El SUC alerta sobre los signos que pueden revelar un traumatismo craneoencefálico grave durante el verano

El Servicio de Urgencias Canario recuerda que una caída en la costa o un resbalón en una piscina puede provocar lesiones de mayor gravedad de la que aparentan inicialmente

Con la llegada del verano aumentan las actividades al aire libre, los baños en piscinas y las visitas a zonas costeras y rocosas. También se incrementa el riesgo de sufrir caídas y golpes, especialmente en la cabeza. Por este motivo, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, insiste en la importancia de saber reconocer los síntomas que pueden indicar que un traumatismo craneoencefálico reviste mayor gravedad.

La recomendación forma parte de la campaña de verano ‘Cuando lo necesitas, el SUC actúa’, con la que el servicio pretende ofrecer a la ciudadanía pautas sencillas para actuar correctamente ante determinadas situaciones de emergencia mientras llegan los recursos sanitarios.

Los coordinadores sanitarios del SUC reciben durante esta época numerosas consultas y demandas de asistencia relacionadas con golpes y traumatismos provocados por caídas, tanto en zonas rocosas de la costa como en piscinas y otros espacios de ocio.

Estos son los principales signos de alarma

Tras un golpe en la cabeza, no siempre resulta sencillo determinar a simple vista la gravedad de las lesiones. Por ello, el SUC recomienda prestar especial atención a determinados síntomas que pueden aparecer inmediatamente después del accidente o posteriormente.

Entre los principales signos de alarma se encuentran:

  • Alteración del nivel de conciencia.
  • Somnolencia excesiva o tendencia a quedarse dormido.
  • Náuseas o vómitos.
  • Hemorragia o pérdida de sangre por los oídos o la nariz.

La aparición de cualquiera de estos síntomas debe considerarse una señal de alerta, ya que puede indicar que el traumatismo es más grave de lo que inicialmente pudiera parecer.

Además, pueden aparecer otros signos que también requieren especial vigilancia, como un dolor intenso de cabeza, hematomas alrededor de los ojos o de las orejas o alteraciones en el tamaño y la simetría de las pupilas. Estas pueden presentarse demasiado dilatadas, demasiado pequeñas o con tamaños diferentes entre sí.

¿Qué hacer ante un golpe fuerte en la cabeza?

Ante la aparición de alguno de estos signos, los profesionales del SUC recuerdan que es fundamental actuar con rapidez y solicitar asistencia sanitaria. Una actuación adecuada desde los primeros momentos puede contribuir a evitar complicaciones y a impedir que el estado de la persona afectada empeore.

En caso de que el traumatismo se haya producido como consecuencia de una caída desde cierta altura, existe además un riesgo añadido de lesiones en la columna vertebral, especialmente en la zona cervical.

Por este motivo, la recomendación es clara: no se debe mover al herido y hay que esperar a la llegada de los profesionales sanitarios.

Mover a una persona que pueda presentar una lesión de columna sin conocer su alcance podría agravar las posibles lesiones existentes.

Mientras llega la asistencia sanitaria

Mientras se desplazan hasta el lugar los recursos sanitarios más adecuados, la persona que se encuentre junto al afectado puede aportar una información muy importante a los coordinadores sanitarios.

Siempre que sea posible y sin poner en riesgo al propio afectado ni al acompañante, se debe comprobar:

  • Si la persona está consciente y responde con normalidad.
  • Si respira correctamente.
  • Si presenta pulso.

Estos datos deben comunicarse inmediatamente al médico o enfermero coordinador que atienda la llamada, ya que pueden ser determinantes para valorar la situación y decidir las actuaciones que deben llevarse a cabo hasta la llegada de los equipos de emergencia.

Aunque no haya síntomas, un golpe importante debe ser valorado

El SUC también hace hincapié en un aspecto que puede pasar desapercibido: la ausencia de signos de alarma no significa necesariamente que el traumatismo sea leve.

Cuando se ha producido un golpe considerable en la cabeza, por ejemplo como consecuencia de una caída importante o de un traumatismo craneal posterior a un desvanecimiento, se recomienda que la persona sea valorada por un médico a la mayor brevedad posible.

La evolución de determinadas lesiones puede no ser evidente en los primeros momentos, por lo que una valoración sanitaria permite determinar si existe algún riesgo que requiera seguimiento o tratamiento.

¿Y si la lesión se produce en un brazo o una pierna?

Las recomendaciones del SUC no se limitan a los golpes en la cabeza. Cuando el traumatismo afecta a una extremidad y se desconoce inicialmente la gravedad de la lesión, tampoco se recomienda mover el miembro afectado.

Si la zona presenta inflamación, puede aplicarse frío local mientras se espera a que la lesión pueda ser valorada por un profesional sanitario.

En los casos en los que existan signos más evidentes de gravedad, hay que prestar atención a la posible presencia de deformidad, sangrado o imposibilidad para mover la extremidad.

Ante cualquiera de estas circunstancias, el SUC recomienda contactar con los servicios de emergencia para que un coordinador sanitario pueda valorar la situación y ofrecer las indicaciones necesarias sobre cómo actuar.

Precaución especialmente en piscinas y zonas costeras

Durante los meses de verano, una caída aparentemente sencilla puede tener consecuencias importantes. Las superficies mojadas de las piscinas, los saltos, los resbalones y las caídas sobre zonas rocosas de la costa son algunas de las situaciones que pueden provocar traumatismos.

Por ello, desde el SUC se insiste en la importancia de no restar importancia a un golpe en la cabeza, especialmente cuando se ha producido tras una caída de cierta altura o cuando posteriormente aparecen cambios en el estado de conciencia, vómitos, somnolencia, sangrado u otros síntomas de alarma.

La campaña ‘Cuando lo necesitas, el SUC actúa’ busca precisamente que la ciudadanía conozca estas señales y sepa cómo actuar durante los primeros minutos, un periodo especialmente importante mientras llega la asistencia sanitaria.

Ante una emergencia, la rapidez y una actuación adecuada pueden marcar la diferencia.