La Guardia Civil detiene a los cinco tripulantes de la embarcación, que transportaban 139 fardos de droga y dos armas largas de fuego
La Guardia Civil ha asestado un importante golpe al narcotráfico en aguas próximas a Canarias tras interceptar, al sur de Gran Canaria, una narcolancha que transportaba un cargamento de 3.360 kilos de cocaína.

La operación se ha saldado con la detención de los cinco tripulantes que viajaban a bordo de la embarcación, todos ellos con edades comprendidas entre los 21 y los 41 años. Los arrestados ya han pasado a disposición judicial, según ha aclarado la propia Guardia Civil tras detectar una errata involuntaria en la nota de prensa inicial, en la que se indicaba que dicha puesta a disposición tendría lugar al día siguiente.
La narcolancha fue localizada a 70 millas al sur de Gran Canaria
Los hechos se desarrollaron cuando efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil localizaron una embarcación semirrígida que navegaba aproximadamente a 70 millas al sur de Gran Canaria.
La embarcación estaba equipada con varios motores de gran potencia y, tras las primeras comprobaciones realizadas por los agentes, se determinó que estaría relacionada con actividades de narcotráfico.
Los guardias civiles procedieron entonces a darle el alto para llevar a cabo la correspondiente inspección.
Sin embargo, lejos de detener su marcha, los ocupantes de la embarcación emprendieron rápidamente la huida.

Una persecución con varias maniobras evasivas
Los cinco tripulantes intentaron evitar la actuación de los agentes mediante diferentes maniobras evasivas durante el seguimiento.
La rápida reacción de los efectivos del Servicio Marítimo permitió mantener el control de la situación y continuar con la persecución de la narcolancha.
Finalmente, el intento de fuga fracasó y los agentes consiguieron interceptar la embarcación y detener a sus cinco ocupantes.
Una vez asegurada la embarcación, los guardias civiles procedieron a inspeccionar su interior, donde localizaron un importante cargamento de cocaína.
139 fardos con más de tres toneladas de cocaína
En total fueron intervenidos 139 fardos que, una vez contabilizados y pesados, arrojaron un peso de 3.360 kilos de cocaína.
Se trata de un cargamento de enorme volumen que, de haber llegado a su destino, habría supuesto la introducción de una importante cantidad de droga en el circuito del narcotráfico.
Pero el cargamento de estupefacientes no fue el único elemento de especial gravedad localizado durante la intervención.

Dos armas largas para proteger el alijo
Los agentes encontraron a bordo de la narcolancha dos armas largas de fuego.
En concreto, los detenidos portaban un fusil de asalto y una ametralladora ligera.
La investigación apunta a que estas armas estarían destinadas a proporcionar protección al cargamento frente a posibles asaltos o ataques de otros grupos organizados dedicados al tráfico de drogas.
La presencia de este tipo de armamento añade una especial gravedad a la operación y evidencia el nivel de organización y protección con el que se pretendía trasladar el cargamento.
Cinco detenidos y varios delitos investigados
Los cinco tripulantes detenidos tienen edades comprendidas entre los 21 y los 41 años.
Sobre ellos recaen posibles delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, desobediencia grave, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal.
Tras finalizar las actuaciones policiales, los cinco arrestados ya han sido puestos a disposición judicial.

Rectificación de la información sobre la puesta a disposición judicial
La Guardia Civil ha comunicado posteriormente una corrección respecto a la información incluida en su nota de prensa inicial.
En el comunicado original se señalaba que los detenidos pasarían a disposición judicial al día siguiente. Sin embargo, el Instituto Armado ha aclarado que se trató de una errata involuntaria y que, en realidad, los cinco detenidos ya han pasado a disposición judicial.
Puerto Radio incorpora esta corrección para ofrecer a sus lectores la información actualizada sobre el desarrollo de la operación.
La intervención supone un nuevo golpe contra las organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína que utilizan las aguas del entorno de Canarias para el transporte de grandes cargamentos de droga.

