El fuego, originado en la zona de Las Moradas, junto al Roque Bentayga, afectó a unos 2.000 metros cuadrados y no provocó daños personales ni en viviendas
El conato de incendio forestal declarado en la noche del lunes 29 de junio, en el municipio de Tejeda (Gran Canaria), ha quedado completamente controlado gracias a la rápida actuación del amplio dispositivo de emergencias desplegado por el Cabildo de Gran Canaria y los diferentes servicios de extinción.
El primer aviso se recibió alrededor de las 23:00 horas, cuando se detectó un foco de incendio en la zona de Las Moradas, junto a la carretera GC-60, en las inmediaciones del emblemático Roque Bentayga, uno de los espacios naturales y paisajísticos más valiosos de la isla.
Amplio despliegue para frenar el avance de las llamas

Tras recibirse el aviso, el Centro de Coordinación Operativa Insular (CECOPIN) activó un importante dispositivo de extinción integrado por bomberos forestales del Cabildo de Gran Canaria, efectivos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, además de medios terrestres y aéreos, cuya rápida intervención resultó decisiva para impedir que el fuego se propagara.
Las labores de extinción se centraron en atacar el incendio desde distintos flancos, consiguiendo estabilizar la situación durante la madrugada y evitando que las llamas alcanzaran una mayor extensión.
Unos 2.000 metros cuadrados afectados
Las primeras estimaciones realizadas por los equipos de intervención indican que el conato afectó aproximadamente a 2.000 metros cuadrados de superficie forestal, una cifra reducida teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas adversas existentes en ese momento.
Sin daños personales ni evacuaciones
Según la información facilitada por los servicios de emergencia, no se han registrado daños personales, ni ha sido necesario evacuar viviendas o núcleos poblados.
Asimismo, tampoco se han comunicado daños materiales en edificaciones, gracias a la rápida respuesta del operativo desplegado.
Vigilancia durante toda la noche para evitar reactivaciones
Aunque el incendio quedó controlado pocas horas después de declararse, los equipos de emergencia permanecieron trabajando durante toda la noche realizando labores de vigilancia, refresco del terreno y revisión de puntos calientes, con el objetivo de evitar posibles reactivaciones.
Las autoridades mantuvieron además un seguimiento constante de la evolución del incendio hasta garantizar que el perímetro permanecía completamente asegurado.
Posibles restricciones de tráfico
Durante las labores de extinción se contempló la posibilidad de realizar restricciones puntuales en la circulación de la carretera GC-60, con el fin de facilitar el trabajo de los servicios de emergencia y garantizar la seguridad tanto de los efectivos como de los conductores que transitaban por la zona.
Gran Canaria continúa en alerta por riesgo de incendios
Este conato se produce en un momento especialmente delicado para la isla de Gran Canaria, que permanece bajo alerta por riesgo de incendios forestales debido a las altas temperaturas, la baja humedad, la presencia de calima y las rachas de viento previstas para estos días.
Ante esta situación, las autoridades insisten en extremar las precauciones, evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.
Reconocimiento a la labor de los equipos de extinción
La rápida coordinación entre los distintos cuerpos de emergencia permitió controlar el incendio en pocas horas y evitar consecuencias de mayor gravedad en una zona de enorme valor medioambiental.
Una vez más, el trabajo de los bomberos forestales, los efectivos del Consorcio de Emergencias, los medios aéreos y el resto de profesionales implicados ha resultado fundamental para proteger el patrimonio natural de Gran Canaria y garantizar la seguridad de la población.
