El plan de empleo del Cabildo combina la conservación de espacios patrimoniales con la creación de empleo local y ya ha intervenido en numerosos enclaves de la Isla
El proyecto ‘Memoria Viva 2025’ continúa avanzando en la recuperación, conservación y puesta en valor de diferentes espacios patrimoniales de Fuerteventura. La iniciativa, impulsada por el Cabildo de Fuerteventura, combina la protección de la historia y la identidad de la Isla con la generación de oportunidades de empleo local.

El programa cuenta con un equipo formado por 17 trabajadores y trabajadoras, entre oficiales de primera, peones ordinarios y personal administrativo, y tiene una duración de un año. Su objetivo es actuar sobre espacios patrimoniales de titularidad pública que necesitan trabajos de conservación, mantenimiento y rehabilitación.
Actuaciones en diferentes puntos de Fuerteventura
A lo largo de su desarrollo, ‘Memoria Viva 2025’ ha extendido sus actuaciones por diferentes municipios de Fuerteventura, interviniendo en edificios, instalaciones y elementos que forman parte del patrimonio histórico y etnográfico de la Isla.
Entre las actuaciones desarrolladas se encuentran los trabajos realizados en la Casa del Arrendatario de Cofete, en Pájara, donde se llevaron a cabo labores de impermeabilización y reparación de cubiertas, pintura interior y exterior, restauración de carpinterías y acondicionamiento de los sistemas de desagüe.
El proyecto también ha permitido intervenir en el campo de lucha de Casillas del Ángel, en Puerto del Rosario, con trabajos de limpieza, restauración de las gradas y pintura.
En el ámbito del patrimonio etnográfico, la cuadrilla ha desarrollado igualmente trabajos de conservación en diferentes molinos de Fuerteventura. En los molinos de Villaverde se realizaron labores de limpieza interior y exterior, pintura y conservación de elementos de madera y puertas.
Los molinos forman parte de uno de los elementos más característicos del paisaje tradicional majorero. De hecho, los molinos históricos de Fuerteventura cuentan con protección como Bien de Interés Cultural desde 1994.
La Casa Alta de Tindaya y el molino de Valles de Ortega
Entre las actuaciones que continúan desarrollándose se encuentra la Casa Alta de Tindaya, en el municipio de La Oliva, un inmueble de arquitectura tradicional majorera que actualmente alberga un espacio dedicado a los valores culturales, arqueológicos, históricos, geológicos y naturales vinculados a la montaña de Tindaya.
También se están realizando trabajos en el molino de Valles de Ortega, en Antigua, donde las labores incluyen limpieza, conservación, restauración de elementos de madera y trabajos de pintura.
Estos trabajos permiten prolongar la conservación de construcciones que forman parte de la identidad de Fuerteventura y que, además de su valor histórico, constituyen recursos de interés para el turismo cultural.

Patrimonio y empleo, unidos
El proyecto ‘Memoria Viva 2025’ no se limita a la rehabilitación física de los espacios. La iniciativa persigue también generar oportunidades laborales y favorecer la incorporación al mercado de trabajo de personas con mayores dificultades de acceso al empleo.
La actuación está cofinanciada por el Cabildo de Fuerteventura y el Gobierno de Canarias a través del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN) y dispone de una inversión de 472.007,63 euros destinada a costes laborales.
Desde el Cabildo se destaca que este tipo de programas permiten intervenir de forma continuada en enclaves históricos y patrimoniales, contribuyendo a mantenerlos en buenas condiciones y evitando que el paso del tiempo provoque un deterioro irreversible.
Mantener viva la memoria de la Isla
Iglesias, molinos, casas tradicionales, espacios culturales y otros elementos del patrimonio majorero forman parte de una memoria colectiva que se ha transmitido durante generaciones.
Con actuaciones como las desarrolladas a través de ‘Memoria Viva 2025’, Fuerteventura continúa recuperando parte de ese legado y preparándolo para las generaciones futuras.
La conservación del patrimonio se convierte así en una herramienta que une historia, cultura, empleo y turismo, contribuyendo a mantener vivos los espacios que forman parte de la identidad de Fuerteventura.
