La nueva estación de bombeo de San Blas conectará las aguas residuales de Candelaria, Puntalarga e Igueste con la depuradora del Valle de Güímar, mejorando la calidad del litoral y el cumplimiento de la normativa europea.
El Gobierno de Canarias dará un nuevo paso para reforzar las infraestructuras hidráulicas de Tenerife con la próxima licitación, por el procedimiento de urgencia, de las obras de construcción de la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Blas y de la conducción que la conectará con la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del Valle de Güímar.
El proyecto contará con una inversión superior a los 10,17 millones de euros, incluyendo la ejecución de las obras y la asistencia técnica, convirtiéndose en una de las actuaciones hidráulicas más importantes que impulsa actualmente la Dirección General de Aguas en la isla.
El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, destacó que esta actuación permitirá avanzar en una infraestructura «largamente esperada», fundamental para mejorar el sistema de saneamiento de la comarca y proteger el entorno natural.
Un sistema más eficiente para Candelaria
La nueva infraestructura permitirá transportar las aguas residuales procedentes de Candelaria casco, Puntalarga e Igueste hasta la depuradora comarcal del Valle de Güímar, integrándolas en un sistema único de tratamiento.
Este cambio supondrá una mejora significativa respecto al modelo actual, en el que parte de las aguas se gestionan mediante sistemas locales de tratamiento y vertido. Una vez entre en funcionamiento la nueva conexión, toda esa agua será tratada en la depuradora comarcal, diseñada para procesar hasta 7.000 metros cúbicos diarios en su primera fase.
Además de incrementar la capacidad de depuración, el proyecto favorecerá la reutilización de aguas regeneradas para otros usos y contribuirá a mejorar la calidad ambiental del litoral de Candelaria.
Respuesta a las exigencias de la Unión Europea
La actuación también tiene un importante componente jurídico y medioambiental. El Gobierno considera que esta obra ayudará a corregir las deficiencias detectadas por la Comisión Europea en materia de saneamiento, dentro del procedimiento abierto contra España por incumplimientos relacionados con el tratamiento de aguas residuales urbanas.
Con la puesta en marcha de la nueva EBAR, la costa de Candelaria quedará integrada en el sistema comarcal de saneamiento previsto por el Plan Hidrológico de Tenerife, reforzando la protección del medio marino y el cumplimiento de la normativa europea.
Una infraestructura preparada para el futuro
El proyecto contempla la sustitución completa de la actual estación de bombeo por unas instalaciones de nueva generación equipadas con sistemas avanzados de pretratamiento, depósitos de regulación, bombas de alta capacidad, equipos de desodorización mediante carbón activo, telecontrol, suministro eléctrico de emergencia y un nuevo centro de transformación.
Uno de los elementos más complejos será la construcción de una conducción de casi 2,5 kilómetros, capaz de impulsar las aguas residuales hasta la depuradora salvando un desnivel aproximado de 86 metros.
La obra también incluye actuaciones de gran dificultad técnica, como el cruce de la autopista TF-1, la adaptación a distintos servicios públicos, intervenciones en cauces y la integración de las infraestructuras en un entorno especialmente sensible por su proximidad a la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria.
Años de tramitación y coordinación institucional
La futura licitación llega tras varios años de trabajo administrativo y técnico en los que ha sido necesaria la coordinación entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas, los ayuntamientos de Candelaria y Arafo, además de numerosos organismos con competencias en patrimonio, costas, carreteras, urbanismo y planificación territorial.
La obtención de autorizaciones ambientales, informes patrimoniales, disponibilidad de terrenos y estudios de compatibilidad con futuras infraestructuras, como el Tren del Sur, han sido algunos de los trámites que han permitido dejar el proyecto listo para iniciar su contratación.
Compromiso con el medio ambiente
La actuación incorpora un amplio programa de medidas ambientales para reducir al máximo el impacto de las obras. Entre ellas destacan la protección de los cauces afectados, una gestión específica de los residuos de construcción y la conservación de especies vegetales autóctonas, incluyendo ejemplares de cardón, tabaibas, cardoncillos y balos.
El Ejecutivo autonómico considera que esta inversión supone un paso decisivo para modernizar el sistema de saneamiento de Tenerife, mejorar la calidad de las aguas costeras, aumentar el aprovechamiento de los recursos hídricos regenerados y avanzar hacia un modelo de gestión del agua más eficiente, sostenible y preparado para las necesidades futuras de la isla.
