Sanidad recomienda recuperar de forma progresiva las rutinas y los hábitos saludables ante la vuelta al cole

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias hace un llamamiento a las familias para preparar con antelación el regreso a las aulas y recuperar progresivamente los horarios de sueño, la alimentación equilibrada, la actividad física y las rutinas de higiene

Con la llegada del nuevo curso escolar, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), recomienda a las familias comenzar a preparar con antelación la vuelta al colegio para facilitar la adaptación de niños, niñas y adolescentes a los nuevos horarios y responsabilidades.

El regreso a las aulas supone retomar las rutinas habituales después de varias semanas de vacaciones y puede implicar cambios importantes para los menores, como comenzar en un nuevo centro educativo, cambiar de etapa, conocer a nuevo profesorado o establecer nuevas relaciones con compañeros y compañeras. Ante estas situaciones, Sanidad recuerda que esta transición puede generar ilusión y entusiasmo, pero también nervios, inseguridad, tristeza o preocupación.

Con el objetivo de facilitar este proceso, la Dirección General de Salud Pública ha elaborado doce piezas gráficas informativas que serán difundidas a través de las redes sociales, las pantallas de turnos de los centros sanitarios del SCS y la web canariasaludable.org. Los materiales abordan diferentes aspectos relacionados con el bienestar físico y emocional de la población infantil y adolescente durante el curso escolar.

Entre los contenidos se incluyen recomendaciones para preparar el regreso a las aulas, mejorar el descanso, mantener una alimentación saludable, reducir el tiempo de exposición a pantallas, fomentar la actividad física, prevenir los piojos, cuidar la espalda y la higiene, mantener una adecuada salud bucodental y fortalecer la relación entre las familias y los centros educativos. También se incorporan contenidos relacionados con la educación afectivo-sexual y la gestión de las emociones.

Recuperar los horarios de sueño antes del inicio de las clases

El descanso constituye uno de los elementos fundamentales para el desarrollo y el bienestar de niños, niñas y adolescentes. Un sueño adecuado favorece la recuperación física, la atención, la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional.

Por este motivo, Sanidad recomienda comenzar a adaptar los horarios de sueño entre una y dos semanas antes del inicio de las clases. La propuesta consiste en adelantar progresivamente tanto la hora de acostarse como la de levantarse, evitando así que el cambio de horarios se produzca de manera brusca.

También se aconseja establecer rutinas tranquilas durante el periodo previo al sueño y evitar el uso de pantallas durante las dos horas anteriores a acostarse. En el caso de los menores de entre 6 y 12 años, la recomendación general se sitúa entre nueve y doce horas de sueño en un periodo de 24 horas.

Alimentación equilibrada y saludable

La vuelta al colegio también representa una oportunidad para recuperar una alimentación organizada y equilibrada. Las recomendaciones de Salud Pública pasan por priorizar el consumo de frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y alimentos frescos o mínimamente procesados.

Dentro de una alimentación variada también se aconseja incluir pescado, huevos y carnes de ave y conejo, adaptando las cantidades y opciones a las necesidades de cada menor.

Sanidad recuerda además la importancia de respetar las señales de hambre y saciedad de niños y niñas. Si un menor desayuna menos de lo habitual en una jornada concreta, no es necesario compensarlo recurriendo a productos poco saludables. La alimentación puede completarse posteriormente con opciones saludables durante la media mañana, teniendo en cuenta el apetito y las necesidades individuales.

El agua debe mantenerse como la bebida de elección tanto en casa como durante la jornada escolar, mientras que se recomienda limitar el consumo de bebidas azucaradas, bollería y otros productos con elevado contenido en azúcares.

La planificación previa de las comidas y la preparación de alternativas saludables para el recreo pueden contribuir a consolidar estos hábitos a lo largo del curso.

Al menos una hora diaria de actividad física

La actividad física constituye otro de los pilares de un estilo de vida saludable durante la infancia y la adolescencia. Para la población de entre 5 y 17 años, la referencia recomendada es realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.

Caminar, jugar, bailar, montar en bicicleta, practicar deporte o realizar actividades al aire libre son algunas de las alternativas que permiten incorporar movimiento a la vida cotidiana.

Además, se aconseja reducir los periodos prolongados de sedentarismo y procurar que parte del tiempo de ocio se dedique a actividades activas, favoreciendo un equilibrio entre estudio, descanso, ocio y movimiento.

Una mochila ligera para proteger la espalda

La prevención de molestias y sobrecargas también debe formar parte de los preparativos para el nuevo curso. Sanidad aconseja utilizar la mochila correctamente, colocándola con los dos tirantes y distribuyendo su contenido de manera adecuada.

Los objetos más pesados deben situarse cerca de la espalda y es conveniente revisar periódicamente el interior de la mochila para retirar aquellos materiales que no sean necesarios.

Como referencia preventiva, se recomienda que el peso de la mochila no supere aproximadamente el 10 por ciento del peso corporal del menor.

Higiene y prevención de infecciones

El lavado frecuente de manos continúa siendo una de las medidas más sencillas y eficaces para prevenir numerosas infecciones. Esta higiene debe reforzarse especialmente antes de comer, después de utilizar el baño y al llegar a casa.

En cuanto a los piojos, la Dirección General de Salud Pública recuerda que se trata de un problema frecuente durante la edad escolar y que su aparición no está relacionada con la falta de higiene.

Además, los piojos no saltan ni vuelan. Su transmisión se produce principalmente mediante el contacto directo, por lo que ante un caso es importante seguir las recomendaciones de prevención y tratamiento correspondientes.

Reforzar la higiene bucodental

El inicio del curso puede ser también un buen momento para revisar los hábitos de higiene bucodental y comprobar que las revisiones odontológicas están actualizadas.

La recomendación es cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos, utilizando una pasta dentífrica con flúor adecuada a la edad. El cepillado antes de dormir adquiere especial importancia.

En el caso de los niños y niñas, se aconseja que los adultos supervisen el cepillado y que se fomente progresivamente el uso correcto del hilo dental. Las revisiones periódicas permiten detectar de manera temprana posibles caries u otras alteraciones y actuar cuando sea necesario.

Menos pantallas y más tiempo para otras actividades

Sanidad plantea un uso equilibrado de la tecnología, sin que ello implique necesariamente eliminar las pantallas de la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes.

La recomendación pasa por establecer momentos y espacios libres de dispositivos electrónicos, especialmente durante las comidas y en las horas previas al descanso nocturno.

El tiempo dedicado a las pantallas no debe desplazar otras actividades esenciales para el bienestar, como dormir, jugar, practicar ejercicio, leer o relacionarse con familiares y amistades.

Asimismo, se considera importante que las familias acompañen a los menores en el uso seguro y responsable de internet y de los dispositivos digitales, adaptando las pautas a la edad y a las necesidades de cada niño, niña o adolescente.

La comunicación entre familia y centro educativo, otro elemento clave

La coordinación entre las familias y los centros educativos puede contribuir a detectar de manera temprana posibles dificultades y facilitar el acompañamiento de los menores durante el curso.

Preguntar a niños, niñas y adolescentes cómo se sienten, qué les preocupa o qué necesitan permite generar un clima de confianza y favorecer que puedan expresar sus emociones y afrontar los cambios con mayor seguridad.

Sanidad recomienda anticipar las novedades del nuevo curso, preparar con tiempo el material escolar y reservar espacios para el descanso, el juego y el ocio. También considera fundamental escuchar a los menores sin juzgar ni minimizar sus emociones y favorecer progresivamente su participación y autonomía.

La vuelta al colegio, por tanto, no debe limitarse a preparar libros, uniformes o material escolar. Para la Dirección General de Salud Pública, el regreso a las aulas constituye también una oportunidad para recuperar rutinas, consolidar hábitos saludables y acompañar las necesidades físicas, emocionales y sociales de niños, niñas y adolescentes.

El objetivo es que estos hábitos se mantengan durante todo el curso y contribuyan a mejorar el bienestar y la salud de la población infantil y juvenil de Canarias.