Fuerteventura afronta la próxima temporada alta con una plantilla de controladores aéreos reducida y el sector turístico reclama refuerzos

Asofuer prepara un frente común con los hoteleros de Lanzarote ante la preocupación por la falta de personal en las torres de control

El aeropuerto majorero cuenta actualmente con 10 controladores, frente a los 15 que llegó a tener, según los datos aportados por USCA

La situación de los controladores aéreos vuelve a situarse en el centro de la preocupación en Fuerteventura. La patronal turística de la Isla, Asofuer, ha reclamado que se refuerce la plantilla de la torre de control del Aeropuerto de Fuerteventura ante la proximidad de la temporada alta y prepara, además, un frente común con los hoteleros de Lanzarote para trasladar sus reivindicaciones a Aena y a los organismos competentes.

La preocupación no responde a un problema puntual surgido en las últimas horas. La falta de efectivos en las torres de control de Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro viene siendo denunciada desde hace meses por la Unión Sindical de Controladores Aéreos, USCA, y también ha sido objeto de pronunciamientos por parte del Cabildo de Fuerteventura y de la Federación Canaria de Islas, FECAI.

El dato que vuelve a poner el foco sobre el aeropuerto majorero es el número actual de profesionales destinados a su torre de control. Según las cifras difundidas por USCA y recogidas en las últimas informaciones sobre la situación, Fuerteventura cuenta actualmente con 10 controladores aéreos, frente a los 15 que llegó a tener. En Lanzarote, la plantilla se sitúa en 12 profesionales frente a los 17 que llegó a alcanzar durante la etapa de gestión pública.

El sector turístico pide actuar antes de la temporada alta

El presidente de Asofuer, Antonio Hormiga, ha expresado su preocupación por la insuficiencia de las plantillas y ha reclamado que el personal necesario esté garantizado durante todo el año.

El representante de los empresarios turísticos considera especialmente importante actuar antes de noviembre, cuando comienza el periodo de mayor actividad turística y se espera un incremento del tráfico aéreo.

Asofuer pretende coordinarse con los hoteleros de Lanzarote para plantear una posición conjunta y trasladar la situación a Aena o a quien corresponda. La intención es reclamar que se adopten medidas antes de que el incremento de las operaciones pueda poner a prueba la capacidad de las torres de control.

No obstante, existe un aspecto fundamental que debe quedar claro: actualmente no se está produciendo un colapso operativo en el Aeropuerto de Fuerteventura.

La propia patronal turística señala que, hasta el momento, la falta de controladores no se ha traducido en retrasos generalizados de vuelos ni en otras consecuencias directas para los pasajeros. La preocupación se centra, por tanto, en la capacidad de las plantillas para afrontar el incremento de actividad previsto en los próximos meses.

Un problema que viene de meses atrás

La situación de Fuerteventura no puede entenderse únicamente a partir de la noticia de este 1 de septiembre.

El Cabildo de Fuerteventura ya expresó públicamente su preocupación el pasado mes de enero, después de que el Aeropuerto de El Hierro tuviera que reducir su horario operativo por falta de controladores.

La presidenta del Cabildo, Lola García, advirtió entonces de que una situación similar podía afectar a otros aeropuertos gestionados por la misma empresa privada, Saerco, entre ellos Fuerteventura, Lanzarote y La Palma.

Según los datos aportados entonces por USCA, Fuerteventura había pasado de contar con 15 trabajadores en la torre de control a disponer de 10 desde julio de 2025. El Cabildo reclamó soluciones urgentes para garantizar la continuidad y la calidad del servicio en una infraestructura considerada estratégica para la Isla.

La preocupación institucional tampoco quedó limitada al Cabildo majorero.

El 22 de enero de 2026, la Federación Canaria de Islas aprobó un pronunciamiento específico sobre la gestión del control del tráfico aéreo en Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro, los cuatro aeropuertos canarios en los que el servicio está gestionado por Saerco.

La FECAI reclamó medidas para garantizar la continuidad y seguridad del servicio y respaldó la necesidad de buscar soluciones ante la situación denunciada por los representantes de los controladores.

El papel de Saerco y el debate sobre la privatización

Uno de los elementos centrales de la controversia es el modelo de gestión de las torres.

Las torres de control de Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro están gestionadas por Saerco, mientras que otros grandes aeropuertos canarios, como Gran Canaria y Tenerife, mantienen torres bajo gestión pública.

USCA sostiene que existe un problema estructural relacionado con las plantillas y las condiciones laborales en las torres privatizadas y viene reclamando cambios en el modelo de gestión.

El sindicato ha defendido incluso que las torres puedan regresar a una gestión pública como fórmula para garantizar la continuidad del servicio y mejorar las condiciones laborales de los profesionales. Se trata, en este caso, de una posición sindical y no de una decisión adoptada por las administraciones.

El Cabildo de Fuerteventura también ha mostrado en distintas ocasiones su preocupación por el actual modelo. Ya en agosto de 2025, la institución insular y representantes de USCA reclamaron soluciones y plantearon la reversión de la privatización de las torres gestionadas por Saerco.

La situación de El Hierro encendió las alarmas

El precedente que más preocupa a las instituciones y al sector es el ocurrido en El Hierro a finales de 2025.

La falta de personal disponible en su torre de control provocó una modificación del horario operativo del aeropuerto. El episodio llevó a que se pusiera el foco sobre las plantillas de las otras torres gestionadas por Saerco y generó advertencias sobre la posibilidad de que situaciones similares pudieran repetirse.

A comienzos de 2026, el Cabildo de Fuerteventura utilizó precisamente ese caso para reclamar medidas preventivas y evitar que la Isla pudiera encontrarse ante una situación semejante.

La cuestión adquiere mayor relevancia porque Fuerteventura depende de forma especialmente importante de la conectividad aérea para su actividad turística y para las comunicaciones de residentes y visitantes.

Un conflicto laboral que llegó a la huelga

La problemática de las plantillas también desembocó este año en un conflicto laboral.

USCA y Comisiones Obreras convocaron una huelga indefinida que afectaba a los controladores de Saerco en varios aeropuertos españoles, entre ellos Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro.

La convocatoria comenzó el 17 de abril de 2026 y afectó a 104 trabajadores de los distintos centros de trabajo incluidos en el conflicto, según la documentación del Ministerio de Transportes.

Los sindicatos argumentaron que la movilización estaba relacionada con la falta de plantilla, el deterioro de las condiciones laborales y las consecuencias que, a su juicio, podía tener esta situación sobre la operativa y la seguridad.

El Ministerio estableció servicios mínimos para garantizar la prestación de los servicios esenciales durante la huelga.

USCA vuelve a advertir ante el aumento del tráfico aéreo

En los últimos días, el sindicato ha vuelto a situar el problema en primer plano ante la proximidad de la temporada alta.

USCA mantiene que las plantillas de Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro continúan por debajo de las cifras anteriores a la privatización y advierte de que el aumento del tráfico aéreo puede incrementar la presión sobre unos equipos que considera insuficientemente dimensionados.

Según datos difundidos por el sindicato, Canarias registró en julio 37.063 vuelos, un 3,1 % más que en el mismo mes del año anterior. USCA sostiene que el tráfico continuará aumentando durante la temporada de invierno.

La organización sindical tiene previsto trasladar nuevamente sus reivindicaciones al Ministerio de Transportes en una reunión prevista para el 8 de septiembre, donde pretende abordar, entre otros asuntos, la situación de las torres privatizadas en Canarias.

Fuerteventura quiere evitar que la falta de personal se convierta en un problema operativo

El debate se encuentra ahora en un punto especialmente sensible.

Por una parte, el Aeropuerto de Fuerteventura mantiene actualmente su actividad y no existe constancia de una situación de retrasos generalizados provocados por la falta de controladores.

Por otra, el sector turístico considera que esperar a que aparezcan problemas para adoptar medidas sería llegar demasiado tarde.

La posición de Asofuer es precisamente esa: garantizar ahora una plantilla suficiente para afrontar los meses de mayor actividad.

La patronal quiere que los recursos humanos necesarios estén disponibles durante todo el año y considera que los costes relacionados con el personal de control aéreo forman parte de un servicio esencial para el funcionamiento de la conectividad de las islas.

La propuesta de los empresarios pasa por unir fuerzas con Lanzarote y trasladar una reivindicación conjunta a las instituciones y organismos responsables.

Una cuestión estratégica para la Isla

Para Fuerteventura, la cuestión va mucho más allá de un conflicto laboral entre una empresa y sus trabajadores.

El aeropuerto constituye una infraestructura estratégica para la Isla y uno de los principales puntos de entrada de turistas.

Cualquier eventual limitación de horarios, reducción de capacidad o dificultad operativa podría tener repercusiones sobre las compañías aéreas, los pasajeros, los establecimientos turísticos y el conjunto de la economía insular.

Por eso, el sector turístico reclama anticipación.

La situación actual no permite afirmar que exista una emergencia aeroportuaria ni que los pasajeros estén sufriendo actualmente una oleada de retrasos como consecuencia directa de la falta de controladores.

Lo que sí está documentado es que la plantilla de la torre de Fuerteventura se ha reducido respecto a años anteriores, que USCA lleva meses denunciando la situación, que el Cabildo ha reclamado soluciones, que la FECAI ha intervenido en el debate y que el conflicto laboral llegó a provocar una huelga indefinida durante este año.

Ahora, con la temporada alta a las puertas, los empresarios turísticos vuelven a pedir que se actúe antes de que el incremento de tráfico pueda poner a prueba la capacidad de las torres.

El interrogante queda abierto

Fuerteventura afronta los próximos meses con una pregunta encima de la mesa: si los 10 controladores que actualmente integran la plantilla de su torre serán suficientes para responder al aumento de operaciones previsto durante la temporada alta.

Asofuer considera necesario reforzar los efectivos.

USCA mantiene sus denuncias sobre la situación de las torres privatizadas.

El Cabildo lleva meses reclamando soluciones.

Y el sector turístico prepara un frente común con Lanzarote.

Por ahora, el servicio continúa prestándose con normalidad. Pero todas las partes que han expresado su preocupación coinciden en la necesidad de evitar que la falta de personal termine convirtiéndose en un problema para una infraestructura esencial para Fuerteventura.

La evolución de la situación durante las próximas semanas será determinante, especialmente a partir de noviembre, cuando la actividad turística y aérea aumente en el Archipiélago.