Una rápida maniobra por tierra y aire evitó que el incendio de este jueves se desmandara en la cumbre. El operativo peina ahora la zona para erradicar cualquier rescoldo latente antes de cerrar el caso.
Un cerco relámpago contra las llamas
Lo que pintaba como una tarde tensa en la cumbre de Gran Canaria ha acabado en un importante despliegue con desenlace favorable. El conato declarado este jueves en los altos de Cazadores, dentro de la jurisdicción de Telde, ha quedado totalmente bajo control tras un intenso despliegue que no dio tregua ni de noche ni de día.
La clave del éxito estuvo en la contundencia del primer golpe. Alrededor de las 19:30 horas del mismo jueves, los equipos de extinción lograban atenazar el avance del fuego, dejándolo estabilizado y sin llamas activas. La confirmación oficial del paso a fase de control la ratificaba el Centro Coordinador de Operaciones Insular (CECOPIN) a primera hora del viernes, tras una noche de rastreo ininterrumpido a pie de monte.
Balance del terreno y despeje de accesos

Los técnicos de emergencias calculan que el fuego ha devorado una franja de entre ocho y diez hectáreas. Al discurrir por una zona de matorral bajo, la vegetación más castigada ha sido el pasto, las pitas y las tuneras, sin que afortunadamente haya que lamentar males mayores en masa forestal densa.
Durante los momentos de mayor incertidumbre, la Guardia Civil y la Policía Local cortaron el paso en las vías GC-120 y GC-130. Una decisión logística fundamental que no solo protegió a los conductores del humo y las llamas, sino que dejó vía libre a las autobombas y camiones de bomberos para posicionarse con rapidez.
Peinado de superficie e investigación sobre el origen

Aunque el perímetro ya no se mueve, la cumbre no se queda sola. Para evitar que el viento o las temperaturas reactiven algún rescoldo bajo las cenizas, el operativo mantiene sobre el terreno a dos equipos Presa, dos unidades Bravo y varios agentes de medio ambiente, respaldados por las pasadas de los medios aéreos que se reincorporaron al amanecer para refrescar la zona calcinada.
Mientras los retenes rematan los puntos calientes, la Brigada de Investigación de Causas ha tomado el relevo sobre el terreno quemado para tomar muestras y esclarecer qué o quién desencadenó las llamas.
Reconocimiento a la cadena de emergencias
Desde el Ayuntamiento de Telde han querido cerrar filas con los efectivos que acudieron a la llamada de auxilio. La corporación local ha calificado la actuación de «respuesta ejemplar», agradeciendo la coordinación impecable entre el Cabildo, los cuerpos de seguridad, las cuadrillas forestales y los voluntarios que evitaron que la ladera de Cazadores sufriera un golpe mayor.
