Las pensiones más elevadas ganan peso en Canarias mientras aumenta el número de beneficiarios y la pensión media de jubilación se acerca a los 1.500 euros
El sistema de pensiones en Canarias continúa experimentando una transformación profunda. El aumento progresivo de las prestaciones, la llegada a la jubilación de generaciones con carreras laborales más largas y mayores bases de cotización y la revalorización anual de las pensiones están provocando que cada vez sean más los pensionistas del Archipiélago que superan determinadas barreras económicas.
Entre ellos se encuentran ya más de 47.000 pensionistas canarios que perciben prestaciones superiores a los 2.000 euros mensuales, según los datos estadísticos de distribución de las pensiones por tramos de cuantía publicados por la Seguridad Social.
Una cifra que refleja una realidad que hasta hace no demasiados años era mucho menos habitual en Canarias: el crecimiento del número de personas que, tras décadas de cotización, acceden a pensiones situadas en los tramos más elevados del sistema.
Más de 380.000 personas cobran una pensión contributiva en Canarias
La evolución general del sistema también confirma el incremento constante del número de beneficiarios.
Según los datos publicados por el Instituto Canario de Estadística, en mayo de 2026 había en Canarias 380.400 personas cobrando una pensión contributiva, lo que suponía un incremento del 2,7 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior.
La cuantía media del conjunto de las pensiones contributivas se situaba en 1.250,9 euros mensuales, con un crecimiento interanual del 4,7 por ciento.
Detrás de esta evolución se encuentra, principalmente, el peso de las pensiones de jubilación, que siguen siendo las más numerosas del sistema.
Una nueva generación de jubilados con carreras laborales más largas
El incremento de las pensiones más elevadas está directamente relacionado con la evolución del mercado laboral y de las carreras de cotización.
Las personas que están accediendo actualmente a la jubilación no son las mismas generaciones que comenzaron a retirarse hace dos o tres décadas. Muchos de los nuevos pensionistas han acumulado periodos de cotización más largos y, en determinados casos, han desarrollado carreras profesionales con salarios y bases de cotización superiores a las de generaciones anteriores.
Eso no significa que la situación sea igual para todos.
Canarias continúa presentando importantes diferencias entre pensionistas. Mientras decenas de miles de personas superan ya los 2.000 euros mensuales, una parte importante de la población pensionista continúa percibiendo cantidades considerablemente inferiores.
En Canarias, 216.000 personas percibían una pensión de jubilación, con una cuantía media de 1.454,7 euros al mes. El número de jubilados había aumentado en casi 6.000 personas en apenas un año.
La diferencia entre una pensión depende de numerosos factores: los años cotizados, las bases de cotización durante la vida laboral, la edad de jubilación, posibles lagunas de cotización y el tipo de prestación reconocida.
La pensión media de jubilación supera los 1.450 euros
La pensión media de jubilación en Canarias se situó en mayo en 1.454,7 euros mensuales, una cifra que supone un incremento del 4,7 por ciento respecto al año anterior.
Sin embargo, esta cantidad representa únicamente una media.
Por debajo de ella se encuentran miles de pensionistas con prestaciones más reducidas, mientras que en los tramos superiores se concentran quienes, después de carreras laborales con mayores cotizaciones, perciben cantidades superiores a los 2.000 euros mensuales.
La estadística de la Seguridad Social permite precisamente comprobar cómo se distribuyen las prestaciones en diferentes tramos económicos, una información que refleja la creciente presencia de pensiones situadas en las franjas más altas.
Los informes oficiales de junio de 2026 incluyen la distribución de las pensiones por cuantía y por comunidades autónomas, permitiendo analizar la evolución de estas prestaciones en Canarias y en el conjunto del país.
También crecen las pensiones de viudedad e incapacidad
La jubilación es la prestación más numerosa, pero no es la única que forma parte de la nómina mensual de la Seguridad Social en Canarias.
Los últimos datos del ISTAC señalan que 83.800 personas percibían una pensión de viudedad, con una cuantía media de 919,7 euros mensuales.
Por su parte, 61.800 personas recibían una pensión por incapacidad permanente, con una prestación media de 1.197,7 euros al mes.
A estas cifras se suman cerca de 18.800 personas beneficiarias de pensiones de orfandad y en favor de familiares, cuya cuantía media se situaba en 564,3 euros mensuales.
El resultado es un sistema cada vez más amplio, con más beneficiarios y una nómina mensual que continúa creciendo.
Las pensiones subieron un 2,7 por ciento en 2026
A esta evolución se ha sumado en 2026 la revalorización general de las pensiones.
Las pensiones contributivas y de clases pasivas se incrementaron este año un 2,7 por ciento, de acuerdo con la evolución media del Índice de Precios al Consumo utilizada para la actualización anual de las prestaciones.
La medida entró en vigor con efectos desde el 1 de enero de 2026.
Esta actualización ha contribuido a elevar las cuantías que ya percibían los pensionistas y ha hecho que algunas prestaciones pasen a situarse por encima de determinadas barreras económicas.
En otras palabras, una parte de los pensionistas que anteriormente se encontraba ligeramente por debajo de los 2.000 euros mensuales ha podido superar esa cifra tras la revalorización, dependiendo de la cuantía que ya tuviera reconocida.
La pensión máxima supera los 3.350 euros mensuales
El sistema público de pensiones también establece un límite máximo.
Durante 2026, la cuantía máxima de las pensiones públicas se sitúa en 3.359,60 euros mensuales, con un límite de 47.034,40 euros anuales, de acuerdo con la normativa vigente.
Por tanto, dentro de los más de 47.000 pensionistas canarios que superan los 2.000 euros mensuales existe una amplia variedad de situaciones.
Algunos se encuentran ligeramente por encima de esa cantidad, mientras que otros perciben prestaciones bastante más elevadas, acercándose al límite máximo establecido para el sistema público de pensiones.
Dos realidades dentro de las pensiones en Canarias
El crecimiento del número de pensionistas que superan los 2.000 euros mensuales muestra una de las caras de la evolución del sistema, pero no debe ocultar la otra.
En Canarias también existen decenas de miles de personas que dependen de prestaciones mucho más bajas.
En julio de 2026, por ejemplo, el Archipiélago contaba con 41.664 personas beneficiarias de pensiones no contributivas, cuya cuantía media era de 656,5 euros mensuales.
Estas prestaciones están destinadas a personas que no han cotizado lo suficiente, o que no han podido cotizar, para acceder a una pensión contributiva y que cumplen los requisitos económicos establecidos.
La comparación entre una pensión no contributiva media de poco más de 650 euros y las prestaciones superiores a los 2.000 euros refleja la enorme diversidad existente dentro del colectivo de pensionistas.
El envejecimiento de la población seguirá aumentando la presión sobre el sistema
El número de personas jubiladas continuará creciendo durante los próximos años.
El envejecimiento demográfico, unido a la llegada a la edad de jubilación de generaciones cada vez más numerosas, hará que el sistema tenga que afrontar una población pensionista mayor y, al mismo tiempo, prestaciones medias progresivamente más elevadas.
En Canarias, donde ya más de 380.000 personas perciben una pensión contributiva, esta evolución tendrá una repercusión directa sobre la economía y sobre el gasto público.
La pensión se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos para cientos de miles de hogares canarios y en un elemento fundamental para la economía de las islas.
Los datos reflejan así una tendencia clara: Canarias cuenta cada vez con más pensionistas, las cuantías medias continúan aumentando y el número de personas que supera los 2.000 euros mensuales ya se sitúa por encima de las 47.000.
Una evolución que evidencia el progresivo cambio del perfil económico de una parte de los nuevos jubilados, aunque mantiene al mismo tiempo una realidad muy desigual entre quienes perciben las pensiones más altas y quienes deben afrontar el día a día con prestaciones mucho más reducidas.
