La Guardia Civil ha desarticulado en Gran Canaria un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación y comercialización de productos químicos peligrosos sin autorización, en una actuación que se enmarca dentro de las labores de control sobre actividades que pueden suponer un riesgo para la salud pública y el medio ambiente.
Como resultado de la intervención, se investiga a un varón como presunto autor de un delito contra la salud pública y colectiva. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción nº 7 de Las Palmas de Gran Canaria, que se ha hecho cargo del procedimiento.
Investigación coordinada con Salud Pública
La actuación se inició cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) detectó una actividad clandestina dedicada a la fabricación y distribución de mezclas químicas peligrosas, destinadas principalmente a su uso como desinfectantes y biocidas en el sector agroalimentario.
Ante la gravedad de los indicios, la Guardia Civil comenzó a trabajar de forma coordinada con el Servicio de Sanidad Ambiental de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, con el objetivo de determinar el alcance real de la actividad.

Según las averiguaciones practicadas, el investigado elaboraba estos productos sin estar inscrito en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas, sin licencia de actividad, sin registro industrial y sin disponer de las fichas de datos de seguridad obligatorias. A pesar de ello, las mezclas eran introducidas en el sector agroalimentario sin los controles ni autorizaciones sanitarias exigidas, lo que incrementaba el riesgo para los consumidores.
Sustancias altamente peligrosas en un local sin medidas de seguridad
Los análisis realizados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses confirmaron que las mezclas fabricadas presentaban peligrosidad tanto para la salud humana como para el medio ambiente, lo que reforzó la necesidad de adoptar medidas inmediatas para frenar la actividad.
La fabricación se realizaba de forma clandestina en un local del municipio de Las Palmas de Gran Canaria que presentaba un estado muy deficiente y no cumplía ninguna de las medidas de seguridad establecidas por la normativa vigente.
En el interior se manipulaban materias primas altamente peligrosas, entre ellas ácido nítrico, ácido clorhídrico, sosa cáustica, ácido sulfúrico, hidróxido potásico, insecticidas y herbicidas, sin garantías para la salud ni para el entorno.

Incumplimiento de normativa europea y estatal
Los hechos investigados suponen el incumplimiento de diversa normativa en materia de productos químicos y actividad industrial, entre ellas el Reglamento (UE) 528/2012 sobre comercialización y uso de biocidas, por carecer de autorización y registro; el Reglamento (CE) 1272/2008 (CLP), por la ausencia de un etiquetado correcto; el Reglamento (CE) 1907/2006 (REACH), por no disponer de fichas de datos de seguridad; así como la Ley 21/1992 de Industria y la normativa autonómica en materia de actividades clasificadas, al ejercer sin las licencias y registros necesarios.
Como resultado de la actuación, los agentes procedieron al precinto de las instalaciones y a la imputación del responsable como presunto autor de un delito contra la salud pública y colectiva.
La Guardia Civil recuerda la importancia de adquirir únicamente productos químicos debidamente autorizados y correctamente etiquetados, e insiste en la necesidad de comunicar cualquier actividad sospechosa que pueda suponer un riesgo para la salud pública o el medio ambiente.