Canarias prepara ya la instalación de 16 megavatios de almacenamiento energético para reforzar la seguridad del sistema eléctrico insular.
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha anunciado un importante avance para la seguridad energética de La Palma tras lograr que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico reconozca el almacenamiento energético mediante baterías como recurso de emergencia en los territorios no peninsulares.
La medida, aprobada por el Consejo de Ministros e incorporada al Real Decreto-ley del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, publicado este 30 de junio en el Boletín Oficial del Estado (BOE), permitirá impulsar la instalación de sistemas de almacenamiento capaces de suministrar energía de forma inmediata en caso de incidencias, evitando así los conocidos «ceros energéticos» o apagones totales.
Una reivindicación histórica del Gobierno de Canarias
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, destacó que este cambio normativo es el resultado de varios años de trabajo y negociación con el Gobierno central.

«Hemos conseguido que las baterías sean consideradas recurso de emergencia para dar respuesta a la situación de La Palma. Volvemos a lograr nuestros objetivos en una negociación con el Ministerio y damos una solución a una demanda prioritaria para la isla», afirmó.
Zapata explicó además que la Consejería ha trabajado de forma paralela para acelerar los plazos y evitar retrasos una vez obtenida la autorización estatal.
«No hemos esperado a que todos los pasos estuvieran cerrados para empezar a trabajar, sino que nos hemos adelantado para que podamos tener las baterías asignadas e instaladas lo antes posible», señaló.
Un cambio legal que permitirá actuar con mayor rapidez
Hasta ahora, el artículo 59 del Real Decreto 738/2015, que regula las medidas extraordinarias para garantizar el suministro eléctrico en los sistemas no peninsulares, permitía activar recursos de emergencia cuando existía riesgo para la cobertura de la demanda.
Sin embargo, la normativa no contemplaba el uso de baterías como solución de emergencia, limitando la capacidad de respuesta ante averías o problemas en los sistemas de generación.
Con la modificación aprobada, cuando el operador del sistema detecte una situación de riesgo por falta de reserva eléctrica o sea necesario aplicar planes de deslastre, podrán instalarse sistemas de almacenamiento energético mediante un procedimiento de emergencia, previa solicitud del Gobierno de Canarias y autorización del Ministerio en lo relativo a la financiación.
La Palma contará con 16 megavatios de almacenamiento
De forma paralela al cambio normativo, la Dirección General de Energía ya trabaja en la convocatoria que permitirá seleccionar las empresas encargadas de instalar estos sistemas.
El director general de Energía, Alberto Hernández, explicó que el procedimiento seguirá un modelo similar al utilizado para la emergencia convencional.
«Llevamos meses elaborando el borrador de una convocatoria específica para asignar la potencia de almacenamiento que necesita La Palma, de manera que podamos seleccionar la solución técnica más adecuada y avanzar con la mayor rapidez posible», indicó.
Las estimaciones iniciales contemplan la instalación de 16 megavatios de potencia con una capacidad de almacenamiento de dos horas, aunque esta cifra quedará definitivamente fijada tras el informe técnico del operador del sistema eléctrico.
Financiación compartida entre el Estado y Canarias
El proyecto contará con financiación conjunta entre ambas administraciones.
El Ministerio para la Transición Ecológica asumirá el 25 % del coste de la actuación, mientras que el Gobierno de Canarias financiará el 75 % restante, para lo que la Consejería ya trabaja en la captación de recursos procedentes de distintos fondos de financiación.
Más avances para modernizar el sistema eléctrico palmero
Mariano Hernández Zapata recordó que este nuevo paso se suma a otros proyectos estratégicos impulsados durante la legislatura para reforzar el sistema energético de La Palma.
Entre ellos destacan:
- La inclusión del corredor sur en la planificación eléctrica estatal.
- La futura subestación de Tajuya.
- El nuevo amortiguador eléctrico en la subestación de Las Breñas.
- La resolución del concurso convencional de generación, que permitirá renovar las centrales eléctricas de la isla tras más de 13 años de espera.
Según el consejero, todas estas actuaciones responden al objetivo de construir un sistema eléctrico moderno, resiliente y capaz de garantizar el suministro tanto a la ciudadanía como a servicios esenciales.
Evitar apagones y reforzar la seguridad del suministro
La incorporación de baterías como recurso de emergencia permitirá responder de forma inmediata ante averías o incidencias en los grupos de generación, aportando energía al sistema mientras se restablece el servicio.
Con ello se pretende evitar cortes de electricidad que puedan afectar a hospitales, centros educativos, residencias de mayores, empresas, administraciones públicas y al conjunto de la población, reforzando la estabilidad del sistema eléctrico insular.
