𝗟𝗮 𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗮, 𝗿𝗲𝗴𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝘇𝗼𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗖𝗼𝗹𝗼́𝗻, 𝗺𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝗹𝗮 𝗲𝗺𝗯𝗮𝗿𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘀𝗲 𝗮𝗽𝗿𝗼𝘅𝗶𝗺𝗮 𝗮𝗹 𝗯𝘂𝗰𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿, 𝗾𝘂𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗯𝗼𝘆𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻
🌊⚠️ Una situación de elevado riesgo ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad de las personas que practican actividades subacuáticas en las aguas de Tenerife.

El episodio se produjo en las inmediaciones de Puerto Colón, en el municipio de Adeje, donde un submarinista se encontraba realizando su actividad en el mar cuando una embarcación pasó a una distancia que, según se aprecia en las imágenes difundidas, estuvo muy próxima a su posición.
El momento fue grabado y posteriormente difundido en redes sociales a través de la cuenta especializada en pesca Attack Fishing. La secuencia permite observar la aproximación de la embarcación hacia la zona donde se encontraba el submarinista y el cambio de trayectoria realizado en los últimos instantes.
El buceador disponía de una boya visible en superficie destinada a advertir de su presencia en el agua.
𝗨𝗡𝗔 𝗦𝗜𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜𝗢́𝗡 𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗨𝗗𝗢 𝗧𝗘𝗡𝗘𝗥 𝗖𝗢𝗡𝗦𝗘𝗖𝗨𝗘𝗡𝗖𝗜𝗔𝗦 𝗠𝗨𝗬 𝗚𝗥𝗔𝗩𝗘𝗦
🎥 En la grabación se aprecia la proximidad entre la embarcación y el punto en el que se encontraba el submarinista. El propio afectado expresa en el vídeo su preocupación por lo ocurrido y asegura que, afortunadamente, la embarcación no terminó pasando directamente sobre él.
No obstante, desde un punto de vista periodístico, conviene diferenciar entre lo que muestran las imágenes y aquello que todavía no ha sido acreditado oficialmente.
La publicación en redes sostiene que la embarcación habría ignorado la señalización del buceador. Sin embargo, Puerto Radio no ha podido confirmar de forma independiente, hasta el momento, las circunstancias exactas que rodearon la maniobra, la identidad de la embarcación, quién se encontraba a sus mandos o si se ha presentado una denuncia formal ante las autoridades marítimas.
Por ello, el episodio debe entenderse como un incidente difundido públicamente y pendiente, en su caso, de una eventual investigación oficial.
𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗥𝗠𝗔𝗧𝗜𝗩𝗔 𝗘𝗦𝗧𝗔𝗕𝗟𝗘𝗖𝗘 𝗨𝗡𝗔 𝗗𝗜𝗦𝗧𝗔𝗡𝗖𝗜𝗔 𝗠𝗜́𝗡𝗜𝗠𝗔 𝗗𝗘 𝗦𝗘𝗚𝗨𝗥𝗜𝗗𝗔𝗗
⚓ La normativa española establece unas condiciones específicas para proteger a las personas que realizan actividades de buceo.
El Real Decreto 550/2020, de 2 de junio, sobre las condiciones de seguridad de las actividades de buceo, establece en su artículo 14 que, salvo la embarcación de apoyo, los buques y embarcaciones deben mantenerse a una distancia mínima de seguridad de 50 metros de la zona de buceo.
La misma norma establece que las embarcaciones deben actuar de acuerdo con las reglas internacionales destinadas a prevenir los abordajes en el mar, teniendo en cuenta factores como el tipo de embarcación y la velocidad de navegación.
La legislación también contempla la obligación de señalizar la presencia del buceador en superficie mediante los dispositivos de balizamiento correspondientes cuando las condiciones previstas por la norma así lo exijan.
En el caso de la pesca submarina recreativa, la normativa estatal establece igualmente que cada buceador debe marcar su posición mediante una boya de señalización claramente visible y no alejarse de ella más de 25 metros.

𝗨𝗡 𝗥𝗜𝗘𝗦𝗚𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗩𝗔 𝗠𝗨𝗖𝗛𝗢 𝗠𝗔́𝗦 𝗔𝗟𝗟𝗔́ 𝗗𝗘𝗟 𝗦𝗨𝗦𝗧𝗢
🚤 Para una embarcación que navega a determinada velocidad, una persona que se encuentra parcialmente sumergida puede resultar extremadamente difícil de detectar a tiempo si no se respetan las medidas de seguridad.
El riesgo aumenta especialmente cuando el navegante se aproxima a zonas frecuentadas por buceadores, ya que la persona que permanece bajo el agua no dispone de capacidad para apartarse con la misma rapidez que una embarcación puede modificar su trayectoria.
Por ese motivo, la señalización en superficie constituye un elemento fundamental de prevención, pero no sustituye a la obligación de mantener una navegación prudente y respetar las distancias de seguridad establecidas.
La legislación española insiste precisamente en la necesidad de adoptar medidas destinadas a preservar la seguridad de la vida humana en el mar.
𝗟𝗔 𝗜𝗠𝗔𝗚𝗘𝗡 𝗛𝗔 𝗚𝗘𝗡𝗘𝗥𝗔𝗗𝗢 𝗣𝗥𝗘𝗢𝗖𝗨𝗣𝗔𝗖𝗜𝗢́𝗡
📱 Tras la difusión del vídeo, numerosos usuarios han expresado su preocupación por la situación y han reclamado una mayor atención por parte de quienes navegan en zonas donde se practican actividades subacuáticas.
La secuencia también ha reabierto el debate sobre la convivencia entre las diferentes actividades que se desarrollan en el litoral de Tenerife: navegación recreativa, pesca, submarinismo y otras modalidades deportivas.
Más allá de las circunstancias concretas de este caso, el incidente sirve para recordar que la seguridad marítima depende en buena medida de que todos los usuarios del mar conozcan y respeten las normas.
𝗣𝗘𝗡𝗗𝗜𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗢𝗡𝗢𝗖𝗘𝗥𝗦𝗘 𝗦𝗜 𝗘𝗫𝗜𝗦𝗧𝗘 𝗨𝗡𝗔 𝗔𝗖𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜𝗢́𝗡 𝗢𝗙𝗜𝗖𝗜𝗔𝗟
Hasta el momento, la información pública disponible se limita al vídeo difundido en redes sociales y a las informaciones periodísticas que se han hecho eco del episodio.
Puerto Radio no ha localizado una comunicación oficial que confirme la apertura de diligencias, la identificación del patrón de la embarcación o la presentación de una denuncia formal por estos hechos.
Por tanto, cualquier eventual responsabilidad deberá determinarse a partir de una investigación y de las pruebas disponibles, y no únicamente a partir de las imágenes difundidas en redes sociales.
Lo que sí resulta evidente es que la grabación muestra una situación de riesgo que podría haber tenido consecuencias mucho más graves si se hubiera producido una colisión.
🌊⚠️ El mar es un espacio compartido y la prevención resulta esencial. Respetar las zonas de actividad subacuática, identificar correctamente las señales de los buceadores y mantener las distancias de seguridad no es una cuestión menor: puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
𝗣𝗨𝗘𝗥𝗧𝗢 𝗥𝗔𝗗𝗜𝗢 |
