Agricultura intensifica los controles de norte a sur de Fuerteventura tras detectar diez parcelas afectadas en La Caldereta y pide la colaboración ciudadana para evitar la propagación de esta plaga que amenaza a las tuneras
El Cabildo de Fuerteventura ha puesto en marcha un amplio dispositivo de vigilancia, seguimiento y actuación frente a la presencia en la Isla de la conocida como cochinilla mexicana o cochinilla silvestre, Dactylopius opuntiae, una especie considerada especialmente agresiva para las tuneras y con una elevada capacidad de propagación.

La Consejería insular de Agricultura, Ganadería y Pesca mantiene activo un protocolo de control desde que se detectó la presencia de este insecto en Fuerteventura. El objetivo es localizar cuanto antes cualquier posible foco, actuar sobre las plantas afectadas y evitar que la plaga pueda extenderse a otras zonas de la Isla.
Durante aproximadamente un mes y medio, los equipos encargados del seguimiento han realizado prospecciones y controles de norte a sur de Fuerteventura, en coordinación con el Servicio de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias y con la colaboración de Gestión del Medio Rural de Canarias (GMR).
Como resultado de estos trabajos, se han identificado diez parcelas afectadas en la zona de La Caldereta, en el municipio de La Oliva, donde ya se han aplicado las medidas necesarias para controlar los focos detectados.

Vigilancia reforzada en La Caldereta y las zonas próximas
La detección de la cochinilla mexicana ha obligado a reforzar la vigilancia especialmente en el norte de Fuerteventura. Aunque los focos localizados se concentran hasta el momento en la zona de La Caldereta, el Cabildo ha extendido las prospecciones a otras áreas y ha intensificado el control en los núcleos próximos.
Las actuaciones preventivas se han reforzado en zonas como Fimapaire, Vallebrón y Guisguey, con el objetivo de detectar de manera temprana cualquier nueva presencia de la especie y poder intervenir antes de que se produzca una expansión mayor.
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, ha destacado la importancia de mantener un seguimiento constante de los posibles focos y actuar con rapidez para aplicar las medidas fitosanitarias adecuadas.
La responsable insular ha subrayado que se trata de una especie de rápida propagación y especialmente dañina para las tuneras, por lo que la detección temprana resulta fundamental para limitar su transmisión y reducir las consecuencias que podría tener sobre los cultivos y el entorno natural de Fuerteventura.

Enrique Pérez destaca la necesidad de una respuesta rápida
Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura, Enrique Pérez, ha señalado que la aparición de la cochinilla mexicana obliga a mantener una vigilancia constante, especialmente teniendo en cuenta los daños que esta especie ha provocado en otras islas del Archipiélago.
El consejero ha destacado que, por el momento, los focos detectados se encuentran localizados en una zona concreta de La Caldereta, una circunstancia que ha permitido concentrar las actuaciones y establecer un dispositivo preventivo en el entorno.
Según ha explicado, además de las intervenciones realizadas en las parcelas afectadas, se han desarrollado inspecciones en todo el territorio insular y se ha extremado la vigilancia en las zonas colindantes para garantizar una respuesta rápida ante cualquier nueva detección.
El objetivo es impedir que la plaga pueda extenderse hacia otras áreas de Fuerteventura, donde la presencia de tuneras forma parte tanto del paisaje como de la actividad agrícola tradicional de la Isla.
Tratamientos fitosanitarios y eliminación de las tuneras afectadas
Las plantas afectadas por la cochinilla mexicana están siendo tratadas siguiendo los criterios establecidos por los servicios competentes en materia de Sanidad Vegetal.
En aquellos casos en los que el estado de la tunera obliga a su eliminación, se procede a retirar la planta y enterrarla a una profundidad aproximada de 40 centímetros, aplicando posteriormente cal y cerrando adecuadamente la zona.
Estas medidas buscan evitar que los ejemplares afectados se conviertan en un punto de propagación de la plaga hacia otras parcelas o espacios naturales.
Para llevar a cabo parte de estos trabajos, el Cabildo de Fuerteventura cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de La Oliva. La Concejalía de Sector Primario, dirigida por Rubén González, ha facilitado suelo para realizar las actuaciones necesarias relacionadas con la eliminación de las plantas afectadas.
La coordinación entre las diferentes administraciones permite, según el Cabildo, responder de manera más rápida ante la aparición de nuevos focos y aplicar los protocolos establecidos para contener la expansión de la especie.

Una amenaza directa para las tuneras
La Dactylopius opuntiae, conocida popularmente como cochinilla mexicana, cochinilla basta de carmín o cochinilla silvestre, es un insecto que afecta principalmente a las tuneras.
Su presencia puede detectarse por la aparición sobre las pencas de pequeñas manchas o acumulaciones blanquecinas de aspecto algodonoso, una característica que permite identificar visualmente las zonas donde puede estar instalada la plaga.
El insecto se adhiere a las pencas y se alimenta de la savia de la planta. Con el paso del tiempo, este proceso debilita la tunera y puede provocar un deterioro progresivo de su estructura vegetal.
En los casos más graves, la planta puede sufrir necrosis y terminar muriendo.
La capacidad de propagación de esta especie convierte el traslado de material vegetal afectado en uno de los principales riesgos para la aparición de nuevos focos. Por este motivo, las autoridades insulares insisten en la importancia de no mover tuneras, pencas u otros restos vegetales cuando exista la sospecha de que puedan estar afectados.
Detectada por primera vez en Canarias en 2010
La presencia de la cochinilla mexicana en Canarias fue detectada por primera vez en el año 2010.
Desde entonces, la expansión de la especie en diferentes territorios del Archipiélago ha llevado a las administraciones públicas y a los servicios de Sanidad Vegetal a establecer medidas de control, vigilancia y tratamiento.
La llegada de la plaga a Fuerteventura ha activado ahora un seguimiento específico en toda la Isla. El trabajo realizado durante las últimas semanas ha permitido localizar los focos conocidos y actuar directamente sobre las parcelas afectadas.
El Cabildo mantiene abierto el dispositivo de vigilancia y continuará realizando controles para comprobar si existen nuevas zonas afectadas.

El Cabildo pide la colaboración de agricultores y ciudadanía
La colaboración de la población es uno de los elementos considerados fundamentales para impedir la propagación de la cochinilla mexicana.
Desde el Cabildo de Fuerteventura se solicita a agricultores, propietarios de terrenos y ciudadanía en general que extremen la vigilancia y comuniquen cualquier posible avistamiento.
Como medida preventiva, se recomienda evitar el desplazamiento o traslado de cualquier material vegetal que pueda estar afectado.
En caso de detectar tuneras con manchas o acumulaciones blanquecinas sospechosas, se pide no manipular ni trasladar la planta y comunicar la situación a los servicios competentes para que puedan realizar una inspección y determinar si se trata de un foco de cochinilla mexicana.
Las personas que detecten una posible presencia de esta especie pueden ponerse en contacto con el Servicio de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura a través de los teléfonos 928 532 035 y 928 531 184.
También se encuentran disponibles los correos electrónicos agricultura@cabildofuer.es y ganaderia@cabildofuer.es.
Asimismo, las incidencias pueden comunicarse a la Agencia de Agricultura, Ganadería y Pesca en Gran Tarajal, a través del teléfono 928 870 782 o del correo electrónico ext_gt@cabildofuer.es.
El Cabildo insiste en que la detección temprana y la rápida comunicación de cualquier posible foco son esenciales para contener la expansión de esta plaga.
La vigilancia se mantiene activa en toda Fuerteventura, con especial atención a las zonas donde ya se han detectado parcelas afectadas y a los municipios y núcleos próximos a La Caldereta.
Con este dispositivo, las administraciones implicadas buscan proteger las tuneras de Fuerteventura, limitar la expansión de la cochinilla mexicana y preservar tanto la actividad agrícola como uno de los elementos vegetales más reconocibles del paisaje majorero.
