Sanidad cierra el brote de sarampión en Tenerife y alerta de las lagunas de vacunación entre los afectados

Solo una de las cinco personas vinculadas al episodio contaba con una dosis previa de la vacuna, mientras Salud Pública insiste en completar la pauta para frenar la transmisión

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud ha dado por cerrado el reciente episodio de sarampión detectado en Tenerife después de que haya transcurrido el periodo de vigilancia establecido sin que se hayan registrado nuevos contagios relacionados con el brote.

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El episodio, que comenzó a investigarse el pasado mes de junio, vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mantener una correcta protección frente a una enfermedad que, pese a ser prevenible mediante vacunación, continúa generando casos y brotes cuando encuentra grupos de población sin la inmunización completa.

Uno de los datos más significativos conocidos tras el seguimiento epidemiológico es la situación vacunal de las personas afectadas. De los cinco casos vinculados al brote en Tenerife, únicamente una persona había recibido previamente una dosis de la vacuna contra el sarampión, aunque no había completado la pauta recomendada.

Los otros adultos afectados, con edades comprendidas entre los 47 y los 51 años, presentaban una protección insuficiente frente a la enfermedad. Tres de ellos no habían sido vacunados y otro solo había recibido una dosis.

Un bebé de ocho meses entre las personas afectadas

Entre los casos relacionados con el episodio también se encontraba un bebé de ocho meses.

El menor recibió la vacuna después de haber estado expuesto al virus, dentro de las medidas adoptadas por los servicios sanitarios tras detectarse el riesgo de contagio. Por edad, todavía no le correspondía la vacunación ordinaria contemplada en el calendario infantil.

La vigilancia de este tipo de contactos forma parte de los protocolos activados por Salud Pública cuando se confirma un caso de sarampión, especialmente debido a la elevada capacidad de transmisión del virus y a la necesidad de proteger a las personas más vulnerables.

El episodio tuvo además un caso inicial relacionado con un menor de cuatro años que había pasado unos días en Tenerife y cuyo diagnóstico fue comunicado desde Reino Unido después de regresar a ese país.

Este primer caso está relacionado con el origen de la investigación epidemiológica, aunque no se contabiliza como uno de los cinco afectados incluidos en el brote notificado en Canarias. En conjunto, la investigación sanitaria estuvo vinculada a seis personas, si bien el caso comunicado desde Reino Unido queda fuera del recuento epidemiológico oficial del brote registrado en las Islas.

La vacunación, principal barrera frente al virus

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El cierre del episodio no significa que desaparezca la necesidad de mantener la vigilancia. El sarampión es una enfermedad causada por un virus altamente contagioso que se transmite principalmente a través de secreciones respiratorias y puede propagarse con rapidez entre personas que no cuentan con una protección adecuada.

Los síntomas iniciales pueden incluir fiebre alta, tos, mucosidad, conjuntivitis y malestar general. Posteriormente puede aparecer la característica erupción cutánea que comienza habitualmente en la cabeza y se extiende al resto del cuerpo. Aunque muchos pacientes evolucionan favorablemente, la enfermedad puede provocar complicaciones, especialmente en bebés, personas inmunodeprimidas y otros grupos vulnerables.

Por este motivo, Sanidad insiste en que la vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir el riesgo de contraer la enfermedad y limitar su transmisión.

La protección frente al sarampión forma parte de la conocida vacuna triple vírica, que también protege contra la rubéola y la parotiditis.

Dos dosis para completar la protección

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El Ministerio de Sanidad recomienda completar la pauta con dos dosis. En el calendario común, la primera se administra a los 12 meses de edad y la segunda durante la infancia, mientras que las recomendaciones para Canarias contemplan igualmente estrategias destinadas a mejorar la inmunización de adolescentes y adultos que no puedan acreditar una protección completa.

Precisamente, los datos conocidos tras el brote de Tenerife reflejan la importancia de revisar la situación vacunal, especialmente entre las personas adultas que desconocen si recibieron las dos dosis o no disponen de documentación sobre su inmunización.

El Servicio Canario de la Salud señala que las personas nacidas en España a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y no puedan acreditar haber recibido correctamente dos dosis de la vacuna deben consultar su situación vacunal.

Esta revisión cobra especial importancia en un contexto en el que los movimientos internacionales y la aparición de casos importados pueden facilitar la introducción del virus en territorios donde no existe una transmisión continuada.

Canarias refuerza la vigilancia ante los casos importados

El sarampión se mantiene bajo una estrecha vigilancia epidemiológica en España y Canarias. La detección temprana de los casos, la identificación de contactos y la comprobación del estado de vacunación son algunas de las herramientas que permiten contener rápidamente posibles cadenas de transmisión.

Desde el Servicio Canario de la Salud se recuerda que mantener altas coberturas de vacunación es fundamental para proteger no solo a la persona vacunada, sino también a quienes no pueden recibir determinadas vacunas por razones médicas o por su edad.

La inmunización colectiva adquiere especial relevancia en el caso del sarampión debido a su elevada capacidad de contagio. Las autoridades sanitarias han situado históricamente en torno al 95 % el objetivo de cobertura con las dosis recomendadas para mantener una protección comunitaria elevada.

Un episodio cerrado, pero con un mensaje claro

La ausencia de nuevos casos asociados permite a Salud Pública dar por finalizado este brote en Tenerife. Sin embargo, el balance deja un dato especialmente relevante: la mayoría de las personas afectadas no disponían de una pauta completa de vacunación.

El episodio sirve así como recordatorio de que enfermedades que durante décadas han reducido considerablemente su presencia gracias a los programas de inmunización pueden volver a aparecer cuando existen bolsas de población susceptible.

Sanidad recomienda a las personas que tengan dudas sobre su historial vacunal consultar con los servicios sanitarios para comprobar si cuentan con la protección recomendada.

En Canarias, las autoridades sanitarias continúan reforzando las estrategias de inmunización y vigilancia para reducir el riesgo de nuevos brotes y detectar con rapidez cualquier posible cadena de transmisión.

El mensaje tras el cierre del episodio es claro: la vacunación y el cumplimiento de la pauta completa siguen siendo las principales herramientas para evitar nuevos contagios y proteger a la población frente al sarampión.

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