serie de delitos económicos continuados cometidos en un período de cuatro años, concretamente entre los años 2019 y 2023.
El modus operandi consistió en que la detenida logró entablar una relación de amistad estrecha con la anciana con el único fin de aislarla por completo de su entorno familiar y afectivo, obteniendo así una posición de poder idónea para el saqueo.
Una vez obtenido el control absoluto de la situación, la investigada comenzó a realizar sistemáticas retiradas de dinero en efectivo de las cuentas de la víctima para su propio beneficio ilícito, provocando un enorme quebranto económico.
Las autoridades británicas la acusaron inicialmente de un delito de fraude por abuso de confianza por las acciones delictivas cometidas hasta el año 2022, fecha en la que se produjo el fallecimiento de la anciana.
Sin embargo, lejos de detenerse tras la muerte de la víctima, la investigada siguió vaciando las cuentas bancarias de la fallecida, lo que motivó que posteriormente fuera condenada también por un delito de hurto agravado.
Este caso criminal ha provocado una enorme repercusión mediática y social en todo el Reino Unido debido a la extrema crueldad del método empleado y a la situación de especial vulnerabilidad en la que se encontraba la anciana.
La acusada nunca llegó a cumplir sus penas en territorio británico, ya que no compareció en el juicio programado y tomó un vuelo de incógnito con destino al archipiélago canario para eludir la acción de los tribunales.
Con este movimiento de fuga, la mujer acabó incumpliendo flagrantemente las medidas cautelares impuestas por los jueces de su país, las cuales le prohibían expresamente abandonar el territorio del Reino Unido.
Tras una laboriosa investigación de localización, los agentes de la Policía Nacional lograron ubicar con exactitud el chalet adosado de la prófuga en Los Cristianos, iniciando una estrecha vigilancia discreta sobre el inmueble.
Los acontecimientos se precipitaron el pasado martes 14 de julio, momento en el que las autoridades británicas emitieron formalmente la Orden Internacional de Detención (OID) tras confirmar su paradero exacto en Canarias.
La cooperación internacional permitió que los agentes españoles desplegaran un dispositivo de captura exprés que culminó con su detención inmediata apenas unas horas después de recibirse la alerta roja.
La ciudadana británica ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial competente, decretándose de forma fulminante su ingreso incondicional en prisión a la espera de que se tramite su extradición formal.
