La Policía Nacional reconstruye seis meses después la muerte de Tony, cuyo cuerpo apareció en plena calle y que inicialmente parecía haber fallecido por una sobredosis
La investigación sobre la muerte de un hombre de 58 años hallado sin vida el pasado 14 de febrero en una calle del Risco de San Nicolás, en Las Palmas de Gran Canaria, ha dado un importante giro. Lo que inicialmente parecía una posible muerte relacionada con una sobredosis ha terminado siendo investigado como un presunto homicidio tras una brutal agresión.
La víctima, conocida como Tony, tenía problemas de adicción a las drogas y su cadáver fue localizado en plena vía pública. En un primer momento, las circunstancias podían hacer pensar en un fallecimiento relacionado con el consumo de sustancias. Sin embargo, la autopsia descartó esa primera hipótesis y reveló que el hombre había sufrido una grave lesión interna.
Los médicos forenses determinaron que Tony había recibido un fuerte golpe en la parte superior izquierda del abdomen, que provocó una importante hemorragia interna. Finalmente, falleció como consecuencia de un choque hipovolémico provocado por la pérdida masiva de sangre.
A partir de ese momento, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional inició una investigación que se ha prolongado durante aproximadamente seis meses y que se desarrolló durante buena parte del tiempo bajo secreto de sumario.
El origen de la agresión estaría en una deuda de menos de 20 euros
Las pesquisas policiales apuntan a que el presunto motivo de la agresión habría sido una deuda inferior a 20 euros relacionada con el tráfico de drogas a pequeña escala.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, a mediados del pasado mes de febrero Tony habría acudido a un inmueble utilizado habitualmente como lugar de consumo de drogas en el barrio.
En ese lugar se encontraban presuntamente los dos jóvenes que ahora están siendo investigados, de 20 y 21 años.
La investigación apunta a que ambos habrían comenzado a golpear al hombre por la citada deuda, provocándole lesiones de extrema gravedad.
Lo ocurrido posteriormente habría sido determinante para dificultar el esclarecimiento del caso.
La víctima permaneció sin recibir asistencia médica
Después de la agresión, el hombre habría quedado gravemente herido en el interior del inmueble.
Tony no habría recibido la asistencia médica que necesitaba pese a la gravedad de las lesiones que presentaba.
Los investigadores todavía tratan de determinar con exactitud cuánto tiempo permaneció en el interior del lugar después de recibir la paliza y cuáles fueron las circunstancias concretas de sus últimos momentos de vida.
La pérdida de sangre provocada por la lesión interna terminó causando el fallecimiento.
Trasladaron el cadáver y trataron de aparentar una muerte natural
Uno de los elementos que ha permitido avanzar en la investigación ha sido descubrir que el hombre no murió en el lugar donde finalmente apareció su cuerpo.
Las diligencias policiales apuntan a que, después de la agresión, los presuntos autores trasladaron el cadáver desde el inmueble hasta una calle del Risco de San Nicolás.
La hipótesis que manejan los investigadores es que con esta maniobra pretendían alejar la muerte del escenario donde se produjo la paliza y hacer creer que se trataba de un fallecimiento relacionado con las circunstancias personales de la víctima.
El hecho de que Tony tuviera problemas de adicción habría contribuido inicialmente a que se barajara la posibilidad de una sobredosis.
Sin embargo, los resultados de la autopsia cambiaron por completo el rumbo de las pesquisas y llevaron a los agentes a investigar la posibilidad de una muerte violenta.
Una investigación especialmente compleja
La denominada operación Risco se ha desarrollado durante meses en un entorno considerado por los investigadores como especialmente hermético y complicado para obtener información.
El Grupo de Homicidios tuvo que reconstruir los movimientos de la víctima, sus últimos momentos de vida y las circunstancias que rodearon la aparición del cadáver.
Las pesquisas permitieron finalmente establecer una conexión entre el lugar donde presuntamente se produjo la agresión y el punto donde fue encontrado el cuerpo.
Además, los investigadores habrían obtenido información sobre otras posibles agresiones protagonizadas anteriormente por los dos jóvenes.
Investigan también otras agresiones a personas vulnerables
Durante las investigaciones, los agentes habrían podido conocer que los dos sospechosos presuntamente mantenían un comportamiento violento con otras personas del entorno.
Según las fuentes consultadas, Tony y otros consumidores habituales de drogas de la zona habrían sufrido presuntamente agresiones, humillaciones y vejaciones de manera continuada.
Los investigadores consideran que los afectados se encontraban en una situación de especial vulnerabilidad y exclusión social, circunstancia que habría podido ser aprovechada por los sospechosos.
Estos posibles episodios anteriores forman parte del contexto que los agentes han analizado para reconstruir lo ocurrido y determinar el comportamiento de los investigados.
Detenidos seis meses después de la muerte
Tras meses de investigación, la Policía Nacional procedió finalmente a la detención de los dos sospechosos.
Uno de ellos fue arrestado el 29 de julio y el segundo el 30 de julio.
Tras los arrestos, uno de los jóvenes prestó declaración en dependencias policiales antes de que ambos fueran puestos a disposición judicial a principios de agosto.
El caso quedó entonces en manos de la autoridad judicial encargada de la investigación.
En libertad provisional y obligados a comparecer
El magistrado Alberto Puebla Contreras, titular de la plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria, asumió la investigación judicial.
Tras tomar declaración a los investigados, el juez acordó su puesta en libertad provisional con cargos, dentro de una causa abierta por un presunto delito de homicidio.
Los dos jóvenes deberán comparecer periódicamente ante la autoridad judicial y firmar cada 15 días mientras continúa la instrucción.
La decisión judicial no supone el cierre de la investigación ni determina la culpabilidad de los investigados, que mantienen su condición de presuntos implicados mientras se practican nuevas diligencias.
Una muerte que inicialmente parecía una sobredosis
El caso ha puesto de manifiesto el importante cambio que puede experimentar una investigación cuando los resultados forenses contradicen las primeras hipótesis.
El cadáver apareció en la calle y todo apuntaba inicialmente a una posible muerte relacionada con el consumo de drogas. Sin embargo, la autopsia reveló una hemorragia interna mortal provocada por un traumatismo.
A partir de ese momento comenzó una investigación de seis meses que permitió a la Policía Nacional reconstruir, presuntamente, una historia muy diferente: una agresión en el interior de un inmueble, una víctima gravemente herida, la ausencia de asistencia médica y el posterior traslado del cuerpo hasta la vía pública para intentar ocultar dónde se produjo la muerte.
La causa continúa abierta y será la investigación judicial la que determine finalmente qué ocurrió exactamente, quiénes participaron y las posibles responsabilidades penales derivadas de estos hechos.
