El programa, dirigido a personas mayores de 70 años en situación de fragilidad o con riesgo de pérdida funcional, ha atendido ya a más de 200 pacientes y ha logrado reducir las caídas en un 60%
La Gerencia de Atención Primaria de Tenerife continúa reforzando la atención a las personas mayores con la ampliación del proyecto FRAIL+AP a la Zona Básica de Salud de Los Silos-Buenavista, una iniciativa multidisciplinar diseñada para prevenir la discapacidad, reducir el riesgo de caídas y favorecer un envejecimiento más saludable y autónomo.
El programa está dirigido principalmente a personas mayores de 70 años que presentan problemas de fragilidad, riesgo de caídas o pérdida de funcionalidad. Con esta nueva incorporación, el proyecto amplía su presencia en la isla y permitirá estudiar y atender a una población aproximada de 250 usuarios que responden al perfil de paciente mayor frágil o prefrágil.

Equipo de profesionales del proyecto FRAIL+AP en el consultorio de Buenavista del Norte.
El proyecto FRAIL+AP comenzó hace diez meses como experiencia piloto en seis zonas básicas de salud de Tenerife y está financiado mediante una beca de investigación de la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias.
Su funcionamiento se apoya en un equipo multidisciplinar integrado principalmente por profesionales de fisioterapia y enfermería de enlace, encargados de detectar de forma precoz situaciones de fragilidad, realizar valoraciones integrales y acompañar a los pacientes durante todo el proceso de intervención y seguimiento.
Más de 200 pacientes atendidos y 400 valoraciones realizadas
Los resultados obtenidos desde la puesta en marcha del programa reflejan el alcance que está teniendo esta iniciativa dentro de la Atención Primaria de Tenerife.
En apenas diez meses, los equipos de FRAIL+AP han atendido a más de 200 personas mayores de 70 años con problemas relacionados con la fragilidad, el riesgo de caídas o la pérdida progresiva de capacidad funcional.
Además, los profesionales han desarrollado más de 100 sesiones grupales centradas en el ejercicio físico y la educación sanitaria. Estas actividades incluyen ejercicios de fuerza, equilibrio, resistencia y control motor, además de programas de reeducación de la marcha y recomendaciones destinadas a mejorar los hábitos nutricionales y prevenir accidentes.
Una de las consultas y valoraciones realizadas dentro del programa FRAIL+AP.
El proyecto también ha llevado a cabo alrededor de 400 valoraciones de personas mayores en situación de fragilidad. Estas evaluaciones incluyen una valoración geriátrica integral y diferentes pruebas funcionales que permiten conocer la situación inicial de cada paciente y comprobar posteriormente la evolución conseguida tras la intervención.

Una reducción del 60% en las caídas de los pacientes
Uno de los datos más relevantes del programa es la reducción registrada en el número de caídas entre las personas participantes.
Según los resultados obtenidos durante estos primeros meses de funcionamiento, la intervención desarrollada por FRAIL+AP ha permitido reducir las caídas de los pacientes atendidos en un 60%.
Junto a este descenso, los profesionales han constatado mejoras en diferentes parámetros relacionados con la funcionalidad y la calidad de vida de los participantes.
Entre los avances observados se encuentran una mejora de los resultados en las pruebas funcionales, un mejor estado de ánimo, una disminución de la percepción del dolor crónico y una reducción del número de consultas sanitarias y pruebas complementarias.
Estos resultados refuerzan la importancia de actuar de manera preventiva antes de que la pérdida de movilidad o autonomía termine generando una situación de dependencia.
Ejercicio, prevención y atención personalizada
El funcionamiento del programa comienza desde las propias consultas de Atención Primaria, donde se identifican aquellos pacientes que pueden beneficiarse de esta intervención.
Una vez detectado el perfil adecuado, se realiza un proceso de derivación y una valoración geriátrica integral individualizada por parte de los profesionales de enfermería de enlace.
Posteriormente, los fisioterapeutas llevan a cabo las correspondientes pruebas funcionales para determinar las capacidades físicas de cada participante y adaptar la intervención a sus necesidades.
Tras esta primera evaluación, los usuarios participan en un programa de ejercicio físico grupal y educación sanitaria que se desarrolla durante doce semanas.
El ejercicio físico adaptado es una de las herramientas fundamentales para prevenir la pérdida de funcionalidad y favorecer la autonomía de las personas mayores.
Las sesiones están diseñadas para trabajar aspectos esenciales como la fuerza muscular, el equilibrio, la resistencia, la movilidad y el control motor. Todo ello se desarrolla mediante actividades adaptadas a las capacidades de las personas participantes.
La educación sanitaria constituye también una parte importante del programa, con recomendaciones relacionadas con la prevención de caídas, la alimentación, los hábitos saludables y el mantenimiento de una vida activa.
Una atención que también aborda la soledad y el aislamiento social
FRAIL+AP no se limita únicamente a mejorar la condición física de los pacientes.
El proyecto incorpora una atención centrada en la persona y tiene en cuenta también sus necesidades sociales y emocionales. Entre sus objetivos se encuentra abordar situaciones como la soledad no deseada, el riesgo social, el aislamiento y la falta de participación comunitaria.
De esta manera, el programa pretende generar entornos más protectores y activos para las personas mayores en los municipios donde se desarrolla.
Las actividades grupales contribuyen a mantener la actividad física y a reforzar las relaciones sociales y la participación comunitaria.
La intervención concluye con una nueva valoración individual que permite comprobar la evolución de cada paciente. Posteriormente, los equipos mantienen un seguimiento para favorecer la adherencia a los ejercicios y consolidar los hábitos adquiridos durante el programa.
Un proyecto que sigue creciendo en Tenerife
FRAIL+AP comenzó su actividad en los centros de salud de Icod de los Vinos, Casco Botánico-Puerto de la Cruz, La Orotava Dehesas, La Orotava San Antonio, Tacoronte y Granadilla.
El proyecto cuenta actualmente con 25 profesionales de fisioterapia y enfermería de enlace que participan en el desarrollo y coordinación de las diferentes intervenciones.
Además, recientemente se incorporó al programa la residencia de mayores de la Fundación Canaria Casa de Acogida Madre del Redentor, donde 21 residentes mayores en situación de fragilidad están participando en esta iniciativa junto al fisioterapeuta del centro.
La incorporación de la Zona Básica de Salud de Los Silos-Buenavista supone ahora un nuevo paso en la expansión de este proyecto, que apuesta por intervenir de forma temprana ante los primeros signos de pérdida funcional.
Desde la Gerencia de Atención Primaria de Tenerife consideran prioritario continuar desarrollando iniciativas de este tipo para afrontar algunos de los principales retos asociados al envejecimiento de la población.
El mantenimiento de la autonomía, la prevención de la dependencia, el afrontamiento activo del dolor, la lucha contra la soledad no deseada y la reducción del aislamiento social forman parte de una estrategia que sitúa el ejercicio físico adaptado y la atención integral como herramientas fundamentales para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Con la llegada de FRAIL+AP a Los Silos-Buenavista, Tenerife amplía así un modelo de atención que busca adelantarse a la discapacidad y acompañar a las personas mayores para que puedan conservar durante más tiempo su independencia, movilidad y capacidad para desarrollar su vida cotidiana. 🏥
