Canary Wine participa en un proyecto de casi 600.000 euros que utilizará inteligencia artificial para anticipar plagas, drones en terrenos extremos y técnicas regenerativas para proteger los viñedos frente al cambio climático
La inteligencia artificial, los drones y las nuevas técnicas de agricultura regenerativa comienzan a abrirse paso en uno de los sectores más tradicionales y singulares del Archipiélago. La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias – Canary Wine participará durante los próximos años en un proyecto de innovación que busca transformar la manera en la que se trabaja en algunos de los viñedos más difíciles del país.

A través de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias, AVIBO, su órgano de gestión, la DOP Islas Canarias – Canary Wine forma parte de PENVITIS+, una iniciativa supraautonómica que reunirá a entidades de Canarias, Galicia y Cataluña para desarrollar nuevas soluciones tecnológicas destinadas a la denominada viticultura en fuerte pendiente.
El proyecto, cuyo nombre completo es Viticultura inteligente y sostenible para la adaptación climática y la mejora de la calidad del viñedo en fuerte pendiente, cuenta con una subvención pública de 599.238,85 euros concedida por el Fondo Español de Garantía Agraria, FEGA, dentro del Plan Estratégico de la Política Agraria Común de España para el periodo 2023-2027.
La iniciativa se desarrollará durante las campañas vitivinícolas de 2026, 2027 y 2028 y plantea una combinación de tecnología, análisis de datos y nuevas prácticas agrícolas para dar respuesta a algunos de los grandes problemas que amenazan la continuidad de los viñedos situados en terrenos de difícil acceso.
El desafío de cultivar la vid en pendientes extremas
PENVITIS+ pone el foco en un tipo de agricultura especialmente exigente: la viticultura desarrollada en terrenos con pendientes superiores al 30 por ciento.
En estas zonas, la utilización de maquinaria convencional es muy limitada y, en numerosas ocasiones, buena parte de las tareas depende directamente del trabajo manual de los viticultores.
La dificultad del terreno obliga a realizar muchas labores con un elevado esfuerzo físico y aumenta los costes y el tiempo necesarios para mantener los cultivos.
A esta situación se suma una serie de problemas que afectan al presente y al futuro del sector. El envejecimiento de los profesionales, la falta de relevo generacional, el aumento de las temperaturas, los periodos de sequía, las lluvias intensas y la creciente presión de plagas y enfermedades dibujan un escenario cada vez más complejo.
La continuidad de estos viñedos no tiene únicamente una dimensión económica.
La actividad vitivinícola forma parte del paisaje y de la identidad de numerosos territorios rurales. Su abandono supondría también la pérdida de espacios agrícolas con un importante valor histórico, cultural y medioambiental.
En Canarias, donde la vid se cultiva en condiciones geográficas y climáticas muy particulares y donde se conservan variedades con un importante valor patrimonial, encontrar nuevas herramientas para garantizar la viabilidad de las explotaciones se ha convertido en un objetivo estratégico.
Inteligencia artificial para adelantarse a las enfermedades
Uno de los principales pilares de PENVITIS+ será la aplicación de inteligencia artificial al manejo del viñedo.
El proyecto pretende desarrollar y validar modelos predictivos capaces de anticipar al menos el 80 por ciento de las incidencias relacionadas con plagas y enfermedades.
Para ello se combinará el modelo FITOVIT, desarrollado en Galicia, con sistemas de inteligencia artificial desarrollados en Canarias.
Estas herramientas permitirán analizar y relacionar diferentes tipos de información, entre ellos datos meteorológicos, variables agronómicas y la información obtenida a través de la monitorización de las parcelas.
El objetivo es facilitar a los viticultores una información más precisa que les permita anticiparse a posibles problemas antes de que estos afecten de forma importante a los cultivos.
La Estación de Viticultura y Enología de Galicia, dependiente de la Axencia Galega de Calidade Alimentaria, será la encargada de validar científicamente la precisión de los modelos utilizados en los diferentes territorios participantes.
La aplicación de estos sistemas no solo busca detectar antes la aparición de plagas y enfermedades. También pretende reducir la necesidad de realizar tratamientos innecesarios.
Entre los objetivos establecidos se encuentra disminuir en un 30 por ciento el empleo de productos fitosanitarios, aplicando tratamientos únicamente cuando sean necesarios y ajustándolos a las condiciones reales de cada parcela.
La participación de la DOP Islas Canarias – Canary Wine permitirá incorporar al proyecto la experiencia desarrollada en el Archipiélago en la utilización de inteligencia artificial para anticipar enfermedades de la vid y determinar las necesidades hídricas de los cultivos.
Esta última cuestión adquiere una especial relevancia en un territorio como Canarias, donde la gestión eficiente del agua y la adaptación a los periodos de sequía son factores determinantes para el futuro de la agricultura.
Drones para llegar donde no puede la maquinaria
La segunda gran línea de trabajo del proyecto estará centrada en la utilización de drones para la aplicación de tratamientos fitosanitarios en parcelas situadas en zonas de fuerte pendiente y difícil acceso.
La tecnología podría convertirse en una herramienta especialmente útil para reducir la carga física de los agricultores y facilitar determinadas labores en lugares donde el uso de maquinaria convencional resulta prácticamente imposible.
PENVITIS+ se ha marcado como objetivo reducir en un 30 por ciento el tiempo de trabajo manual destinado a este tipo de tareas.
Los ensayos se realizarán en parcelas de Canarias, Galicia y Cataluña, permitiendo evaluar el comportamiento de los drones en diferentes condiciones y comparar los resultados con los métodos tradicionales.
Entre las zonas de prueba se encuentran parcelas de Adegas Moure, en la Ribeira Sacra, donde las pendientes pueden llegar a alcanzar el 70 por ciento.
Se trata de algunos de los escenarios más exigentes para el cultivo de la vid y permitirán comprobar hasta qué punto la utilización de drones puede mejorar la eficiencia de los tratamientos y aumentar la seguridad de los viticultores.
La tecnología también podría facilitar una aplicación más precisa y adaptada a las necesidades de cada cultivo.
La salud del suelo, clave frente al cambio climático
El tercer gran eje de PENVITIS+ estará centrado en la mejora de la salud del suelo y en la aplicación de prácticas regenerativas.
El proyecto estudiará el uso de cubiertas vegetales y nuevas estrategias de manejo de la vegetación y del follaje para conservar la humedad, reducir la erosión y proteger los racimos frente a las altas temperaturas.
Los suelos situados en zonas de fuerte pendiente son especialmente vulnerables a la erosión.
Las lluvias intensas pueden provocar la pérdida de tierra y nutrientes, afectando a largo plazo a la capacidad productiva de las parcelas.
Por este motivo, el proyecto busca desarrollar estrategias que permitan aumentar la capacidad de los suelos para resistir condiciones climáticas extremas.
La conservación de la humedad será otro de los aspectos fundamentales.
El aumento de las temperaturas y los periodos prolongados de sequía están obligando a los viticultores a adaptar sus sistemas de cultivo.
PENVITIS+ analizará cómo las prácticas regenerativas pueden contribuir a mejorar la resiliencia de los viñedos y reducir los efectos negativos de estos fenómenos.
Uno de los objetivos establecidos es disminuir en un 30 por ciento los efectos de los golpes de calor sobre la maduración de la uva.
Las altas temperaturas pueden alterar el equilibrio de la fruta y afectar a parámetros fundamentales para la elaboración del vino, como los niveles de azúcar, la acidez y el pH.
La mejora del manejo de la vegetación y la protección de los racimos permitirá estudiar nuevas fórmulas para mantener una maduración más equilibrada en un contexto de temperaturas cada vez más elevadas.

Canarias, Galicia y Cataluña unen conocimiento y tecnología
PENVITIS+ está coordinado por la Asociación Clúster Vitivinícola Catalán, INNOVI, y reúne a doce entidades relacionadas con el sector vitivinícola, la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento.
Junto a AVIBO participan como entidades beneficiarias el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Priorat, Adegas Moure y Celler Mas Doix.
También forman parte de la iniciativa el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra, Bodegas Viñátigo, el Institut Català de la Vinya i el Vi, INCAVI, la Estación de Viticultura y Enología de Galicia, EVEGA-AGACAL, el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, ICCA, GALA Media y Zabala Innovation.
La colaboración entre los tres territorios permitirá analizar cómo responden las nuevas herramientas en diferentes condiciones climáticas, geográficas y agrícolas.
Canarias, la Ribeira Sacra y el Priorat comparten un elemento fundamental: la existencia de zonas vitivinícolas donde el cultivo se desarrolla en condiciones complejas y donde mantener la actividad exige un importante esfuerzo humano.
La intención del proyecto es que los resultados obtenidos puedan ser posteriormente aplicados en otros territorios con características similares.
Del ensayo a los viñedos del futuro
PENVITIS+ no se limitará a la realización de pruebas en parcelas experimentales.
El proyecto contempla también la transferencia de conocimiento mediante jornadas técnicas, informes y materiales divulgativos dirigidos a viticultores, bodegas, denominaciones de origen y centros tecnológicos.
El objetivo es trasladar las soluciones desarrolladas directamente al sector y facilitar su aplicación en otros territorios.
La iniciativa pretende contribuir a mejorar la competitividad y la sostenibilidad de los viñedos situados en zonas difíciles, pero también a combatir uno de los grandes riesgos que afrontan muchas áreas rurales: el abandono progresivo de la actividad agrícola.
La incorporación de inteligencia artificial permitirá analizar grandes cantidades de datos y anticiparse a posibles problemas.
Los drones podrían facilitar determinadas tareas en terrenos donde la maquinaria convencional no puede trabajar.
Las técnicas regenerativas, por su parte, buscarán crear suelos más resistentes y preparados para afrontar las consecuencias del cambio climático.
Durante las campañas vitivinícolas de 2026, 2027 y 2028, estas tecnologías y prácticas serán puestas a prueba en Canarias, Galicia y Cataluña.
Los resultados determinarán hasta qué punto estas herramientas pueden convertirse en una parte habitual del trabajo de los viticultores en los próximos años.
La participación de la DOP Islas Canarias – Canary Wine en PENVITIS+ refuerza la apuesta del sector vitivinícola canario por la innovación y la sostenibilidad.
En un contexto marcado por el cambio climático, la escasez de recursos y la dificultad para garantizar el relevo generacional, el futuro de muchos viñedos podría depender también de la capacidad del sector para incorporar nuevas tecnologías.
La inteligencia artificial, los drones y la agricultura regenerativa ya no son únicamente conceptos asociados al futuro.
Desde este año comienzan a ponerse a prueba en algunos de los viñedos más complejos de España.
Y Canarias estará en primera línea de esa transformación. 🍇🤖🚁🌱
